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Qué es la disforia post-coital
RELACIONES SEXUALES

Qué es la disforia post-coital

Llorar después de tener sexo puede ser bastante común y es conocido como la disforia post-coital, ¿quieres saber de qué se trata?

Inmaculada Jiménez Peral

En algunas ocasiones, independientemente de lo bueno o lo malo que haya sido el sexo que hayamos tenido con nuestra pareja, puede aparecer en nosotros a los pocos minutos, una sensación de vacío, tristeza o depresión. Este estado de bajón es denominado como la disforia post-coital y es mucho más frecuente de lo que podamos imaginarnos.

Sentir tristeza después de un orgasmo es algo que puede ser considerado normal y puede pasarle a cualquier persona. Esto es debido a que en el organismo se produce un proceso después del orgasmo en el que intervienen diferentes hormonas, tales como la oxitocina, la prolactina y la vasopresina que hacen que nuestro cuerpo se venga abajo en esta situación.

Hay ciertos autores que relacionan esta depresión después del coito con la actividad de la amígdalaHay ciertos autores que relacionan esta depresión después del coito con la actividad de la amígdala

¿Qué es la disforia post-coital?

Tras varios estudios sobre este tema, los expertos han llegado a la conclusión de que la disforia post-coital puede ser originada por dos motivos diferentes, en la mayoría de los casos.

En primer lugar, hay ciertos autores que relacionan esta depresión después del coito con la actividad de la amígdala. Esta es una glándula cuya función es regular ciertas emociones como el miedo, la angustia o la ansiedad. Cuando mantenemos relaciones sexuales, durante la practica sexual, esta glándula se bloquea y deja de funcionar. Una vez hemos alcanzado el orgasmo y liberamos las hormonas, la glándula vuelve de nuevo a ponerse en funcionamiento normal, lo cual puede hacer que este aumento repentino en el funcionamiento de la amígdala crease esta sensación de tristeza y depresión.

Por otro lado, hay otros expertos que defienden que la disforia post-coital va a depender del concepto que cada uno de nosotros tengamos sobre el sexo. Por ello, las personas que tienen construidas una imagen del sexo algo confusa porque se han regido por su religión, o a la cultura en la que han crecido y en la que se han educado, son más propensos a poder sufrir este tipo de sentimientos depresivos. Esto es porque se está gestando dentro de ellos un conflicto interno y, tras practicar el sexo, este sale en forma de tristeza o depresión.

¿Cómo puedo combatir la disforia post-coital?

Aunque esto es un tema que deberíamos tratarlo con psicólogos o sexólogos expertos en este tema, si es verdad que podemos tomar una serie de medidas para que esta depresión no nos condiciones y nos afecte tanto cuando mantenemos sexo, ya sea con tu pareja o con alguien de manera esporádica.

Caricias

Una vez hemos terminado de practicar sexo, una de las mejores maneras de combatir este problema es sentirte querida. Para ello, una buena opción es la de sentir el afecto de la persona a la que quieres a través de su contacto físico, con caricias. Se trata de un momento menos pasional y más afectivo, con acercamientos y besos.

Dormir

Sobretodo en el caso de los hombres, dormir puede ser una de las mejores soluciones en este caso. Aprovecha este momento para hacerlo abrazado de la persona que tienes al lado, pues así te sentirás protegida, amada y tu autoestima se verá aumentada.

La disforia post-coital puede durar desde varios minutosLa disforia post-coital puede durar desde varios minutos

Conversar

Justo después del sexo, cuando ya nos encontramos más relajados, una manera de evadir pensamientos negativos es conversar con tu pareja. Es en este momento cuando salen las conversaciones más cariñosas entre las parejas, porque se trata de un instante mágico.

La disforia post-coital puede durar desde varios minutos, horas después del sexo hasta incluso varios días, dependiendo de la persona y del momento en el que se encuentre. Recuerda que en muchas ocasiones las personas que la sufren es por un origen psicológico y puede a llegar a afectarle a otros terrenos de su vida diaria, como por ejemplo en su eficacia en el trabajo o en su relación con la familia y amigos.

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