Menú
Tu cerebro te engaña y te miente (a veces)

CEREBRO

Tu cerebro te engaña y te miente (a veces)

Sin que te des cuenta es probable que tu cerebro te engañe y te mienta... Y que esto te confunda algunas veces.

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

El cerebro humano es algo maravilloso, pero en realidad, no es perfecto. A veces se olvida de detalles importantes, como una cita en el dentista o la reunión con un cliente importante. También puede olvidar dónde dejaste el coche u otras cosas que harán que tu día sea peor. Quizá suelas culpar de estos errores al estrés o la falta de tiempo... pero hay otras veces que es tu cerebro el que te juega malas pasadas. Y es inevitable.

Comprender cómo sucede puede ayudarte a lidiar con ello, para cuidarte bien y sentirte seguro, sobre todo, teniendo más control sobre tu vida.

A tu cerebro le gustan los atajos

Una de las mayores deficiencias de tu cerebro es que a veces es perezoso. Al tratar de resolver un problema o tomar una decisión, tu mente a menudo recurre a reglas generales o soluciones que han funcionado bien en el pasado. En muchos casos, este es un enfoque útil y efectivo. El uso de accesos directos te permite tomar decisiones rápidamente sin tener que buscar laboriosamente todas y cada una de las soluciones posibles. 

Pero a veces estos atajos mentales, conocidos como heurísticas, pueden hacerte tropezar y hacer que cometas errores. Por ejemplo puedes tener ansiedad de subirte a un avión porque piensan en accidentes de avión que has visto en las noticias, pero en realidad es mucho más seguro que subirse a un coche, y cuando subes a un coche, no sientes esta ansiedad.

Una de las mayores deficiencias de tu cerebro es que a veces es perezosoUna de las mayores deficiencias de tu cerebro es que a veces es perezoso

Sesgos ocultos en tu pensamiento

Los sesgos son predisposiciones que pueden influir en cómo percibes las cosas, las personas o las cosas que te suceden. Esto hará que pienses en ciertos aspectos de una situación antes de tomar una decisión (sesgo atribucional). También es posible que busques cosas que confirmen lo que ya crees con el sesgo de la confirmación. Cuando esto ocurre, ignoras o descartas cualquier cosa que se opongan a tus ideas existentes.

Estos sesgos cognitivos pueden impedirte pensar con claridad y tomar decisiones precisas sobre cualquier forma en la que interactúan con el mundo, como por ejemplo, decisiones sobre tu salud.

A tu cerebro le gusta el 'juego de la culpa'

Cuando algo malo sucede, es natural buscar algo a quien culpar. A veces, sin embargo, giramos la realidad para proteger nuestra autoestima. En otras palabras, es posible que hayamos cometido un error, pero no queremos asumir la responsabilidad de eso. Por ejemplo, después de un día en la playa descubres que te has quemado mucho por el sol. Puedes decidir que el protector solar que estabas usando estaba en malas condiciones, en lugar de reconocer el hecho de que nunca aplicaste la cantidad suficiente.

La memoria no es como una cámara de video, preservando cuidadosamente los eventos exactamente como ocurrenLa memoria no es como una cámara de video, preservando cuidadosamente los eventos exactamente como ocurren

Esto ocurre para protegerte del miedo al fracaso. De acuerdo con esta forma de pensar, te suceden cosas malas debido a cosas que están fuera de tu control. Por otro lado, y no hay nada de malo en esto mientras sea verdad, tus éxitos son el resultado de tus rasgos, habilidades, esfuerzos y otras características internas.

A tu cerebro le puede costar cambiar

Hay tantas cosas sucediendo en el mundo en un momento dado que puede ser difícil para el cerebro asimilar cada detalle. Como resultado, a veces es difícil perderse por completo los grandes cambios que ocurren frente a nuestros ojos. Parece que el cerebro no se da cuenta de lo que sucede.

Si estás ocupado concentrándote en una cosa, simplemente debes desconectar grandes cantidades de otra información que tu cerebro no puede manejar en ese momento.

Tu memoria no es tan aguda como puedes pensar

La memoria no es como una cámara de video, preservando cuidadosamente los eventos exactamente como ocurren. Es mucho más frágil, inexacto y susceptible de influir de lo que puedas creer. En este sentido es bastante común que tengas recuerdos distorsionados sobre cosas que sucedieron.

Artículos recomendados