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Anemia en los bebés prematuros

BEBÉS CON ANEMIA

Anemia en los bebés prematuros

Los bebés prematuros pueden nacer con anemia, ¿por qué ocurre y qué se debe hacer al respecto?

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

La anemia se definde médicamente como una afección en las que el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos o una disminución en el número de glóbulos rojos. Los eritrocitos tienen la forma de discos aplanados y contienen la hemoglobina rica en hierro. La sangre adquiere un color rojo brillante cuando la hemoglobina recoge oxígeno en los pulmones. A medida que la sangre viaja a través del cuerpo, la hemoglobina libera oxígeno a las células y tejidos del cuerpo. La anemia es una deficiencia en el número de estos glóbulos rojos.

Pero, ¿qué significa esto realmente? ¿Cómo afecta la anemia al bebé prematuro y qué se puede hacer para ayudar a corregir el problema?

La anemia es una condición común y puede ocurrir por varias razonesLa anemia es una condición común y puede ocurrir por varias razones

Por qué baja la producción de glóbulos rojos

La anemia es una condición común y puede ocurrir por varias razones. Antes del nacimiento, el suministro de sangre de un bebé transporta glóbulos rojos extras para ayudar a recoger el oxígeno de la sangre de la madre a través de la placenta. Una vez que nace un bebé, y hay más oxígeno disponible, ya no necesitan estos glóbulos rojos extras porque comienzan a respirar por sí mismos. 

A través de este proceso de cambio, el cuerpo deja de producir temporalmente los glóbulos rojos adicionales porque hay un exceso dentro del cuerpo. El número de glóbulos rojos en el torrente sanguíneo disminuirá lentamente.

Cuando el nivel baja demasiado, el cuerpo responde al comenzar la producción de nuevos glóbulos rojos. Este es el proceso normal para los bebés prematuros y a término. En adultos y bebés, constantemente se producen nuevas células sanguíneas a medida que las viejas se desgastan y se descomponen en el cuerpo. Este proceso se produce en ciclos. En los bebés prematuros, este ciclo de degradación de los glóbulos rojos suele ser más rápido y la producción de glóbulos rojos suele ser más lenta, por lo que un bebé prematuro se volverá anémico fácilmente.

La anemia y el bebé prematuro

Los bebés prematuros pueden tener anemia debido a la pérdida de sangre antes o durante el parto, una falta de coincidencia entre los tipos de sangre del bebé y la madre, la necesidad de tomar muestras de sangre frecuentes para realizar las pruebas de laboratorio necesarias, o la incapacidad de producir suficientes glóbulos rojos para mantenerse al día con rápido crecimiento del bebé prematuro .

Cuando un bebé prematuro está en el hospital, se hace un seguimiento con análisis de sangre que se conoce como hematocrito y hemoglobina. El hematocrito mide el porcentaje de sangre líquida que se compone de glóbulos rojos en el cuerpo. El rango normal de hematocrito es entre 35-65%. 

La prueba de hemoglobina mide la cantidad de hemoglobina, el componente transportador de oxígeno de los glóbulos rojos que hay en la sangre. El rango normal de hemoglobina está entre 10-17. (Miligramos por decilitro) Los números varían mucho dependiendo de la edad y la salud del bebé. 

A los bebés prematuros también se les realizará una prueba de sangre llamada de forma rutinaria un recuento de reticulocitos (también conocido como reticulocyte). Los reticulocitos son glóbulos rojos nuevos e inmaduros. La presencia de reticulocitos en el torrente sanguíneo es una indicación de que el cuerpo está comenzando a producir sus propios glóbulos rojos.

El cuerpo necesita hierro para producir hemoglobinaEl cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina

El cuerpo necesita hierro

El cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina. Si no hay suficiente hierro disponible, la producción de hemoglobina es limitada, lo que a su vez afecta la producción de glóbulos rojos. Los bebés prematuros nacen con menores reservas de hierro en sus cuerpos que los recién nacidos a término. A medida que los bebés prematuros comienzan a crecer y comienzan a producir glóbulos rojos de nuevo, rápidamente se quedan sin el hierro que su cuerpo ha almacenado. Para prevenir o ayudar a la anemia leve, al prematuro se le puede administrar un suplemento de hierro diariamente, que generalmente se presenta en forma de gotas líquidas.

En ocasiones más graves se puede realizar una transfusión de sangre si el bebé tiene señales crecientes de anemia. Las señales pueden incluir color pálido de la piel, disminución de la actividad o demasiado sueño, cansancio con la alimentación, aumento de la respiración (taquipnea) o dificultad para respirar cuando está en reposo, un aumento de peso más lento de lo normal. El bebé también puede tener una frecuencia cardíaca alta en reposo (taquicardia) o puede tener más episodios de apnea y desaturación.

El pediatra será el que deba valorar el tratamiento más adecuado en cada caso concreto.

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