Menú
Cortes de digestión

DIGESTIÓN

Cortes de digestión

Analizamos a fondo los cortes de digestión, cómo poder evitarlos y cómo debemos reaccionar ante ellos.

Jaime López Rodríguez

No hay nada como irse a la playa con la familia y los amigos aprovechando los días de sol que nos ofrece el verano. Pero, sobre todo a los que acostumbrábamos a ir todo el día de pequeños, cuando comíamos escuchábamos la temida frase que ahora recordamos con cierto humor: "¡no te bañes ahora que te va a dar un corte de digestión !". Y, con el calor y el estómago lleno, nos quedábamos bajo la sombrilla esperando las dos clásicas horas hasta que se permitía de nuevo ir a refrescarnos al mar. Pero, ¿en realidad es para tanto? ¿realmente se prevenía así? y, más importante, ¿qué es en realidad el "corte de digestión" ?

Teniendo en cuenta que la digestión es el proceso que nos ayuda a obtener nutrientes de los alimentos que comemos y que este dura desde el comienzo de la ingesta hasta el procesado completo de la comida, hablamos de corte de digestión cuando, en algún punto intermedio, detenemos el proceso. Así nos referimos a esta parada, usualmente súbita, que puede suceder por muy diversas causas y que genera un fuerte malestar general caracterizado por náuseas, vómitos y dolor de estómago.

¿Por qué se produce?

La causa esencial del corte de digestión no es, como muchos siempre han creído, el meterse en el agua. Puede ser parte de la causa, pero esta solo correlaciona con el verdadero culpable: la sangre. Debido a que durante el proceso digestivo la sangre se acumula en el estómago, cualquier acción que obligue al cuerpo a redirigir la sangre a nuevas funciones provoca que el proceso se detenga por completo y, con ello, sobrevenga el malestar. Así, meterse de golpe en agua fría -ya sea una ducha, una piscina, la playa...- provoca que haya que redistribuir la sangre para evitar la pérdida súbita de calor -por su función homeostática- del mismo modo que, si salimos a correr o a hacer ejercicio intenso tras la comida la sangre necesitará circular libremente para alimentar de oxígeno a los músculos. La falta de sangre, que desaparece de forma abrupta, ocasiona el dolor de estómago y, a partir de ahí, el resto de síntomas usuales.

 Debemos abandonar rápidamente la actividad que haya provocado el corte de digestión inmediatamente, tumbarnos y rehidratarnos. Debemos abandonar rápidamente la actividad que haya provocado el corte de digestión inmediatamente, tumbarnos y rehidratarnos.

¿Cuáles son los síntomas del corte de digestión?

La tremenda sensación de malestar producida por el corte no es la única cosa a temer, ya que entre algunos de los síntomas -que son leves en general- podemos encontrar algunos graves que podrían, según la situación, llevar a verdaderas situaciones de peligros. Así, a parte de los vómitos, mareos y el dolor de estómago, podemos encontrar un descenso de la tensión, un pulso algo débil y como causa de esto, se puede acabar perdiendo la conciencia o llegar a una parada cardiorrespiratoria. Aunque estos dos últimos sean los casos más extremos, que suceda en según que sitios -como un día de oleaje o mucha corriente en la playa- podría llevar a sufrir un problema muy serio.

¿Qué puedo hacer si sufro uno?

Tanto como si lo sufrimos nosotros mismos como alguien cercano a nosotros, lo más importante a tener en cuenta a la hora de protegerle es que, inmediatamente, hay que conseguir que abandone la actividad que se lo ha provocado, ya sea el baño o el ejercicio. Buscando un lugar cómodo, tumbamos horizontalmente a la persona que lo ha sufrido con las piernas en alto. Como puede sufrir una pérdida de calor corporal, lo ideal sería tapar y vestir a la víctima y, darle de beber agua y rehidratarla pues los vómitos y la diarrea podrían llevarle a una gran pérdida de agua. Llevando a cabo esto y con el suficiente reposo, la tensión arterial se recobrará y tras un par de horas el malestar se habrá desvanecido. Pero si la situación se volviera más grave -como en los casos extremos anteriormente descritos- lo ideal sería llamar a urgencias para que profesionales lo atiendan lo más pronto posible. Pero, y lo mejor para proteger a alguien de las consecuencias de sufrir un corte de digestión es, en realidad, prevenir tener uno.

 Vómitos, mareos, dolor de estómago o bajada de tensión son algunos de los síntomas de un corte de digestión Vómitos, mareos, dolor de estómago o bajada de tensión son algunos de los síntomas de un corte de digestión

¿Cómo prevenir que suceda?

Realmente, la sabiduría popular no se equivocaba del todo, aunque no era exacta. Aunque la abstención de darse un baño tras comer es una de las mejores formas de evitar el corte de digestión en la playa, en realidad está ligeramente equivocada. Ya que el ejercicio físico en los momentos en los que más se suda, o haber estado tomando el sol y luego bañarse también pueden desencadenarlo. Así, para evitar el corte no es necesario no bañarse, si no que este no sea brusco. La lista de recomendaciones es la siguiente:

1. Evitar las comidas copiosas y llenas de grasas justo antes de darse un baño.

2. En el caso de bañarse, realizarlo de manera progresiva. No meterse bruscamente en el agua, sobre todo si es justo después de la comida o es un día de mucho calor.

3. Evitar los días de calor o tras una buena comida el ejercicio físico, ya sea en agua o en tierra. De querer hacerlo, que este sea suave al principio e ir adaptando al cuerpo progresivamente.

4. Ir acompañados si se cumple alguna de las condiciones básicas -mucho sol, calor, sudor o haber comido copiosamente- por tener así a alguien que pueda ayudarnos en el caso de que suframos un ataque.

Artículos recomendados