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Qué es la epicondilitis o codo de tenista

LESIÓN

Qué es la epicondilitis o codo de tenista

El codo de tenista puede que te suene pero epicondilitis quizá no tanto. Es lo mismo, descubre de qué trata esta lesión.

Mª José Roldán Prieto

El codo de tenista o epicondilitis es un tipo de tendinitis (inflamación de los tendones) que causa dolor en el codo y en el brazo. Estos tendones son bandas de tejido resistente que conectan los músculos de la parte inferior del brazo al hueso. A pesar del nombre popular de 'codo de tenista' puedes sufrir esta condición aunque nunca hayas estado cerca de una pista de tenis.

El codo de tenista o epicondilitis es un tipo de tendinitis El codo de tenista o epicondilitis es un tipo de tendinitis

Cualquier actividad de agarre repetitivo, sobre todo si utilizas mucho el pulgar, los dedos índices y el corazón... esto también puede contribuir a que tengas epicondilitis. El codo de tenista es la razón más común por la que las personas van al médico quejándose de dolor en el codo. Puede aparecer en personas de cualquier edad, pero es más común a partir de los 40 años.

Causas que provocan codo de tenista o epicondilitis

El codo de tenista o epicondilitis por lo general se desarrolla con el tiempo, no es algo que ocurra de la noche a la mañana. Los movimientos repetitivos (como coger una raqueta durante varios partidos) pueden tensar los músculos y poner demasiada tensión en los tendones. Ese tirón constante con el tiempo puede causar desgarros microscópicos en el tejido muy dolorosos.

El codo de tenista podría ser el resultado de diversas causas, como por ejemplo:

- Jugar al tenis

- Jugar al squash

- Jugar a esgrima

- Levantar pesas

- Trabajar en la carpintería

- Hacer mecanografía ?o escribir mucho en el ordenador-

- Ser pintor

- Rastrillar o trabajar en el campo

- Hacer punto o tejer

Estas son algunas de las posibles causas, pero siempre puede haber otras diferentes que puedan causar el codo de tenista o epicondilitis.

Los síntomas del codo de tenista o epicondilitis

Los síntomas del codo de tenista incluyen dolor y sensibilidad en la protuberancia del hueso en la parte externa del codo. Este mando es donde los tendones lesionados conectan al hueso. El dolor también puede irradiarse hacia el brazo superior o inferior. A pesar de que el daño está en el codo, es muy probable que también se sienta dolor cuando se hacen movimientos con las manos.

El codo de tenista o la epicondilitis puede causarte más daño cuando:

- Levantas algo

- Cuando cierras el puño

- Cuando coger un objeto

- Al abrir una puerta

- Al estrechar la mano

- Al levantar la mano

- Al enderezar la muñeca

El codo de tenista es bastante similar al codo de golfista, que afecta a los tendones, pero en este caso, en la parte interior del codo.

El diagnóstico de la epicondilitis

Para diagnosticar la epicondilitis o codo de tenista, tu médico deberá examinarte a fondo. El profesional te pedirá que flexiones el brazo, la muñeca y el codo para saber exactamente donde te duele. Incluso es probable que te deba hacer alguna radiografía o resonancia magnética para diagnosticar que realmente se trata del codo de tenista y no se trata de otro problema diferente.

El tratamiento

La buena noticia es que el tratamiento es que se cura por sí solo normalmente. Tendrás que tener el codo en descanso y hacer todo lo posible para acelerar la curación. Algunos tratamientos que pueden ayudarte son:

- Aplicar hielo para reducir el dolor y la hinchazón. Se puede hacer durante 20 o 30 minutos a cada 3 o 4 horas durante 2 o 3 días hasta que el dolor desaparezca.

- El uso de una banda para el codo para proteger el tendón lesionado de la tensión adicional también es adecuado.

Para diagnosticar la epicondilitis o codo de tenista, tu médico deberá examinarte a fondoPara diagnosticar la epicondilitis o codo de tenista, tu médico deberá examinarte a fondo

- Tomar antiinflamatorios no esteroideo como el ibuprofeno, naproxeno o la aspirina para aliviar el dolor y la hinchazón. Sin embargo, estos medicamentos pueden causar efectos secundarios, como sangrado y úlceras. Sólo se debe utilizar de vez en cuando, a menos que tu médico indique lo contrario, ya que pueden retrasar la curación.

- Realización de ejercicios de rehabilitación para reducir la rigidez y aumentar la flexibilidad. Tu médico puede recomendar que lo hagas de tres a cinco veces al día.

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