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¿Qué es el hipersomnia?

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¿Qué es el hipersomnia?

La hipersomnia se trata de un trastorno intrínseco del sueño caracteriza por una somnolencia excesiva constante, ¿cómo puede afectar a tu vida?

Andrea Fernández Rodríguez

La hipersomnia primaria, conocida también como recurrente o idiopática (o con terminación masculina) se trata de un trastorno intrínseco del sueño caracteriza por una somnolencia excesiva constante, episodios de sueño nocturno prolongados e intervalos de sueño durante las horas de luz. Estos síntomas centrales deben aparecer durante al menos un mes para constituir la entidad clínica.

Se trata de una patología neurológica que conlleva una deterioro importante del funcionamiento diario.

¿Cuál es su cuadro clínico?

Un paciente de hipersomnia sufre de episodios recurrentes de sueño durante el día a pesar de haber dormido más horas de las consideradas necesarias durante el periodo nocturno. La somnolencia no es equivalente al cansancio diurno cuando el sueño nocturno se ha interrumpido.

La fuerte sensación de sueño hace que para estas personas sea necesario tomar frecuentes siestas, a veces incluso en momentos inadecuados. Estos periodos de sueño diurno no resultan reparadores, y la somnolencia se mantiene sin mejora alguna de la sintomatología.

Después del sueño nocturno los despertares se hacen muy difíciles (recurriendo incluso al uso de varios despertadores) y se sienten frecuentemente desorientados.

Otros síntomas de la hipersomnia son la ansiedad, irritabilidad, falta de energía, enlentecimiento del pensamiento y dificultades de concentración y memoria. Las dificultades cognitivas pueden llevar a una pérdida de capacidades funcionales a nivel laboral y social.

Después del sueño nocturno los despertares se hacen muy difícilesDespués del sueño nocturno los despertares se hacen muy difíciles

¿Cuáles son sus causas?

La hipersomnia tiene orígenes múltiples. Puede deberse a lesiones cerebrales, trastornos depresivos, uremia, hiperglucemia y fibromialgia. Por otro lado, constituye un síntoma de otros trastornos del sueño como la narcolepsia, la apnea del sueño, el síndrome de piernas inquietas o el síndrome de Kleine-Levin.

También se sospecha una predisposición genética. En el caso de que el síntoma derive de efectos secundarios de medicamentos u otras sustancias tóxicas, se trataría de hipersomnia secundaria y no idiopática.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Como comentamos, los síntomas definitorios deben darse como mínimo durante el periodo de un mes (o tres meses dependiendo del manual de diagnóstico clínico que se consulte) para poder realizar el diagnóstico y además debe distinguirse de otros trastornos del sueño con sintomatología similar:

  • La simulación intencionada de los síntomas para obtener beneficios secundarios a los mismos.
  • La pereza, vagancia u holgazanería.
  • La hipersomnia secundaria que surge posterior al consumo de sustancias estupefacientes o medicamentos. También puede ser causada por algunos tipos de cáncer.
  • El síndrome de Kleine-Levin o de la bella durmiente donde la hipersomnia se acompaña de hiperfagia (alimentación excesiva y compulsiva), hipersexualidad) y varios trastornos cognitivos y afectivos.
  • La narcolepsia o síndrome de Gelineau se trata de una enfermedad autoinmune con una prevalencia muy baja a nivel mundial. Su síntoma fundamental es la somnolencia excesiva que lleva a episodios de sueño irresistibles para el paciente. Suele cursar con otros tres síntomas fundamentales: la cataplejía (parálisis o debilidad extrema de un conjunto muscular a ambos lados del cuerpo), alucinaciones hipnagógicas (fugaces visiones en la transición vigilia-sueño) e hipnopómpicas (en la transición sueño-vigilia).
  • Pero sin duda el síntoma más aterrados y que suele darse con frecuencia es la parálisis del sueño.

Un requisito imprescindible es la afectación significativa del funcionamiento diario que la hipersomnia provoca en la vida del paciente.El diagnóstico siempre debe ser indagado y realizado por un profesional de la medicina que determine su origen y delimite sus características. Este también será el encargado de determinar el tratamiento oportuno.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento de la hipersomnia es sintomático y suele consistir en la receta de medicamentos específicos para mantener el estado de vigilia. Se pueden prescribir estimulantes como las anfetaminas, metilfenidato y modafinilo. Otras drogas que se suelen utilizar son la levotiroxina, la levodopa, bromocriptina y los antidepresivos (que también podrían tener un efecto positivo sobre síntomas afectivos que pudiesen aparecer a partir de la problemática social secundaria).

Es importante evitar el consumo excesivo del café o el alcoholEs importante evitar el consumo excesivo del café o el alcohol

Es importante evitar el consumo excesivo del café o el alcohol. Es común el uso excesivo, especialmente del primero, sin reparar en los daños secundarios sobre la salud cardiovascular y general que pudieren provocar.

Como complemento a la medicación pautada por el especialista en medicina neurológica se puede llevar a cabo un tratamiento no farmacológico:

  • Técnicas de reconocimiento y estimulación corporal para que el paciente aprenda a detectar el inicio de los episodios de sueño diurnos y reaccionar ante ellos intentando activarse.
  • Técnicas para el fortalecimiento de la atención sostenida.
  • Técnicas de solución de problemas para afrontar el estrés asociado a los periodos de sueño en momento inconvenientes y los demás conflictos sociales secundarios que suelen aparecer
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  • Técnicas de higiene del sueño: pueden ser otro apoyo útil para reducir la sensación constante de cansancio y mantener el funcionamiento. Algunas de ellas son:

    - Dormir un total de 8 o 9 horas diarias.

    - Establecer un horario regular de sueño.

    - No realizar ejercicio físicopoco antes de irse a dormir. Realizar deporte durante el resto del día es muy beneficioso para mejorar la calidad del sueño.

    - Realizar ejercicios de respiración profunda antes de dormir.

    - Cenar de forma ligera, ya que comer de forma copiosa antes de acostarnos puede provocar una pérdida en la calidad del sueño.

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