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Síndrome de Phelan-McDermid

DISCAPACIDAD

Síndrome de Phelan-McDermid

A la hora de buscar información las familias pueden encontrar diferentes descripciones genéticas y síntomas variables.

Maria del Carmen Roldán Prieto

El síndrome de Phelan-McDermid es una afección genética rara causada por una anomalía estructural cromosómica u otro cambio estructural del extremo terminal del cromosoma 22 en la región 22q13 o una mutación causante de la enfermedad del gen SHANK3. Este síndrome también es conocido como síndrome de deleción 22q13.

Al tratarse de una condición rara, a la hora de buscar información las familias pueden encontrar diferentes descripciones genéticas y síntomas variables.

¿Qué es el síndrome de Phelan-McDermid?

El síndrome de Phelan-McDermid o síndrome de deleción 22q13 es una afección genética causada por una mutación del gen SHANK3 o por la falta de una parte del material genético que causa diversos síntomas aunque relacionados entre ellos. Los cambios genéticos causados por este síndrome varían de una persona a otra y pueden ocurrir aleatoriamente o ser heredados de uno de los progenitores porque sea portador de un cambio genético relacionado, aunque esta opción es la menos probable.

Debido a que los cambios genéticos varían, los síntomas de esta afección también cambian y pueden ocasionar una amplia gama de condiciones médicas, tanto intelectuales como de comportamiento. Las características más comunes que se encuentran en las personas con el síndrome Phelan-McDermid son:

Hoy en día no existe una cura o tratamiento específico para este síndrome pero se pueden manejar muchos de los síntomas.

El síndrome de Phelan-McDermid es causado por cambios en el material genético en el cromosoma 22El síndrome de Phelan-McDermid es causado por cambios en el material genético en el cromosoma 22

¿Qué causa el síndrome de Phelan-McDermid?

El síndrome de Phelan-McDermid es causado por cambios en el material genético en el cromosoma 22. A la mayoría de personas con esta afección les falta un segmento de este cromosoma, lo que se conoce como deleción, que generalmente no es una condición heredada. Esta anomalía es por tanto un hecho casual, no es algo que se haya transmitido de padres a hijos ni se trata de algo que se pueda prevenir.

El gen SHANK3 se encuentra dentro del segmento 22q13 del cromosoma, y se piensa que es el gen más importante para causar este síndrome. Algunas personas con el síndrome Phelan-McDermid no presentan una falta del material genético, sino que tienen un error en dicho gen, una mutación. Las mutaciones también suelen ser causales, por lo que no son tampoco consecuencia de la herencia genética de los padres.

Este tipo de genes, como el SHANK3, le indican al cuerpo cómo debe formarse y funcionar, por lo que su alteración puede provocar un mal funcionamiento. Este mal funcionamiento del gen es lo que constituyen los síntomas de esta enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas?

Las personas con el síndrome de Phelan-McDermid a menudo muestran síntomas en la primera infancia, frecuentemente desde el nacimiento o dentro de los primeros seis meses de vida. Estos primeros síntomas son:

  • Hipotonía o tono muscular bajo o débil
  • Retraso en el desarrollo, los bebés no alcanzan los hitos del desarrollo normal como sentarse, darse la vuelta por sí mismos, caminar o hablar
  • Defectos cardíacos como un agujero en el corazón, aunque este síntoma es menos común
  • Defectos renales, aunque estos no son frecuentes y cuando aparecen no son potencialmente mortales

Estos son normalmente los primeros síntomas y los que impulsan a las familias a comenzar el proceso de diagnóstico de la afección.

A medida que los niños crecen se desarrollan diferentes síntomas. Las personas con síndrome de Phelan-McDermid suelen tener un deterioro intelectual o del desarrollo de moderado a severo. La mayoría no desarrolla un lenguaje funcional y aproximadamente el 75% ha sido diagnosticado con un trastorno del espectro autista. Los problemas de comportamiento pueden ser consecuencia del autismo, de las malas habilidades de comunicación o tener un origen desconocido. Los trastornos del sueño, las dificultades para ir al baño y los problemas para comer también se han constatado en pacientes con esta enfermedad.

Casi la mitad de los pacientes con esta afección padecen convulsiones, aunque estas convulsiones no se consideren un síntoma común del síndrome de Phelan-McDermid cuando ocurren pueden variar de leves a graves.

Muchos padres informan que su hijo no parece sentir el dolor como el resto de las personas, sino que su tolerancia es muy alta. La alta tolerancia al dolor junto con los problemas de comunicación puede dificultar que los padres sepan cuándo su hijo tiene dolor debido al estreñimiento, al reflujo gastroesofágico u otras condiciones que deberían tratarse. Las personas con el síndrome de Phelan-McDermid también parecen sudar menos por lo que corren el riesgo de sobrecalentarse.

A pesar de estos estos problemas médicos y de desarrollo, tanto los bebés como las personas adultas que padecen este síndrome tienen una actitud pacífica y risueña.

El síndrome de Phelan-McDermid presenta también características faciales y corporales propias, comunes en las personas que padecen esta enfermedad.

Características faciales

  • Dolicocefalia, la forma de la cabeza es más larga de lo normal, de adelante hacia atrás
  • Cara media plana
  • Cejas anchas
  • Puente nasal ancho
  • Ojos hundidos
  • Mejillas rellenas
  • Párpados hinchados
  • Pestañas largas
  • Nariz bulbosa
  • Orejas grandes y de forma diferente

Características corporales

  • Manos grandes y carnosas
  • Uñas de los pies disilábicas
  • Hoyuelos sacros

El hecho de que el tamaño de la deleción o las mutaciones del gen afectado no es igual en todos los pacientes, hace que los síntomas del síndrome Phelan-McDermid sean muy variables. Las personas con deleciones o mutaciones mayores serán más propensas que otras a padecer las características corporales propias del síndrome, a tener problemas de alimentación en la infancia o a tener un mayor retraso intelectual y motor.

El método más común para diagnosticar este síndrome es una prueba genética llamada micromatriz cromosómicaEl método más común para diagnosticar este síndrome es una prueba genética llamada micromatriz cromosómica

Diagnóstico del síndrome de Phelan-McDermid

El diagnóstico de este síndrome debe considerarse en personas con discapacidad intelectual con o sin autismo y con o sin características físicas atípicas. Dado que la falta del desarrollo del habla es una características común en este síndrome, este diagnóstico también debe considerarse en cualquier niño que tenga un retraso grave del habla. También debe considerarse para personas con antecedentes de hipotonía neonatal de causa desconocida.

El método más común para diagnosticar este síndrome es una prueba genética llamada micromatriz cromosómica. Esta prueba encontrará las anomalías en el material cromosómico, por pequeñas que sean. Sin embargo, esta prueba no puede ver la estructura del cromosoma.

La hibridación in situ con fluorescencia o el análisis cromosómico o cariotipo pueden detectar deleciones más grandes y estudian la estructura del cromosoma.

Las pruebas de secuenciación de ADN pueden detectar mutaciones en el gen SHANK3. Estas pruebas buscan errores en la estructura de los genes.

¿Existe tratamiento para el síndrome Phelan-McDermid?

No existen medicamentos o terapias específicas para este síndrome, pero pueden tratarse los síntomas a medida que los van experimentando. Es posible que se necesite un equipo de especialistas médicos y de desarrollo y educación para abordar los problemas que causa esta enfermedad en el día a a día de los pacientes, que generalmente son niños.

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