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Mantén una buena salud mental con el control de la ira

CONTROL DE LA IRA

Mantén una buena salud mental con el control de la ira

Tener siempre ira puede hacer que tengas una mala salud mental... ¡aprende a controlar y gestionar tus enfados!

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

Si sientes ira a menudo tendrás problemas de salud a corto y largo plazo. Estrés, problemas caridiovasculares, problemas en los órganos vitales, dolores de cabeza, etc. Es natural que a veces te enfades, de hecho hacerlo correctamente puede ser saludable. La ira cumple algunas funciones importantes, particularmente la de movernos a la acción cuando las cosas necesitan cambiar en la vida. 

Por lo tanto, establecer un objetivo de no enfadarse nunca para tener buena salud, no es lógico ni real... además, sería imposible alcanzarlo. Aquellos que tratan de una completa falta de ira a menudo terminan simplemente 'rellenando' sus emociones, luego 'explotando' en momentos inoportunos y causando más problemas para ellos mismos que si hubieran expresado su enfado de manera saludable. El objetivo del manejo de la ira es doble: eliminar la ira innecesaria y expresar la ira necesaria de manera saludable.

A continuación vas a encontrar algunos consejos para el control de la ira y así, que puedas vivir una vida con relaciones más saludables, tener menos estrés y mejorar tu salud a corto y largo plazo.

Identificar los pensamientos exactos que están ligados a tu enfado puede ayudarte a liberarte de la iraIdentificar los pensamientos exactos que están ligados a tu enfado puede ayudarte a liberarte de la ira

Cuáles son tus creencias

Este puede ser complicado, pero es una forma de evitar que algunos de sus sentimientos se conviertan en ira en primer lugar, una forma de eliminar la ira innecesaria. Cuando te enfadas, a menudo (algunos expertos incluso llegan a decir que siempre) rastrean la emoción hasta la creencia de que lo que sucedió estuvo mal, que se debió a la negligencia o falta de cuidado de otra persona, etc.

Identificar los pensamientos exactos que están ligados a tu enfado puede ayudarte a liberarte de la ira, o darte cuenta de que lo que sea que desencadena tu enfado puede no necesariamente llevar a una respuesta de ira.

Elimina los desencadenante de la ira

Una vez que te des cuenta de las cosas que te hacen enfadas podrás comenzar a eliminar algunos de estos factores desencadenantes de tu vida. Por ejemplo, si te das cuenta que te enfadas demasiado en los atascos y llegas tarde normalmente, es mejor que salgas antes de casa para no tener que pasar ese tráfico... Mientras puedes ponerte música agradable en el coche para relajarte o usar técnicas de respiración o meditación rápida para el manejo del estrés.

Si tienes un amigo que te enfada muy a menudo, es posible que sea mejor que pongas distancia emocional o que limites el contacto. Debes saber qué es lo que te enfada y buscar las soluciones para mejorar tu calidad de vida y tu salud mental.

Mejora tus habilidades de comunicación

Gran parte de la ira de las personas suele dirigirse hacia otros. Las habilidades efectivas de comunicación y tener a mano técnicas de resolución de conflictos puede ayudarte a sentir menos frustración y enfado en tus relaciones interpersonales. En este sentido, mejora tus habilidades comunicativas para poder tratar a los demás con empatía y asertividad. Sentirás que tienes más control en las situaciones y tu estrés comenzará a disminuir.

Si tu cuerpo está bajo mucho estrés y tensión, es posible que seas más proclive a tener ira en tu vida diariaSi tu cuerpo está bajo mucho estrés y tensión, es posible que seas más proclive a tener ira en tu vida diaria

Cuídate

Si tu cuerpo está bajo mucho estrés y tensión, es posible que seas más proclive a tener ira en tu vida diaria. Por ejemplo, si sueles pasar sueño tendrás peor humor durante el día... lo mismo ocurre con las personas que pasan hambre. Si puedes crear un buen equilibrio entre el trabajo y la vida, para que tengas tiempo suficiente fuera del trabajo para dormir bien y tener una dieta equilibrada, teniendo tiempo para tu ocio y las relaciones interpersonales... comenzarás a sentirte menos tenso y a tener menos ira.

Para cuidarte también tendrás que diferenciar si necesitas técnicas para lidiar con el estrés. Si hay días que gritas más que otros si algo te sale mal, es posible que tengas demasiado estrés en tu vida. Un estado emocional que te puede pasar factura a tu salud y que por lo tanto, además de tener ira puede enfermarte.

En este sentido es buena idea que cuentes con técnicas para el alivio instantáneo del estrés como por ejemplo: ejercicios de respiración, relajación muscular, reestructuración cogntiva, meditación, etc. De esta manera podrás calmar la tormenta de tu interior y eliminar poco a poco el estrés de tu vida y la ira desproporcionada.

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