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El 'ojo seco' en la menopausia

MENOPAUSIA

El 'ojo seco' en la menopausia

Los cambios que se suceden en la menopausia, bien sean de tipo físico o emocional, tienen repercusión en un trastorno denominado del ojo seco. Seguidamente lo tratamos en profundidad.

Ana María Longo Silva

La menopausia es un momento en el ciclo vital de la mujer, que se produce en torno a la edad de cincuenta años. Este periodo es muy duro cuando hay que afrontarlo.

Respecto al tema sanitario, la menopausia es una etapa donde las mujeres ya no tienen el periodo. No hay producción de óvulos. Previa a la menstruación, durante unos meses o más tiempo se dan reglas irregulares que ya anuncian lo que va a suceder en el cuerpo femenino. Existen cambios hormonales severos, que afectan al área psicológica y física de la mujer.

La constatación de que una mujer está pasando por el momento de menopausia sucede cuando durante un año no ha tenido la regla. Suele darse en su mayoría en mujeres. Existen más probabilidades de sufrir el trastorno cuanto más edad se tiene.

La ausencia de estrógenos provoca una desmineralización en los huesosLa ausencia de estrógenos provoca una desmineralización en los huesos

Es habitual, aun así, que se produzcan ciclos donde la mujer mancha de forma no regular y durante un tiempo variable para cada mujer. Las hormonas sexuales, los estrógenos, se encargan de la regulación de la temperatura corporal. Al degradarse causan un fuerte agotamiento en la mujer, a lo que se añade una problemática en el aspecto óseo, textura de la piel, concentración, ánimo...

La ausencia de estrógenos provoca una desmineralización en los huesos, causando enfermedades, como la osteoporosis. Es importante tomar mucho calcio, presente en alimentos como los yogures y completar la dieta con un aporte de vitamina D, que contiene el salmón.

Es muy común escuchar hablar de los sofocos que padecen las mujeres menopáusicas. El porcentaje de quienes lo sufren llega casi al 90%. Sucede por la anormal expulsión de estrógenos.

En cuanto a los síntomas que padecen tanto mujeres posmenopáusicas como menopáusicas, se encuentran la sequedad vaginal y la disminución de la libido.

Atendiendo a los efectos que se producen a nivel psicológico, puede hablarse de se refieren a problemas de memoria, cambios en el estado anímico o depresión, que sin duda es en el más grave de los casos. En este campo habría que seguir un tratamiento específico con medicación que paliase esos síntomas.

Ojo seco durante la menopausia

La reducción de estrógenos causa sensaciones desagradables de arenilla, escozor, orzuelos o lagrimeo en el ojo, al darse alteraciones en las glándulas que producen las lágrimas, las meibomianas y en la superficie del ojo. Debido a la escasa producción del aceite de las glándulas meibomianas, no habrá lubricación.

La sensación de agobio e impotencia ante el suceso causa ansiedad y sentimiento de frustración y agobio, ante unos síntomas molestos que se añaden a una etapa

especialmente difícil de soportar para la mujer.

Tipos y tratamiento del ojo seco

Es muy importante establecer una estrategia definida y sólida para abarcar la problemática. Profesionales que participan para diagnosticar y tratar este trastorno son: el oftalmólogo, endocrino y ginecólogo. Al ser una enfermedad crónica, el paciente debe ser constante y seguir las indicaciones de los facultativos sanitarios.

Existen dos tipos de ojo seco;

-Por un lado el ojo seco acuo-deficiente, es el menos frecuente y se relaciona con enfermedades de tipo autoinmune, como la artritis reumatoide o patologías como el lupus y la hepatitis, entre otras.

El tratamiento para este tipo de ojo seco implica sustituir la ausencia de lágrima con lágrimas artificiales, para hidratar y lubricar. Es recomendable que las lágrimas artificiales sean específicas para cada caso y a ser posible que estén constituidas a base de ácido hialurónico. En casos puntuales también deberá utilizarse un antiinflamatorio. Con esto se mitiga el problema sin llegar a desaparcer.

-El ojo seco evaporativo, se relaciona más con las mujeres, la menopausia y las afecciones de tipo hormonal. Es el tipo de ojo seco que se produce con más frecuencia y se vincula a la calidad de la lágrima. Son factores externos los que causan una evaporación rápida de la lágrima.

En este caso la higiene del párpado es el núcleo del tratamiento. Se utilizarán tanto para las pestañas como para el párpado, toallitas hipoalergénicas y se podrán realizar lavados con suero fisiológico. Al aplicar calor se licua la grasa y se consigue eliminar las secreciones.

Para presentar un diagnóstico fideligno y exhaustivo se debe tener en cuenta no solo la sintomatología, sino su frecuencia y variabilidad. También convienen conocer el historial clínico previo del paciente, sus alergias e incluso cirugías como en las que se utiliza bótox para corregir imperfecciones en esa parte del ojo.

El test Schirmer se encarga de medir la producción de lágrimas. Para observar la calidad se trabaja con la lámpara de hendidura. Para valorar la superficie de la córnea se utilizan las tinciones vitales (fluoresceína, rosa de bengala, lisamina). En casos puntuales se mide la osmolaridad de la lágrima, la sensibilidad corneal (estesiometría) o se puede realizar el test de helecho para valorar el componente mucioso de la película lagrimal. La citología se realizará en casos severos.

Durante los años en los que la mujer sufre de menopausia se atrofian las glándulas de meibomio. Para limpiarlas y posibilitar su nuevo y correcto funcionamiento, es necesario para que se vuelva a abrir el orificio de salida y se aplica una sonda en la glándula.

Para complementar el tratamiento, es conveniente realizar una frecuente actividad deportivaPara complementar el tratamiento, es conveniente realizar una frecuente actividad deportiva

Para complementar el tratamiento, es conveniente realizar una frecuente actividad deportiva, como por ejemplo, dando paseos... Llevar a cabo una correcta dieta basada en alimentos saludables, con aporte en ácidos omega 3, minerales, antioxidante y vitaminas, es otro factor que será positivo para encontrar una mejoría en esta enfermedad.

Por último protegerse mediante gafas tanto para cuando existe una exposición al sol, como para cuando hace viento, procurará el eficaz cuidado de la piel. Deben evitarse ambientes secos y cuando se realiza alguna actividad profesional en la que se deba hacer un mayor esfuerzo de la vista, conviene aumentar las veces a la hora de parpadear o realizar frecuentes descansos.Con esto aseguraremos que las molestias se reduzcan.

Puede agravarse y debilitarse la lágrima empeorando el estado de la superficie ocular, en personas que lleven gafas o lentillas. Algunos tratamientos hormonales también pueden ser contraproducentes en el problema de sequedad en el ojo.

Ahora que conocemos esta problemática y sabemos cuándo y porqué se origina, también podemos hacerle frente llevando a cabo un adecuado cuidado del ojo y sus alrededores. Podremos entonces asegurar un modo de vida más soportable y normalizado.

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