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Cuáles son los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson

PARKINSON

Cuáles son los primeros síntomas de la enfermedad de Parkinson

Para poder detectar la enfermedad de Parkinson a tiempo, es importante poder saber cuáles son los primeros síntomas que se manifiestan.

Maria del Carmen Roldán Prieto

Los síntomas característicos de la enfermedad de Parkinson son temblores y movimientos lentos y rígidos. Pequeños cambios en los movimientos y en el comportamiento de una persona pueden indicar la aparición de la enfermedad de Parkinson antes de su diagnóstico.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno del sistema nervioso que afecta a alrededor del 1% de personas de 65 años o más mayores. Los síntomas generalmente se desarrollan lentamente durante varios años. Al principio pueden ser sutiles, por lo que es fácil pasar por alto los primeros signos.

Si alguien nota síntomas de la enfermedad de Parkinson debe considerar la opción de consultar con un médico para obtener más información, ya que el tratamiento temprano puede mejorar el resultado a largo plazo de la afección.

Vamos a ver las primeras señales a tener en cuenta para considerar la enfermedad de Parkinson como una posible realidad.

El temblor es quizás el signo más reconocible de la enfermedadEl temblor es quizás el signo más reconocible de la enfermedad
  • Temblores
  • El temblor es quizás el signo más reconocible de la enfermedad de Parkinson. Los temblores implican un ligero temblor persistente en las manos, piernas o en el mentón.

    Los temblores asociados con la enfermedad de Parkinson se denominan "temblores de reposo". Esto quiere decir que los temblores se detienen cuando la persona afectada utiliza esa parte del cuerpo.

    Los temblores son muy sutiles cuando aparecen por primera vez, por lo que generalmente no se les da más importancia. Es esta etapa, la única persona que nota el temblor es la afectada.

    Los temblores normalmente aparecen primero en un lado del cuerpo y después se extienden al resto del cuerpo. Al igual que la intensidad de los mismos, que también se incrementa a medida que la enfermedad avanza.

  • Pérdida de equilibrio
  • La enfermedad de Parkinson se dirige específicamente a unas células nerviosas llamadas ganglios basales, que residen en el cerebro. Los nervios de los ganglios nasales controlan el equilibrio y la flexibilidad, por lo que cualquier daño a estos nervios puede afectar al equilibrio de una persona.

  • Escritura apretada o pequeña
  • Un cambio repentino en el tamaño de la letra puede ser un indicador temprano de la enfermedad de Parkinson. Las personas con esta enfermedad tienen dificultades para controlar el movimiento debido a los cambios en el cerebro. Esto puede hacer que las actividades motoras como escribir, sean más complicadas.

    La micrografía es un trastorno que implica una escritura anormalmente pequeña o estrecha. Los pacientes con la enfermedad de Parkinson a menudo tienen una letra que parece pequeña. Las letras tienden a ser más pequeñas de lo normal, y las palabras se separan más. Una persona afectada con esta enfermedad puede comenzar a escribir una carta con su letra normal pero gradualmente su letra va empequeñeciéndose.

    Los médicos asocian la micrografía con afecciones médicas que afectan al sistema nervioso o a trastornos neurodegenerativos, como esta enfermedad que estamos tratando en este artículo.

  • Problemas para dormir
  • Los primeros signos de la enfermedad pueden incluir movimientos incontrolables, no sólo ocasionales sino también regulares. Por este motivo la enfermedad de Parkinson puede afectar notablemente la capacidad de una persona para dormir.

    Las personas afectadas con esta enfermedad pueden experimentar una amplia gama de síntomas relacionados con el sueño, como por ejemplo los siguientes:

    • El sentido del olfato apagado o ausente
    • Dificultad para detectar olores
    • Dificultad para identificar olores
    • Dificultad apra distinguir olores

    Tener hiposmia no siempre significa que alguien tiene o vaya a tener la enfermedad de Parkinson. El sentido del olfato de una persona puede cambiar por muchas razones, como la edad, el tabaquismo o la exposición a productos químicos agresivos. La hiposmia también es un síntoma de otras afecciones médicas, como la enfermedad de Alzheimer o la enfermedad de Huntington.

  • Estreñimiento
  • El estreñimiento es un problema común que puede tener una amplia gama de causas. Este es uno de los síntomas no motores más comunes asociados con la enfermedad de Parkinson y de los primeros que aparecen antes de desarrollar síntomas motores.

    Tener hiposmia no siempre significa que alguien tiene o vaya a tener la enfermedadTener hiposmia no siempre significa que alguien tiene o vaya a tener la enfermedad

  • Síntomas psicológicos
  • La enfermedad de Parkinson puede afectar gravemente el bienestar psicológico de una persona. La enfermedad reduce los niveles naturales de dopamina del cuerpo, lo que puede causar cambios en el estado de ánimo y el comportamiento.

    Algunos síntomas psicológicos asociados con la enfermedad de Parkinson son:

    • Depresión
    • Ansiedad
    • Psicosis
    • Demencia
    • Confusión
    • Dificultad para hacer planes o mantenerse organizado
    • Capacidad reducida para resolver problemas

  • Pérdida de peso
  • Las personas con enfermedad de Parkinson pueden experimentar una pérdida de peso leve o moderada por diferentes razones.

    Los temblores y otros síntomas motores asociados con el Parkinson pueden aumentar los requerimientos de energía natural del cuerpo. Los síntomas no motores, como la pérdida del olfato, la depresión o los problemas digestivos pueden hacer que las personas coman menos, provocando también pérdida de peso.

Conclusión

La enfermedad de Parkinson es una afección grave y crónica. Puede ser difícil de diagnosticar, especialmente durante las primeras etapas porque muchos de los primeros signos son similares a los de otros problemas de salud.

Tener algunos de los síntomas que hemos descrito no siempre significa tener esta enfermedad. No obstante, las personas mayores de 60 años deben pensar en consultar con su médico si experimentan algunos de ellos.

El diagnóstico temprano conduce también a un tratamiento temprano, lo que puede mejorar la calidad de vida general de la persona afectada.

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