Menú
Qué es la quinta enfermedad

¡ATENCIÓN!

Qué es la quinta enfermedad

La quinta enfermedad es una infección viral leve que es más común en los niños. Es causada por el parvovirus humano B19.

Ángela María de Toro Martín

La quinta enfermedad está producida por el parvovirus B19, un virus únicamente humano que produce inicialmente una erupción enrojecida distintiva sobre la cara, aunque luego puede repartirse por el tronco, los brazos y las piernas. Este virus es común entre los niños de entre 5 y 15 años. Es una infección benigna, pues la mayoría de niños se recupera en un breve periodo de tiempo y sin ninguna complicación. Esta enfermedad aparece repartida por todo el mundo, aunque los brotes de parvovirus suelen darse al final del invierno y el inicio de la primavera, lo que no quita que no pueda haber casos esporádicos del virus en otras estaciones del año.

La quinta enfermedad puede denominarse también como eritema infeccioso o enfermedad de la bofetada, pues parece que el niño ha recibido una bofetada en la cara debido al enrojecimiento de su mejilla. Aun así, el nombre que recibe esta enfermedad es histórico, pues el parvovirus B19 fue clasificado entre las cinco infecciones infantiles tradicionalmente asociadas con la erupción cutánea. El resto son: el sarampión, la rubeola, la escarlatina y la cuarta enfermedad, o también conocida como la enfermedad de Dukes.

Signos y síntomas

En las etapas iniciales de la quinta enfermedad, el niño puede desarrollar leves síntomas de resfriado como nariz congestionada o flujo nasal, fiebre leve, dolor de garganta, picazón, dolores musculares, fatiga y dolores de cabeza. Otros síntomas que pueden aparecer en ocasiones son el aumento del tamaño de los ganglios, diarrea, ojos rojos, faringitis y puede que una erupción distinta con la presencia de heridas o vesículas. Puede ser que si se da particularmente en adultos y adolescentes mayores, en algunos casos, la enfermedad puede continuar con una inflamación articular o dolor en las manos, muñecas, tobillos y en las rodillas.

Los niños menores de 10 años son los que suelen padecer más esta enfermedadLos niños menores de 10 años son los que suelen padecer más esta enfermedad

Los síntomas desaparecen y al cabo de unos días aparece la erupción cutánea de un color rojo brillante. Normalmente empieza en la cara. Pocos días más tarde, la erupción se reparte y se pueden observar manchas enrojecidas, aunque menos brillantes, en los brazos, en el tronco y en las piernas. Después, el centro de las placas de erupción se va aclarando, produciendo un aspecto anular de las lesiones cutáneas.

Los niños menores de 10 años son los que suelen padecer más esta enfermedad. A veces, los niños mayores y los adultos se pueden quejar del picor, aunque la mayoría no tienen aspecto de estar enfermos ni vuelven a tener fiebre. Pueden pasar de una a tres semanas hasta que la erupción ha desaparecido totalmente, y es durante ese tiempo en el que parece que empeora hasta finalmente desaparecer por completo. Si es cierto que la erupción puede reactivarse hasta desaparecer con diversos estímulos como el ejercicio, la luz del sol o el estrés.

Contagio

La persona que tenga la quinta enfermedad suele ser más contagiosa antes de la aparición de la erupción, durante el periodo en el que se incuba el parvovirus B19 y durante el periodo de síntomas de catarro leves. Generalmente, el niño deja de poder contagiar la enfermedad una vez ha aparecido la erupción, pues la erupción que se produce es una reacción inmunitaria, en otras palabras, es una respuesta en defensa del organismo contra los elementos extraños como los virus y que se dan lugar tras la infección.

Este virus tiene la facilidad de contagiarse a otras personas mediante las secreciones bucales, nasales y faríngeas de alguien que sí está infectado, más concretamente a través de las gotitas que se expulsan al toser o al estornudar. Aunque también se puede infectar a otra persona a través de los utensilios que se utilizan para comer y para beber si se comparten.

Ahora bien, dentro del domicilio en el que un niño tiene este virus, las probabilidades de que otro miembro de la familia que no haya pasado por la quinta enfermedad se infecte son de un 50%. La probabilidad asciende al 60% de riesgo de infección a los compañeros de la clase del niño infectado. Una vez que alguien ha sido infectado por el parvovirus B19, su organismo desarrolla una inmunidad frente a la enfermedad que hace que no se pueda volver a infectar más.

Hay que tener mucho cuidado de que la infección del virus no llegue a una embarazada, en especial en la primera mitad del embarazo, pues en algunos casos puede causar problemas al feto, como una anemia severa que puede hacer que el feto no sobreviva si es demasiado severa. Por fortuna, alrededor de la mitad del total de mujeres embarazadas son inmunes a esta enfermedad porque ya padecieron la infección con anterioridad. Solo aparecen complicaciones graves debido al parvovirus B19 en menos de un 5% de las mujeres infectadas durante el embarazo.

Prevención

No existe ninguna forma eficaz de prevenir el virus ni tampoco una vacuna contra la quinta enfermedad. No sirve de nada el aislamiento del paciente con el parvovirus B19 debido a que el paciente deja de ser contagioso en cuanto tiene la erupción. Aunque bien es cierto que el buen y frecuente lavado de manos y la práctica de una buena higiene siempre ayuda a evadir muchas infecciones.

El periodo de incubación del parvovirus B19 suele variar entre 4 y 28 díasEl periodo de incubación del parvovirus B19 suele variar entre 4 y 28 días

Incubación y duración

El periodo de incubación del parvovirus B19 suele variar entre 4 y 28 días, es decir, el tiempo que va desde la adquisición de la infección hasta la aparición de los primos síntomas. Aun así, la media es de 16 o 17 días. Por otro lado, lo que es la erupción en sí de la quinta enfermedad suele durar generalmente entre 1 y 3 semanas. Son muy pocos los casos de niños mayores y adultos en los que la inflamación articulas y el dolor pueden durar entre unos pocos meses hasta unos pocos años.

A pesar de que la quinta enfermedad es benigna, hay que avisar al médico si la erupción aparece por todo el cuerpo del niño o si está acompañada de otros síntomas. También, si los síntomas de su niño parecen empeorar con el tiempo o si desarrolla inflamación de articulaciones.

Diagnóstico y tratamiento

Normalmente, la quinta enfermedad se distingue por la erupción que aparece en la cara y el cuerpo, aunque si se sospecha que la enfermedad puede estar presente sin que haya ninguna erupción, se puede llevar a cabo una prueba de sangre que pueda detectar los anticuerpos de parvovirus B19.

Es importante también informar al pediatra sobre cualquier medicamento que el niño pueda estar tomando, ya que el salpullido asociado con la quinta enfermedad se puede ver como los salpullidos que son efectos secundarios de ciertos medicamentos.

Dado a que es una enfermedad leve, no suele ser necesario ningún tratamiento. Los niños que padecen esta enfermedad suelen encontrarse bien y con un buen reposo les es suficiente para recuperarse. Sin embargo, si este virus se da en los niños con anemias graves, a menudo se lleva a cabo la hospitalización del niño y transfusiones de sangre.

Complicaciones

Es cierto que la mayoría de niños que padecen esta enfermedad suelen recuperarse sin complicaciones. Sin embargo, algunos de los niños que tienen el sistema inmunitario más débil debido a enfermedades como leucemia, sida, anemia falciforme o anemia hemolítica, pueden sufrir una complicación grave en la enfermedad. Y es que el parvovirus B19 puede ralentizar o detener temporalmente la producción orgánica de los glóbulos rojos que transportan oxígeno, produciendo anemia.

Artículos recomendados