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Disfunción de la glándula de Meibomio: síntomas y tratamientos

SALUD OCULAR

Disfunción de la glándula de Meibomio: síntomas y tratamientos

La disfunción de la glándula de Meibomio o meibomianitis es uno de los problemas oculares más comunes que existen, pero su complicado nombre hace que se recuerde con dificultad.

Maria del Carmen Roldán Prieto

Meibomio se refiere a un tipo de glándula que se encuentra en los párpados. Hay entre 25 y 40 glándulas de Meibomio en el párpado superior y entre 20 y 30 en el párpado inferior. La función de estas glándulas es producir un aceite llamado meibum en la superficie del ojo. El meibum, el agua y el moco forman las tres capas de la película lagrimal, el líquido que mantiene los ojos húmedos. Este aceite ayuda a evitar que la capa de agua de la superficie del ojo se seque.

Estas glándulas llevan el nombre de Heinrich Meibom, el médico alemán que las descubrió y las dibujó por primera vez en el año 1666.

La disfunción de las glándulas de Meibomio consiste en el bloqueo o la aparición de alguna anomalía en estas glándulas, por lo que no secretan suficiente aceite en las lágrimas. Debido a que las lágrimas se evaporan demasiado rápido, esta disfunción es una de las principales causas del síndrome del ojo seco. También se asocia con un problema de párpado llamado blefaritis.

Factores de riesgo

Existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de contraer disfunción de la glándula meibomiana.

Tal como sucede con la sequedad en los ojos, el riesgo de la disfunción de la glándula de Meibomio aumenta con la edad. Las personas mayores de 40 años tienen un riesgo significativamente mayor de desarrollarla que los niños o los adultos jóvenes.

El origen étnico también juega un papel importante. Algunos estudios han encontrado que del 46 al 69 por ciento de las poblaciones de algunos países asiáticos como Japón, China o Tailandia, tienen disfunción de la glándula meibomiana. Por el contrario, estos estudios han encontrado que un porcentaje del 3 al 20 por ciento de la población blanca de Estados Unidos y Australia tienen esta disfunción.

Algunos oftalmólogos recomiendan la suplementación dietética con ácidos grasos omega-3 Algunos oftalmólogos recomiendan la suplementación dietética con ácidos grasos omega-3

Usar maquillaje en los ojos es otro factor de riesgo. El delineador de ojos y otros tipos de maquillaje pueden obstruir las aberturas de las glándulas meibomianas. Este riesgo se agrava si no se desmaquilla profundamente los párpados, eliminando todos los restos de maquillaje antes de irse a dormir.

Algunos investigadores creen que usar lentes de contacto también puede aumentar el riesgo, pero es un tema que no está suficientemente estudiado y por tanto, no es una cuestión que se pueda asegurar.

¿Cómo se detecta la disfunción de la glándula de Meibomio?

Solo un oculista puede determinar con seguridad si se padece de esta disfunción. Los síntomas de la disfunción de la glándula de Meibomio son casi los mismos que los del síndrome del ojo seco. Estos síntomas son:

Para certificar que padeces esta disfunción, tu médico podría aplicar presión en el párpado y de este modo exprimir el contenido de las glándulas. Observar estas secreciones puede permitir que el oculista determine si tienes esta disfunción o no.

Otra prueba común se conoce como prueba de tiempo de ruptura de la película lagrimal o test de BUT. Este test es un procedimiento simple e indoloro. Consiste en la aplicación de una pequeña cantidad de tinte en la película lagrimal en la superficie frontal del ojo. Después, el oculista examinará tu ojo con una luz azul cobalto. Esta luz hace que las lágrimas brillen y así puede ver rápidamente lo rápido que la película lagrimal de tu ojo pierde su estabilidad.

Tratamiento para la disfunción de la glándula de Meibomio

En el pasado, el tratamiento típico recomendado para esta disfunción consistía en aplicar compresas tibias en los párpados, seguido de un masaje. El objetivo de este tratamiento era derretir y exprimir cualquier aceite espeso que obstruyera las aberturas de las glándulas de Meibomio. Desafortunadamente, este tratamiento no era suficiente para eliminar el problema.

Vamos a ver las nuevas opciones de tratamiento que se usan en la actualidad:

  • Sondeo de la glandula meibomiana. Esta es una técnica simple que la realiza el oftalmólogo para destapar la abertura y el conducto principal de tus glándulas maibomianas. Después de que el médico aplique gotas oculares anestésicas en el ojo, usará un instrumento de mano para explorar y dilatar las aberturas de las glándulas de Meibomio cerca de la base de las pestañas. Generalmente, después de este procedimiento los pacientes sienten un alivio inmediato de los síntomas de la disfunción. Aquellos pacientes que no sienten un alivio inmediato, sienten ese alivio dentro de los días o semanas posteriores al tratamiento, por lo que se considera que la eficacia de este método es absoluta. La combinación del sondeo o exploración ocular con gotas con corticosteroides hace que los pacientes con una recuperación más lenta tengan un alivio de los síntomas más rápido y completo que aquellos que sólo utilizaron las gotas con corticosteorides.
  • Gotas antibacterianas para los ojos. Algunos estudios han demostrado que este tipo de gotas para los ojos han ayudado a resolver la disfunción de la glándula meibomiana. Por tanto, si tu oftalmólogo te aconseja este tratamiento después de un examen ocular será porque, de acuerdo a esos estudios, son una buena opción de tratamiento para ti.
  • Gotas para ojos de ciclosporina. La ciclosporina es un agente que modifica la respuesta inmunizaría del cuerpo de una manera específica y se usan normalmente para controlar los síntomas del ojo seco.
  • Debido a la sequedad del ojo, la córnea puede desecarse hasta un punto en el que se puede formar tejido cicatricialDebido a la sequedad del ojo, la córnea puede desecarse hasta un punto en el que se puede formar tejido cicatricial

  • Pulsación térmica. Este sistema es un procedimiento que se emplea en la consulta. Se aplica calor suficiente en los párpados para derretir los depósitos céreos de las glándulas de Meibomio. Al mismo tiempo, aplica presión pulsada en el párpado para abrir y exprimir completamente el contenido de las glándulas. Este dispositivo se adhiere al párpado durante la sesión, que tiene una duración de unos 12 minutos, y el sistema está diseñado para que no haya transferencia de calor o presión de los párpados al globo ocular, por lo que se trata de un método totalmente seguro. Este proceso reduce significativamente los signos y síntomas de la disfunción de la glándula meibomiana.
  • Suplementos de Omega-3. Algunos oftalmólogos recomiendan la suplementación dietética con ácidos grasos omega-3 como tratamiento complementario a los tratamientos de los que hemos hablado anteriormente en este artículo. Una dieta rica en omega-3 también puede disminuir el riesgo de futuros episodios de disfunción de la glandular meibomiana. Parece que estos ácidos grasos esenciales pueden ayudar a suprimir la inflamación asociada a esta disfunción y a disminuir el riesgo de acumulación de cera dentro de las glándulas meibomianas.

¿Qué sucede si no se trata adecuadamente?

Si no se trata la disfunción de la glándula de Meibomio, se puede desarrollar una forma más grave de esta enfermedad de la superficie ocular y pueden aparecer síntomas que alteren la calidad de vida. Debido a la sequedad del ojo, la córnea puede desecarse hasta un punto en el que se puede formar tejido cicatricial. Si la disfunción se hace crónica, puede hacer que las glándulas de Meibomio se atrofien, y una vez atrofiadas es muy difícil hacer que vuelvan a funcionar con normalidad. La disfunción de la glándula de Meibomio puede convertirse en rosácea ocular, una enfermedad que puede requerir un tratamiento médico más agresivo.

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