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Por qué tener buena autoestima es crucial para tu salud

FELICIDAD

Por qué tener buena autoestima es crucial para tu salud

Existe relación entre nuestras emociones y autoestima con nuestra salud física y emocional. La autoestima forma una gran parte de ella.

Mercedes Benito Alfonso

Es bien sabido que la salud tiene correspondencia directa con nuestro estilo de vida, pero no es tan conocida la relación que existe entre nuestras emociones y autoestima con nuestra salud física y emocional. La autoestima en ocasiones se identifica como el sistema inmunitario de nuestra vida emocional. Una buena autoestima nos ayuda a hacer frente a los conflictos, enfermedades y desafíos del día a día. Por el contrario una autoestima baja nos hace más propensos a sufrir problemas emocionales y psicológicos, además de afectar a nuestra salud física. Se ha demostrado que tener una buena autoestima cambia nuestra salud más de lo que podamos imaginar. Te explicamos algunos de los cambios que puede tener en nosotros.

Es bien sabido que la salud tiene correspondencia directa con nuestro estilo de vidaEs bien sabido que la salud tiene correspondencia directa con nuestro estilo de vida

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es un concepto difícil de precisar. En líneas generales, la autoestima hace referencia a la valoración que hacemos de nosotros mismos, lo que creemos que somos. De este modo, si la personas tiene una buena autoestima, o lo que es lo mismo, un buen concepto de sí mismo y sus posibilidades, se sentirá más seguro para afrontar de una forma más activa y positiva los retos y responsabilidades de la vida. Por el contrario, si la persona tiene una autoestima baja o un concepto negativo sobre sí mismo, con más frecuencia se sentirá incapaz de afrontar cualquier situación o tarea, generándose en él sentimientos de rechazo y desprecio hacia sí mismo.

Los psicólogos advierten de la importancia de la autoestima, como nuestra confianza para creer en nosotros mismos y nuestras posibilidades, capacidad de pensar y afrontar los desafíos cotidianos, además de aportarnos una dimensión afectiva hacia nosotros mismos y con el resto del mundo, en lo que sería un aspecto más social de la autoestima. La autoestima nos aporta la percepción de aquello que creemos merecer, de nuestro derecho a ser felices, de disfrutar de nuestros esfuerzos y aceptar nuestra limitaciones, así como de tolerar la frustración y reconocer nuestras necesidades.

Igualmente la autoestima influye en nuestro modo de adaptación a situaciones nuevas, el rendimiento académico y laboral, en el modo en que nos relacionamos con los demás, la aceptación de nosotros mismo y de los otros, reconocimiento de nuestros aspectos positivos y negativos, así como los de los demás, y es un aspecto clave en el manejo de la ansiedad y otros problemas emocionales.

En conclusión, la autoestima tiene relación directa con el modo en que te tratas a ti mismo y a los demás.

Importancia de la autoestima en tu salud

Los problemas de autoestima pueden generar trastornos de salud. La autoestima influye en nuestro comportamiento. Está demostrado que las personas que tienen una buena autoestima, se cuidan más, teniendo una alimentación más sana y realizando ejercicio de manera regular; de igual modo, tienen relaciones personales más estables y una vida afectiva más saludable. La baja autoestima, por otro lado, se relaciona con diferentes síntomas y enfermedades.

Las personas que no tienen una buena autoestima con frecuencia reaccionan peor al fracaso y la frustración, los errores tienden a relacionarlos con una falta de capacidad personal, siendo común que se comparen con otros y resultándoles fácil identificar en ellos aspectos negativos de su personalidad, tiene una percepción negativa sobre sí mismos. Tienen miedo al fracaso, sobrevaloran las capacidades de los otros y devalúan sus propias aptitudes.

Las personas que no gozas de una buena autoestima tienen tendencia al aislamiento social, a sufrir ataques de ansiedad, de angustia y de tristeza, son más susceptibles a desarrollar cuadros depresivos, problemas de insomnio y tendencias autodestructivas. Otros problemas de salud emocional relacionados con no tener una buena autoestima son: apatía, dependencia emocional y afectiva, problemas de personalidad, dificultad para relacionarse, problemas para afrontar retos...

Ser conscientes de la repercusión que tiene sobre nuestro cuerpo y salud una buena autoestima resulta una buena motivación para mejorarla.

Autoestima y salud física

Los desórdenes alimenticios son una consecuencia de no tener una buena autoestima. Los abusos con la comida y utilizarla como método de escape son muy comunes. Las personas que no tienen una buena autoestima creen que no son válidos, que están menos cualificados que el resto o que tienen peores cualidades. Por todo ello, se consideran incapaces de enfrentar los problemas de la vida y pueden tratar de evadirlos y utilizar la comida como medio para escapar o suplir carencias emocionales. Son personas que comerán por ansiedad, pudiendo acarrear: sobrepeso, obesidad, diabetes, colesterol, hipertensión....

Existe también una relación directa entre la baja autoestima y la imagen corporal. Aparecen entonces enfermedades como la anorexia y la bulimia. Si la persona tiene un mal concepto de su cuerpo y a la vez se compara con el resto, puede aparecer una necesidad de adelgazar enfermiza alterando en la persona la percepción sobre su propio cuerpo.

También se ha comprobado que una baja autoestima puede provocar problemas en el sistema inmunológico. Los estados anímicos como la apatía, la depresión o la tristeza tienen un efecto directo sobre nuestras defensas. Las personas activas y positivas, por el contrario, poseen un sistema inmunológico más fuerte. Dejarse llevar por la ansiedad y el estrés afecta de manera negativa al sistema inmune. Si nuestro sistema inmunológico está afectado estaremos más expuestos a las infecciones.

Las enfermedades cardiacas también están relacionadas con nuestra autoestima, y tienen mucho que ver con el apartado anterior. Las personas que no tienen una buena autoestima tienen tendencia a sufrir más estrés y ansiedad, dos factores con una gran influencia a la hora de sufrir un infarto.

Autoestima y salud emocional

Como hemos podido ver la autoestima tiene una incidencia directa sobre nuestra salud emocional y nuestro equilibrio psicológico. Si no se posee una buena autoestima es común que aparezcan problemas de insomnio, estrés, ansiedad, depresión, episodios de tristeza, apatía...

La depresión tiene una vinculación estrecha con la autoestima. Los sentimientos de minusvalía que experimentan, así como los sentimientos negativos que sienten hacia sí mismos generen en ellos emociones nocivas que con el tiempo puede desencadenar cuadros depresivos. Es bien sabido, que la depresión afecta tanto a nivel emocional como físico, pudiendo experimentar constantes dolores físicos y falta de energía.

La falta de valoración por uno mismo hace que una persona crea que no merece cosas buenas o que no es apto para determinados trabajos. De igual modo, tienden a reducir su vida social, pudiendo llegar al aislamiento o teniendo relaciones afectivas de dependencia con una falsa percepción de que no merecen algo mejor.

Enfrentarse a los problemas si no tienes una buena autoestima hará que aparezca ansiedad y estrés, de modo que las alteraciones del sueño y el insomnio son frecuentes. Si la persona no puede dormir bien sufrirá irritabilidad, dificultad para concentrarse, fatiga...

Enfrentarse a los problemas si no tienes una buena autoestima hará que aparezca ansiedad y estrésEnfrentarse a los problemas si no tienes una buena autoestima hará que aparezca ansiedad y estrés

En un intento de huir de la ansiedad, el estrés o un mal manejo de la frustración, al igual que se puede llegar a usa la comida como medio de escape, se puede llegar a recurrir a otras sustancias. La evasión hacia el alcoholismo o la drogadicción, con toda la problemática física y personal que ello conlleva, tanto en la persona como su entorno.

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