Menú
¿Cómo prevenir la salmonella?
HUEVOS

¿Cómo prevenir la salmonella?

Aunque provoca fiebre alta, dolor abdominal y vómitos; la salmonelosis no es una enfermedad grave; de la que es fácil recuperarse sin tratamiento.

Sandra Ramírez Cherbuy

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS) la salmonella o salmonelosis es ''una de las enfermedades de transmisión alimentaria más comunes y ampliamente extendidas(...). La mayoría de los casos de salmonelosis son leves, aunque, en ocasiones, la enfermedad puede causar defunción. La gravedad de la enfermedad depende de factores propios del huésped y de la cepa de Salmonella en cuestión''.

La salmonella es una bacteria que se encuentra en el intestino de los animales, entre ellos el hombre y las aves. La salmonelosis es una infección bacteriana que se transmite a través de los alimentos cuando estos no se han manipulado en condiciones higiénicas recomendadas. Hay dos mil tipos de salmonella, las más comunes transmitidas a los humanos son la Salmonella Enteriditis y la Salmonella Typhimurium.

Bacteria salmonellaLa bacteria de la salmonella se encuentra e el intestino de los animales y se suele transmitir cuando la manipulación de alimentos no ha sido higiénica

La manera más común de contraer la salmonella es a través de los huevos. Las heces de las gallinas pueden contaminar la cáscara (las cáscaras de los huevos son muy porosas por lo que puede que la bacteria entre dentro de este). También, en caso de que la gallina esté infectada, el huevo puede estar contaminado.

Por eso, tanto en establecimientos como en el propio hogar hay que tener buena higiene en la cocina, lavarse las manos antes de tocar los alimentos y cocinar bien los alimentos. Además, cocinando los alimentos a altas temperaturas podemos matar la bacteria.

Causas

La salmonella es una bacteria que está presente en todos los ámbitos, pero sobre todo en los animales. Hay que tener cuidado con las carnes y todo el alimento que provenga de los animales, cocinarlos y limpiarlos bien. También hay que tener especial cuidado con los animales con los que entramos en contacto, pues pueden estar infectados aunque ellos no presenten síntomas de la enfermedad.

Según OMS ''la Salmonella puede atravesar toda la cadena alimentaria, desde los piensos para animales y la producción primaria hasta los hogares o los establecimientos e instituciones de servicios de comidas. Las personas contraen la salmonelosis a través del consumo de alimentos contaminados de origen animal (principalmente huevos, carne, aves y leche), aunque también otros alimentos se han vinculado a la transmisión, incluidas hortalizas contaminadas por estiércol''.

Síntomas

La salmonelosis no suele ser una enfermedad grave. Sus síntomas comienzan a manifestarse entre las 6 y las 72 horas de haber consumido un alimento con esta bacteria.

La salmonella provoca fiebre alta, dolor abdominal, diarrea, náusea y vómitos. No hay porque tener todos los síntomas para tener la salmonelosis. La enfermedad suele durar entre 2 a 7 días.

Recordamos, que no es una enfermedad grave y que los síntomas suelen ser breves y los pacientes pueden recuperarse al cabo de unos días sin necesidad de un tratamiento especial. Pero, sí es cierto que en algunos casos la enfermedad puede llegar a ser grave, por eso si se nota cualquiera de estos síntomas lo mejor es ir al médico para que determine la gravedad de la infección.

Tratamiento

En los casos graves el tratamiento consiste en la restitución de los electrolitos que se han perdido por culpa de los vómitos o diarrea. También se controla la hidratación del paciente a través del suministro de minerales. Si es necesario se vigilaran las funciones circulatorias. El aseo también es muy importante para el proceso de curación.

Los pacientes de riesgo son los lactantes, los ancianos y los pacientes con problemas en el sistema inmunitario. Solo se recetan antibióticos en los casos graves, cuando se sospecha que la bacteria ha pasado a la sangre y se necesita matar a la bacteria.

Cómo prevenir la enfermedad

Prevenir esta salmonella es muy fácil; sólo hay que seguir unas cuantas recomendaciones:

Conservar los alimentos en el frigorífico y no dejarlos mucho tiempo en la nevera, ya que la presencia de esta bacteria varía según el tiempo desde que se produjo la contaminación y la temperatura. Esto es así porque la salmonella puede multiplicarse muy rápidamente a temperatura ambiente, por eso se recomienda refrigerar los alimentos rápidamente.

FrigoríficoEs importante manetener los alimentos a una temperatura adecuada, pues el calor provoca la multiplicación de las bacterias

Uno de los alimentos sensibles, sobre todo en verano, es la mayonesa. Si haces mayonesa casera no debe dejarse fuera de la nevera y no debe estar en refrigeración más de un día.

Cocinar a una temperatura de al menos 70º los platos que lleven huevo. Esto tiene su razón en que la salmonella es una bacteria que no resiste a las temperaturas altas por lo que si cocinamos un alimento con esta bacteria la eliminamos. Un plato con huevo no es recomendable tomarlo sin cocinar o poco cocinado, y si lo hacemos es fundamental tener cuidado en la higiene, el tiempo y la temperatura en la preparación y conservación del plato.

Muy importante la limpieza a la hora de cocinar. Hay que tener limpio tanto los utensilios como las superficies en la que entran en contacto los alimentos (recipientes, tablas de cortar, cubiertos, etc.). Aquellos manipuladores de alimentos profesionales de restaurantes y tiendas como deben observar cuidadosamente las normas de higiene en la preparación de sus alimentos.

Prevenir la contaminación cruzada. Cualquier instrumento o recipiente que hayamos empleado en contacto con un alimento sin cocinar debe limpiarse cuidadosamente antes de utilizarlo con un alimento ya cocinado o listo para su consumo. Por ejemplo, el recipiente o cubierto usado para batir los huevos no debe ponerse en contacto con la tortilla ya hecha, se deden usar unos limpios. Tampoco se debe cascar el huevo en el recipiente que emplearemos después para batirlo, cocinar o servir los alimentos ya preparados. Estas precauciones son especialmente importantes en la preparación de alimentos como las carnes, pescados o huevos, que por su riqueza en nutrientes son especialmente apreciados por los microorganismos patógenos si les damos facilidades para reproducirse.

No debemos creer que lavando los huevos vamos a eliminar la bacteria, al contrario. Si lavamos el huevo y la bacteria se encuentra en la superficie puede que esta se abra paso entre los poros de este. Ante esto, no debemos lavar los huevos antes de guardarlos en la nevera, solo podemos hacerlo en caso de que se vayan a consumir inmediatamente.

Por último os dejamos algunas de las recomendaciones de la OMS para prevenir la enfermedad en nuestros viajes:

- Asegurarse de que los alimentos estén debidamente cocidos y calientes al servirlos.

- Evitar la leche cruda y los productos elaborados con este tipo de leche.

- Evite consumir hielo a menos que esté hecho con agua potable.

- Si el agua potable es de seguridad dudosa, hiérvala o purifíquela.

- Lavar a fondo y frecuentemente las manos con jabón, sobre todo después de haber tenido contacto con animales de granja.

- Lavar y pelar las frutas y hortalizas, especialmente si se consumen crudas.

Artículos recomendados