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Cómo autoexplorarse las mamas para prevenir el cáncer de mama
CÁNCER DE MAMA

Cómo autoexplorarse las mamas para prevenir el cáncer de mama

Detectar el cáncer de mama a tiempo es crucial para aumentar las probabilidades de curación.

Sara Menéndez Espina

La autoexplroación de los senos o las mamas es un procedimiento que es recomendable que las mujeres a partir de los 20 años lleven a cabo una vez al mes. El momento correcto de realizarlo es uno o varios días después de la menstruación, pues si lo hacemos antes los estrógenos suelen provocar que en las mamas notemos unos nódulos, que desaparecen tras los días del período. Además, durante esa fase los pechos tienden a aumentar ligeramente su volumen y eso puede dificultar la exploración.

Ante cualquier sospecha debemos de consultar an uestro médicoAnte cualquier sospecha debemos de consultar an uestro médico

También deberemos escoger un día concertó al mes para realizar el examen, así crearemos el hábito y no nos olvidaremos de llevarlo a cabo, y también nos aseguraremos de estemos siempre en el mismo momento del ciclo menstrual. Las mujeres que ya han pasado la menopausia también elegirán un día al mes para realizarlo, aunque en este caso puede ser cualquiera al no verse afectadas por el ciclo menstrual.

Primer paso: exploración visual de los pechos

Lo primero que haremos será colocarnos enfrente de un espejo con el torno desnudo, manteniéndonos de pie y con los brazos pegados al cuerpo. Observaremos fijamente los pechos y notaremos si hay alguna anomalía en ellos (recordemos que es normal que exista cierta asimetría en el tamaño de ambos). Debemos fijarnos en si presentan algún surco o bultos, hinchazón, si alguna zona tiene aspecto de piel de naranja, en los pezones y areolas hay algún cambio de color o forma, enrojecimiento o si el pezón está retraído hacia adentro.

Después subiremos los brazos y, si podemos, colocaremos las manos tras la cabeza, si no los levantaremos sin más. Volveremos a observar si hay alguna anomalía, y giraremos el tronco hacia la derecha, y después hacia la izquierda, para observar bien la zona de frente y de lado. Veremos si el contorno de los senos es uniforme y si se elevan de la misma manera. Por último, colocaremos las manos en las caderas y contraeremos los músculos pectorales para volver a examinar, con la zona más tersa y firme, si no hay ninguna anomalía visible.

Segundo paso: palpación de las mamas

Para realizar los siguientes pasos, podemos hacerlo tumbadas en la cama o en la ducha con jabón, que nos facilitará la palpación. Levantaremos un brazo por encima de la cabeza, y exploraremos el pecho correspondiente a ese brazo con la mano contraria. Así, si exploramos la mama izquierda, subiremos el brazo izquierdo y palparemos con los dedos de la mano derecha. Lo haremos con los tres dedos centrales: el anular, el corazón y el índice juntos.

Existen tres métodos de palpación, podemos elegir el que queramos, pero lo más recomendable es realizar los tres para asegurar una autoexploración completa. Cuando completemos todos los pasos con un pecho, realizaremos los mismos con el otro.

- Método 1: Movimiento en espiral. Colocaremos las puntas de los tres dedos en la zona más exterior del pecho, y empezaremos a realizar una espiral hasta llegar al pezón. Lo haremos apretando ligeramente, pero no de manera continua, sino realizando pequeñas presiones a medida que avanzamos. Lo haremos lentamente y ocn calma, no queremos acabar rápido, si no examinar bien la zona.

- Método 2: Movimiento en zig-zag. Comenzaremos desde la axila, y recorreremos el pecho de arriba abajo en movimientos verticales, subiendo y bajando, hasta llegar al lado interior del pecho. Lo haremos de la misma forma que indicábamos antes.

- Método 3: Movimiento radial. Colocamos los dedos sobre el pezón e iremos presionando lentamente de adentro hacia afuera y haciéndolo al revés volviendo por el mismo camino, como si estuviéramos dibujando los radios de una rueda de bicicleta.

El 95% de los casos de cáncer de mama son curables si se detectan a tiempo El 95% de los casos de cáncer de mama son curables si se detectan a tiempo

Tercer paso: exploración de la axila y secreciones en el pezón

Para examinar la zona de la axila, volveremos a colocarnos de pie o sentadas y levantamos un brazo. Volvemos a realizar pequeñas presiones en la zona entre el seno y la axila, y lo repetiremos con el brazo bajado. Por último, para encontrar posibles secreciones del pezón, lo apretaremos con cuidado. Debemos asegurarnos de que no hay ninguna secreción, y si se presenta, la recogeremos con un pañuelo blanco para ver su color y así decirle a nuestro médico cómo era.

¿Qué anomalías podemos encontrar en las mamas?

Acudiremos a nuestro médico si notamos que hay algún tipo de engrosamiento, bultos endurecidos, variaciones en la consistencia del pecho o puntos dolorosos. Debemos saber que la textura del pecho no es regular, y está formada por nódulos, por ello las primeras veces notaremos como bultitos o grumos, algo totalmente normal. Es con la exploración temporal y el conocer las mamas lo que hace que se identifique un bulto como anormal.

Debemos tranquilizarnos sabiendo que no todos los bultos que encontremos son malignos. Alrededor del 80% de los nódulos anormales encontrados en los pechos son benignos y no derivan en cáncer. Sin embargo, en caso de que sean malignos, esta exploración puede ayudarnos a detectar precozmente la enfermedad, ya que abordándolo a tiempo, alrededor del 95% de los casos de cáncer de mama son curables, así que no debes esperar: apunta en tu calendario los 10 minutos al mes que vas a dedicar a tu seguridad.

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