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Qué son los músculos isquiotibiales

CUERPO

Qué son los músculos isquiotibiales

Los músculos isquiotibiales le deben el nombre a su posición, ya que se encuentran en la cara posterior de las piernas. Descubre qué son exactamente.

Ainoa Poveda García

Los músculos isquiotibiales le deben el nombre a su posición, ya que se encuentran en la cara posterior de las piernas, justo por detrás del muslo, nacen en el hueso de la cadera denominado isquión y se alarga hasta la rodilla o rótula. Este es uno de los músculos más olvidados de la fisionomía humana, aunque son mucho más importantes de lo que nos pensamos.

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Más conocidos como isquios, forman un conjunto de músculos, en concreto tres: el bícep femoral o crural, semitendinoso y semimembranoso. Todos unidos posibilitan un movimiento óptimo de las piernas, aunque su relación también tiene que ver con la espalda. Los músculos isquiotibiales incluso pueden ser los causantes de un dolor de lumbalgia.

Más conocidos como isquios, forman un conjunto de músculosMás conocidos como isquios, forman un conjunto de músculos

Qué son los isquios

Son unos músculos situados en la parte trasera de la pierna. Funcionan como una extensión de la cadera que se alarga hasta la rodilla. Con ellos podemos flexionar la pierna desde el muslo y conseguimos una mejor formación y desarrollo de los músculos inferiores gracias a su trabajo. Para hablar de los músculos isquitibiales, primero hay que describir a cada uno de ellos.

Primero nos encontramos con el bícep femoral, también conocido con el nombre de crural. Es uno de los más completos, ya que está formado a su vez por dos porciones de masa. El femoral o crural nace en la base de la cadera donde se encuentra el hueso isquión, situado en la parte posterior del muslo -justo por debajo de las glúteos- y que se alarga hasta la rótula o rodilla por su cara delantera.

La forma que tiene es como si simulara un abrazo a la pierna desde atrás hasta delante, bajando por la parte interna del muslo. El movimiento que realiza este es importante para el desarrollo de las piernas. Con él podemos rotar y alzar la parte posterior de nuestro cuerpo. Además, también nos permite flexionar las rodillas y acompasar todo el movimiento con la cadera y la espalda.

Luego aparecen dos músculos más pertenecientes a los isquiotibiales que tienen un nombre, posición y función muy parecidas. Ambos componen una parte importante que sustenta y permite que el bícep femoral o crural pueda desempeñar su función sin problemas. El semitendinoso comparte un nervio con el crural, y es el que más pegado a este se encuentra. A continuación, aparece el semimembranoso, que es más fino y alargado -aunque por una diferencia mínima- y aparece más por la cara interna de la rótula, mientras que el anterior tiene una posición más intermedia.

Para qué sirven los isquiotibiales

Al encontrarse en una posición intermedia entre la cadera y la rodilla, su función es bastante clara: permite flexionar las piernas y es el que nos proporciona la movilidad para cualquier desplazamiento cotidiano. Para los que siguen una vida sedentaria, hay que indicar que su ejercitación es la que permite movernos a diario, por lo que se aconseja no dejar de lado los estiramientos oportunos.

Son unos músculos situados en la parte trasera de la piernaSon unos músculos situados en la parte trasera de la pierna

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Algunos dolores de espalda provienen de ellos, ya que su rigidez afecta a las piernas y la parte de las lumbares. Esto ocurre por su proximidad en el nacimiento de los músculos isquiotibiales: el hueso del isquión está en la zona de la cadera, próxima a las lumbares. Su conexión hace que un trabajo continuo de la zona aproveche no solo a las piernas sino también a parte de la espalda.

Los ejercicios en los isquiotibiales endurecen piernas y elevan los glúteos. Además, son importantes para un deportista y también para realizar cualquier movimiento cotidiano como agacharse, saltar, correr, bailar... Sobre todo proporciona la verticalidad del cuerpo, ya que es con ellos con los que nos sostenemos rectos y no vamos encorvados desde la base de la espalda.

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