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Causas del dolor de cabeza en el embarazo, ¿cuándo preocuparte?

DOLOR DE CABEZA

Causas del dolor de cabeza en el embarazo, ¿cuándo preocuparte?

Si estás embarazada y te duele la cabeza, no te pierdas cuáles pueden ser las causas que te lo están provocando.

Maria del Carmen Roldán Prieto

El embarazo a menudo provoca cambios en las hormonas de la mujer que ocasionan dolores de cabeza. Por este motivo, las mujeres embarazadas pueden experimentar un aumento o disminución en el número de dolores de cabeza. Tener dolores de cabeza frecuentes y sin motivo aparente cuando el embarazo ya está avanzado podrían ser un signo de una afección más grave llamada preeclampsia, por lo que si te sucede esto, debes informar a tu médico cuanto antes.

Causas del dolor de cabeza durante el embarazo

Si estás embarazada puedes notar que los dolores de cabeza aumentan alrededor de la novena semana, y esto no es motivo de alarma puesto que los dolores de cabeza son habituales en el primer y en el tercer trimestre.

Además de los cambios hormonales, los dolores de cabeza en las primeras etapas de embarazo pueden ser causados porque aumenta el volumen de sangre que produce el cuerpo.

Otras causas de los dolores de cabeza durante el embarazo pueden ser:

  • No haber dormido lo suficiente
  • Haber dejado de tomar bebidas con cafeína
  • Tener los niveles de azúcar en sangre bajos
  • Deshidratación
  • Estrés
  • Adoptar malas posturas, especialmente a medida que el bebé crece
  • Tener depresión o ansiedad

El embarazo a menudo provoca cambios en las hormonas de la mujer que ocasionan dolores de cabezaEl embarazo a menudo provoca cambios en las hormonas de la mujer que ocasionan dolores de cabeza

La migraña durante el embarazo

La migraña es un tipo particular de dolor de cabeza que se presenta principalmente en un lado de la cabeza y puede presentar un dolor moderado o muy doloroso. Las personas que experimentan migrañas fuertes pueden sentirse enfermas o incluso vomitar, además de ser sensibles a la luz y al sonido.

Durante los primeros meses de embarazo las migrañas pueden empeorar para muchas mujeres, sin embargo, también puede mejorar en las últimas etapas del mismo cuando el nivel de la hormona estrógeno se estabiliza. No obstante, no todas las mujeres experimentan estos cambios con respecto a las migrañas antes y durante el embarazo, de hecho, muchas no experimentan diferencias, y otras, en cambio, notan grandes diferencias entre un embarazo y otro.

Tratamiento para embarazadas

Los medicamentos convencionales para la migraña no son recomendables para mujeres embarazadas, al igual que los medicamentos para tratar dolores de cabeza normales. De hecho, se recomienda que las mujeres embarazadas traten los dolores sin medicamentos siempre que sea posible. Tratar el dolor de cabeza sin recurrir a la medicina puede resultar complicado, pero puedes intentar seguir alguno de estos consejos:

  • Dormir más, o al menos descansar y relajarte
  • Clases de yoga u otros ejercicios destinados a mujeres embarazadas
  • Corregir tu postura corporal, especialmente durante la recta final del embarazo
  • Comer de manera sana y equilibrada
  • Si tu dolor de cabeza es sinusal, prueba a ponerte un paño facial tibio en el área de los ojos y la nariz
  • Si tu dolor de cabeza es debido a la tensión, prueba a ponerte una compresa fría en la parte posterior del cuello, date un baño o usa una compresa térmica
  • Pide cita con un masajista para que te dé un masaje de cuello y hombros

Las mujeres embarazadas que tienden a padecer migrañas deben evitar alimentos y situaciones que pueden desencadenar el dolor, por ejemplo:

  • El chocolate
  • El yogur
  • Los cacahuetes
  • El pan
  • La crema agria
  • La carne en conserva
  • El queso añejo
  • Productos con glutamato monossódico y nitratos
  • Dejar de tomar cafeína puede provocar dolor de cabeza
  • Las luces brillantes y parpadeantes
  • Los olores fuertes
  • Los sonidos fuertes
  • Mirar durante mucho rato pantallas, de ordenador, televisión, el móvil...
  • Comenzar a hacer ejercicio si no se tiene el hábito, o realizar ejercicio en exceso
  • Evitar desencadenantes emocionales como las discusiones o las situaciones estresantes

Si decides tomar medicamentos para aliviar tu dolor de cabeza, es aconsejable que no te automediques y que, por tanto, siempre consultes antes a tu médico o a tu farmacéutico de confianza. El paracetamol se considera seguro para mujeres embarazadas, pero hay que evitar el uso de otros analgésicos como la aspirina o el ibuprofeno.

Si experimentas dolores de cabeza con frecuencia y estos no desaparecen con el paracetamol, podría ser una señal de una afección médica más seria llamada preeclampsia. La preeclampsia implica generalmente un aumento de la presión arterial de la mujer embarazada y problemas con sus riñones, además de un riesgo grave tanto para ti como para tu bebé. Esta afección puede detectarse a partir de la segunda mitad del embarazo, así que si estás embarazada es importante que prestes atención a las señales que te manda tu cuerpo.

Si además de los dolores de cabeza, sientes dolor debajo de las costillas, sientes acidez estomacal, tienes problemas de visión o se te inflama de repente la cara, las manos o los pies, no dudes en acudir a tu médico porque son señales de preeclampsia que no se deben ignorar.

Técnicas de relajación para superar el dolor de cabeza

Para aprender a relajarte para sobrellevar las migrañas y los dolores de cabeza es importante que te familiarices con tu propia respiración. Conocer tus patrones de respiración es el primer paso para poder corregirlos cuando cambian por estrés, ansiedad o cualquier otra emoción. Por ejemplo, muchas personas retienen la respiración a menudo cuando sienten ansiedad y alzan el tono de voz al exhalar. Por el contrario, las personas deprimidas suelen suspirar y hablar en voz baja mientras exhalan. Ser consciente de estos cambios es muy importante para controlarlos cuando las emociones aparecen manifestadas en un dolor de cabeza.

A la hora de realizar ejercicios de relajación tienes que buscar un lugar tranquilo que esté libre de distracciones y ponerte en una posición corporal cómoda. Por más difícil que parezca, tienes que intentar bloquear las preocupaciones y los pensamientos que perturban tu mente. Vamos a ver algunos ejercicios de relajación sencillos que puedes realizar en casa:

  • Respiración rítmica. Si tus respiraciones son cortas y rápidas, disminuye conscientemente la velocidad realizando respiraciones largas y lentas. Inhala lentamente contando hasta cinco, y exhala también lentamente contando hasta cinco. Mientras haces esto, presta atención a cómo se va relajando tu cuerpo de forma natural. Reconocer este cambio te ayudará a relajarte aún más, y esto sin duda ayudará a tus dolores de cabeza.
  • Respiración profunda. Para esta respiración tienes que concentrarte en llenar tu abdomen de aire con la larga inhalación para posteriormente exhalar todo ese aire también lentamente, como si estuvieras deshinchando un globo. Con cada exhalación te sentirás más y más relajada.
  • Respiración visualizada. Aquí tienes que combinar tu respiración con tu imaginación. Cierra los ojos e imagina que la tensión sale de tu cuerpo a través de tu piel, al mismo tiempo, imagina que el espacio que deja la tensión lo ocupa la relajación. Puedes imaginarte estos dos estados de tensión y relajación como auras de colores, una te abandona mientras la otra te posee. Respira profundamente pero a tu ritmo normal. Visualiza cómo el aire se introduce por tus fosas nasales y pasa a los pulmones expandiendo tu pecho y tu abdomen. Después visualiza como ese aire sale de tu cuerpo mientras exhalas. Continúa respirando y en cada respiración imagina que cada vez más relajación te invade a la vez que la tensión se aleja de ti.
  • Relajación muscular progresiva. Esta técnica consiste en cambiar tanto tus pensamientos sobre ti mismo como tu respiración. Para ello, respira profundamente, exhalando lo más lentamente que puedas. Mentalmente escanea tu cuerpo. Presta atención a tu dolor de cabeza y al resto de zonas de tu cuerpo que estén tensas. Relaja los músculos de esas zonas tanto como puedas. Mueve tu cabeza en círculos suavemente un par de veces siempre y cuando no te cause dolor. Mueve los hombros hacia adelante y hacia atrás varias veces, en círculos, permitiendo que todos tus músculos se relajen. Piensa en cosas agradables durante unos segundos y vuelve a respirar profundamente.
  •  Mueve tu cabeza en círculos suavemente un par de veces siempre Mueve tu cabeza en círculos suavemente un par de veces siempre

  • Relájate con música. Combina ejercicios de relajación con tu música favorita de fondo. Elige música que te anime o te calme. A algunas personas les resulta más fácil relajarse cuando escuchan música especialmente diseñada para la relajación, como sonidos de ambiente naturales como el de la lluvia, o música ambiental con instrucciones para la meditación o relajación, etc.
  • Relajación con imágenes mentales. Las imágenes mentales o imágenes guiadas son una forma de relajación enfocada que ayuda a crear armonía entre la mente y el cuerpo. Esta técnica te guía en la creación de imágenes tranquilas y pacíficas en tu mente, una especia de escape mental. Identifica tu diálogo interno, es decir, lo que te estás diciendo a ti misma acerca de lo que sucede con tus migrañas o dolor de cabeza, es decir, los pensamientos rumiantes que no hacen más que impedir que el dolor se pase. Es importante identificar ese diálogo interno negativo y desarrollar un diálogo interno sano y positivo. Al hacer afirmaciones positivas, puedes contrarrestar los pensamientos y emociones negativas. Vamos a ver algunas afirmaciones positivas con las que puedes practicar:
    • Suelto las cosas que no puedo controlar
    • Soy una persona sana, vital y fuerte
    • Soy capaz de solucionar cualquier problema
    • Todas mis necesidades son satisfechas
    • Soy una persona segura
    • Hoy soy más fuerte que ayer, pero menos que mañana

Si introduces una o varias de estas técnicas de relajación en tu día a día te sentirás mucho más tranquila durante tu embarazo y, en consecuencia, es probable que los dolores de cabeza que te angustian comiencen a disminuir hasta que desaparezcan, y sin necesidad de tomar medicamentos. No olvides que tu estado físico y emocional lo puede sentir también tu bebé, así que la relajación será algo que no te sentará bien solo a ti sino que también será beneficiosa para la vida que llevas en tu interior.

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