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El moho: un peligro silencioso para tu salud

¡CUIDADO!

El moho: un peligro silencioso para tu salud

Descubre cómo debes actuar cuando encuentres moho en casa y los peligros que puede conllevar para tu salud.

Ángela María de Toro Martín

El moho ha estado en la Tierra desde hace millones de años. Siempre hay un poco de moho en todas partes, incluso en el aire, aunque suele crecer donde hay humedad. De entre todos los tipos de moho que pueden aparecer debido a los problemas de humedades en casa, uno de los más perjudiciales para la salud del ser humano es el llamado moho negro, o también conocido científicamente como stachybotrys chartarum. Destaca por ser un microorganismo de lo más peligroso y dañino y se asocia frecuentemente con una mala calidad del aire en edificios afectados por problemas de condensación.

Características del moho negro

Lo primero que debemos preguntarnos es cómo sabemos si estamos ante un caso concreto de moho negro o tóxico. Pues bien, es tan sencillo como fijarnos en el tono del moho que tenemos en casa y si es de color oscuro. Aunque recibe el nombre de moho negro, puede adoptar en muchos casos tonalidades derivadas del negro, como por ejemplo un verde fuerte y oscuro. Esto se da cuando, sobre todo, está más vivo que nunca. Sin embargo, si ese moho deja de conseguir el agua que necesita para crecer y hacerse mayor a pleno rendimiento, es posible que su color pase a tener un aspecto amarillento, pues esto es señal de que se está secando. Además, no solo se puede percibir este moho con el sentido de la vista. Es normal que puedas olerlo también, ya que desprende un olor fortísimo a humedad o tierra mojada.

Aun así, la persona que será capaz de identificar si realmente se trata del stachybotrys chartarum o de otros mohos que son similares será un experto. Eso sí, hay que tener en cuenta si sospechas que tienes uno de estos tipos de moho en casa de manera inesperada porque puede ser perjudicial para la salud de la persona. No hay que preocuparse en exceso si encuentras moho en casa, pues aunque este organismo no retroceda ante nada y la superficie que ha sido afectada aumente de tamaño, tiene solución. Lo idóneo y más importante que deberías hacer sería dar la voz de alarma y ponerte manos a la obra para deshacerte de él lo antes posible de todos los lugares de la casa en los que se encuentre este organismo.

Mantén los niveles de humedad entre 40% y 60% en tu hogarMantén los niveles de humedad entre 40% y 60% en tu hogar

El moho y tu salud

Algunas personas expuestas a un ambiente con humedad y sensibles al moho pueden padecer una serie de efectos nocivos en su salud, al igual que no tienen por qué desarrollar ningún problema. Las personas con una salud más vulnerables que han ingerido o inhalado las esporas del moho pueden verse más afectas. Este tipo de personas serían: bebés y ancianos, mujeres embarazadas, personas con alergias y asma, personas con cáncer que están recibiendo un tratamiento de quimioterapia, personas que han recibido un trasplante de órgano... En definitiva, aquellas personas que tienen el sistema inmunológico debilitado.

Algunos efectos producidos por la exposición al moho son:

  • Fatiga crónica, fiebre o dolor de cabeza
  • Irritación en los ojos y, en algunos casos, en la piel
  • Mucosas de boca, congestión nasal e irritación en la garganta
  • Tos y estornudos
  • Erupciones cutáneas

Sin embargo, las personas con alergias al moho pueden tener reacciones más graves o síntomas extremos incluyendo vómitos o náuseas. Las personas con enfermedades crónicas en los pulmones pueden sufrir infecciones graves de moho en sus pulmones si están expuestos a él. Estas personas deben evitar áreas que tienen más probabilidad de tener moho, como los lugares donde se apila el abono, las zonas boscosas o la hierba cortada. Afortunadamente el moho es visible.

En el 2004 el Instituto de Medicina (IOM) encontró una evidencia suficiente para poder asociar la exposición al moho en espacios interiores a síntomas de afecciones en el aparato respiratorio superior, tos y sibilancias en personas que se consideran sanas; así como con síntomas de asma en personas que tienen esta enfermedad, y con neumonitis por hipersensibilidad en personas con predisposición a esa afección inmunitaria.

Consejos para prevenir y controlar el moho dentro de tu hogar

  • Mantén los niveles de humedad entre 40% y 60% en tu hogar: Es aconsejable utilizar un deshumidificador o aire acondicionado en los meses de mayor humedad y en sitios húmedos como sótanos.
  • Asegúrate de que tu casa está suficientemente ventilada, especialmente en lugares donde laves la ropa o cocines. Usa los respiraderos de ventilación hacia el exterior en la cocina y el baño.
  • Repara lo antes posible cualquier gotera en las paredes, en el techo o en las tuberías de tu hogar para que el moho no tenga la humedad que necesita para crecer.
  • En caso de inundación, limpia y saca todo de tu hogar lo mejor y más rápido que puedas. Lo recomendable es entre 24 y 48 horas.
  • Lava los baños con productos que maten a este microorganismo.
  • Añade inhibidores de moho a la pintura antes de pintar.
  • Lo aconsejable es no utilizar alfombras en áreas como sótanos o baños que pueden tener mucha humedad. Si así fuera, quita o cambia por otras nuevas las alfombras y los tapices de los muebles que se han mojado y que no puedan secarse con facilidad.
Asegúrate de que tu casa está suficientemente ventiladaAsegúrate de que tu casa está suficientemente ventilada

Deshazte del moho negro

La eterna pregunta llega cuando ves que el moho ha empezado a crecer en tu casa y no sabes qué hacer o si puedes encontrar el remedio y eliminar el microorganismo por ti misma. La respuesta es sí. Lo importante es que limpies y acabes con la humedad lo antes posible, pero... ¿Cómo? Si sucede en superficies duras, los buenos aliados para acabar con el moho son el agua, el jabón, productos de limpieza comerciales o una solución de blanqueador preparada con una mezcla de menos de una taza del blanqueador que uses para lavar la ropa y un galón de agua, o lo que es lo mismo, cuatro cuartos de agua.

Si te decides a acabar con este microorganismo a través del blanqueador debes saber que no tienes que mezclarlo nunca con amoniaco ni con otros productos de limpieza, ya que pueden generar gases tóxicos y de peligro para la salud. Tienes que abrir las puertas y ventanas de tu hogar para que corra el aire y se ventilen las habitaciones y usar unas gafas para protegerte los ojos y unos guantes no porosos. Lo más importante es que sigas siempre las instrucciones del fabricante del blanqueador que vayas a utilizar o cualquier tupo de producto de limpieza.

Sin embargo, tienes que tener cuidado porque en los comercios puedes encontrar otros medios para acabar con las humedades que en realidad no van a acabar con tu problema de raíz. Por ejemplo, las pinturas antimoho no funcionan, pues son una simple cobertura que no actúa en el verdadero problema como es la humedad. Lo único que puede ocasionar que pintes encima del moho es que gastes un dinero en algo que no va a salir bien y que tengas que tirar la pintura a la basura, además de que supone una pérdida de tiempo.

Si no te arriesgas a solucionarlo por ti misma, lo ideal es pedir ayuda a un experto que trate este tipo de problemas y que te aporte una seguridad. Por un lado, vas a decir adiós a ese moho que te ha aparecido en casa con la efectividad de quien es capaz de realizar el mejor de los diagnósticos y, por otro lado, gracias a ello desaparecerá cualquier rastro de moho negro tóxico que pueda dañar la salud de nuestro hogar.

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