Menú
Por qué algunas enfermedades están volviendo

ENFERMEDADES

Por qué algunas enfermedades están volviendo

Hay enfermedades que se pensaban que estaban erradicadas y de repente, comienzan a haber nuevos brotes, ¿por qué ocurre esto?

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

En el siglo pasado muchas personas morían por enfermedades que a día de hoy están erradicadas. Gracias a las vacunas se pudo acabar con la viruela y gracias a los antibióticos la escarlatina no mata a nadie. Gracias a los mata mosquitos actuales estos pequeños insectos no transmiten tantas enfermedades como hacían en décadas pasadas.

Pero a pesar de todos estos avances, parece que hay algunas enfermedades que están volviendo del pasado a enfermedad a las personas. El sarampión es un ejemplo de ello, y los patógenos que alguna vez se acabaron como el cólera están volviendo a algunas personas. Hay algunas razones para entender que estas enfermedades están volviendo y es importante que todas las personas tomen conciencia de ello para volver a luchar contra ellas.

Hay personas que no creen en las vacunas e incluso se niegan a vacunarse ellas Hay personas que no creen en las vacunas e incluso se niegan a vacunarse ellas

Personas que no creen en las vacunas

Hay personas que no creen en las vacunas e incluso se niegan a vacunarse ellas y a sus propios hijos. Gracias a las vacunas existe una disminución considerable de enfermedades potencialmente peligrosas como el sarampión o la poliomielitis. La gran mayoría de personas aceptan las vacunas porque saben lo importantes que son, pero hay personas que parece que tienen una mala comprensión de la seguridad, efectividad y la necesidad de que todos estemos vacunados.

Un gran número de personas que rechazan la vacuna en una comunidad determinada aumenta el riesgo de sarampión u otras enfermedades no solo para las personas no vacunadas, sino también para las personas vacunadas. Eso es porque ninguna vacuna es 100% efectiva. Algunas personas que reciben la vacuna pueden no responder y, de todos modos, pueden enfermarse si están expuestas al virus... Por eso es tan importante que las personas se vacunen todas, porque solo entre todos podemos tener una inmunización colectiva.

Inmunidad decreciente o insuficiente

El sarampión no es la única enfermedad prevenible por vacuna que está resurgiendo. Los casos de tos ferina o paperas también han ido en aumento, y si bien la negativa a la vacuna es sin duda un factor clave a que esto suceda, hay otro culpable potencialmente en juego: la inmunidad insuficiente o menguante.

Muchas de las personas involucradas en brotes recientes de paperas y tos ferina se han vacunado al menos parcialmente. ¿Eso significa que la vacuna no funciona? No exactamente. Las vacunas contra la tos ferina y la tos convulsiva tienen un 80% de efectividad cuando se administran por primera vez. Pero a medida que pasa el tiempo la inmunidad mengua y se necesitan más dosis para estar bien protegido.

Las vacunas funcionan al exponer el cuerpo para combatir un patógeno en particular, como un virus, bacteria o toxina. El sistema inmune crea anticuerpos para combatir la vacuna y luego almacena la información en caso de que entren en contacto con la enfermedad en el futuro. Es una herramienta poderosa, pero las vacunas no garantizan inmunidad inmediata y de por vida para todos los que las contraen, y lo mismo es cierto para la infección de una enfermedad.

Es importante tener en cuenta que, aunque las vacunas no son perfectas, siguen siendo la mejor manera de prevenir enfermedadesEs importante tener en cuenta que, aunque las vacunas no son perfectas, siguen siendo la mejor manera de prevenir enfermedades

Si el cuerpo no vuelve a estar expuesto al agente patógeno o a la vacuna durante un tiempo prolongado, el cuerpo puede "olvidarse" de cómo fabricar los anticuerpos y no es capaz de combatir adecuadamente una infección, aunque la persona haya sido vacunada. Las vacunas de recuerdo pueden ayudar a mantener el sistema inmunológico preparado y listo en caso de que entre en contacto con una forma de enfermedad, pero quién y con qué frecuencia necesita otra dosis de vacuna puede variar.

Si bien algunas vacunas brindan inmunidad para toda la vida, la protección de los demás se desvanece con el tiempo y, como en el caso de la vacuna contra el sarampión, no todos obtendrán una respuesta inmune fuerte. Eso significa que ciertamente una proporción de una población determinada será vulnerable, incluso si las tasas de vacunación son altas.

Es importante tener en cuenta que, aunque las vacunas no son perfectas, siguen siendo la mejor manera de prevenir enfermedades como las paperas, la tos ferina y otras muchas enfermedades.

Además pueden haber otros factores que influyan en la reaparición de las enfermedades como el cambio de temperaturas a causa del cambio climático.

Artículos recomendados