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Por qué comerse las uñas es malo

UÑAS

Por qué comerse las uñas es malo

Comerse las uñas es conocido como onicofagia y no es nada bueno para la salud de las personas, descubre por qué.

Coral Ferrero Ibáñez

El hábito de morderse las uñas, también conocido por el término onicofagia, está muy extendido entre la población y probablemente todo el mundo lo ha experimentado al menos una vez en sus vidas. Es más común entre niños y adolescentes, y conforme crece el individuo el hábito se convierte menos regular. Sin embargo, esto no significa que desaparezca totalmente ya que depende de cada persona y de su situación.

¿Por qué hay personas que se muerden las uñas?

En general, la costumbre de morderse las uñas empieza en la niñez. El aburrimiento y el estrés son las razones principales de que las personas empiecen este hábito. Morderse las uñas es un método natural de aliviar la ansiedad y relajarse.

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Morderse las uñas también puede ser un síntoma de padecer un problema psicológico más serio como el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), así como el Trastorno de Déficit de Atención o la hiperactividad en niños, principalmente. El morder las uñas y la piel de su alrededor se puede considerar automutilación con los trastornos que esto puede tener detrás, por lo que si tenemos indicativos de que esa pueda ser la razón deberíamos de consultar a un psicólogo.

Morderse las uñas es perjudicial para tu saludMorderse las uñas es perjudicial para tu salud

¿Es malo morderse las uñas?

Morderse las uñas puede traer consecuencias como dejarse los propios dedos rojos y doloridos. La zona de las cutículas puede sangrar e infectarse y bacterias y virus pueden traspasarse de los dedos a la boca cada vez que nos mordamos las uñas. Por ejemplo, es común contraer la salmonella o el e.coli a través de este hábito. Hay que tener en cuenta que la capa interna de las uñas es uno de los lugares más sucios del cuerpo, ya que también es una zona difícil de mantener siempre limpia. Así mismo es más probable que las personas que se muerden las uñas cojan paroniquia, una infección de la piel alrededor de las uñas de las manos y los pies.

Los dientes también pueden salir malparados ya que es posible que se tuerzan o se debiliten si continuamente están expuestos a la onicofagia. Si el hábito se adquiere en la infancia el desarrollo de la dentadura puede no ser el correcto, y el mordisco de la dentadura puede estropearse de la misma manera.

¿Cómo dejar de morderse las uñas?

Si has decidido dejar de morderte las uñas por razones de salud o de estética hay algunas técnicas que puedes probar.

Una de las soluciones más extendidas es pintarte las uñas. Tienes dos opciones. La primera es pintártelas con esmalte normal; el truco está en que te lo pensarás dos veces antes de destrozarte la manicura o correr el riesgo de dejar esmalte en tus dientes. Precisamente, si acudes a una esteticista regularmente para hacerte manicuras te sabrá mal haberte gastado el dinero para terminar mordiéndote las uñas. Si incluso así no resistes morderlas puedes aplicarte un esmalte amargo, de venta en cualquier farmacia. Cada vez que intentes morderte las uñas el mal sabor impedirá que lo hagas. Al final asociarás este acto con una sensación desagradable y terminarás por no hacerlo.

Para dejar de morderte las uñas puedes aprender técnicas de relajaciónPara dejar de morderte las uñas puedes aprender técnicas de relajación

Si crees que tu hábito está directamente relacionado con el estrés deberías probar técnicas para relajarte. El yoga, el pilates, la meditación o ejercicios de respiración te ayudarán a empezar a dejar el vicio poco a poco. Otra técnica relacionada con las adicciones es la de ponernos una goma en la muñeca y cada vez que sintamos el impulso de morder, estirarla, sustituyendo la tentación.

Puedes intentar mantener tus manos ocupadas para evitar morder; por ejemplo, tejiendo, escribiendo o realizando manualidades. Si conservas tus uñas bien recortadas tendrás menos donde morder. Como último recurso puedes probar a ponerte tiritas o vendajes en el extremo de los dedos.

Dejar de morderte las uñas puede resultar un poco complicado pero con paciencia y fuerza de voluntad es posible. ¡Tu salud te lo agradecerá!

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