Menú
Por qué te despiertas por la noche con el brazo dormido

BRAZO DORMIDO

Por qué te despiertas por la noche con el brazo dormido

Si por la noche te despiertas con el brazo dormido, es normal que te asustes...Te explicamos algunos posibles causas.

Alicia Rebollo Sánchez

Imagina esta situación: Te despiertas, comienzas a moverte, pero en ese momento notas que tu brazo no responde y que tu mano está completamente dormida, comienzas asustarte, no eres capaz de controlar los movimientos de tu mano y notas como esa extremidad se ha convertido en algo insensible que no reacciona.

Si eres capaz de reconocer esta situación y te has encontrado en ella, te avisamos que eres de ese pequeño porcentaje de la población que está viviendo esta desagradable sensación, que ojo, no debe confundirse con tener el brazo dormido, pero poder moverlo, en esta ocasión no eres capaz de controlar esta extremidad. Lo primero de todo, queremos avisarte que no debes preocuparte y que esto es más normal de lo que crees, en rara ocasión sufrir esto quiere decir que se pueda padecer de algún problema grave, por lo que debes estar tranquilo.

 Diferenciar entre una parálisis del sueño u otra afección es muy fácil Diferenciar entre una parálisis del sueño u otra afección es muy fácil

Causas principales del brazo dormido

Hay dos razones principales para que esto te ocurra, la primera es lo que se llama una parálisis del sueño. Esto consiste que durante la fase REM del sueño que es en donde dormimos más profundamente, el cerebro le envía una señal a nuestro cuerpo para que se paralice para que así no nos levantemos o hagamos los mismos movimientos que estaríamos haciendo en el sueño.

La parálisis del sueño se efectúa cuando en mitad de esta fase REM donde el cerebro ha inmovilizado nuestro cuerpo, nos despertamos y comenzamos a ser conscientes de nosotros mismo, pero sin embargo no podemos movernos porque estamos totalmente paralizados. Diferenciar entre una parálisis del sueño u otra afección es muy fácil ya que esta suele ir acompañada de alucinaciones muy reales y normalmente terroríficas. Si esto es lo que te ocurre no debes preocuparte ya que esto es algo muy común, sin embargo, si se convierte en algo crónico deberías ir al médico.

La otra razón podría ser que el nervio del brazo está paralizado temporalmente por la presión, normalmente debido a la postura que adoptamos mientras dormimos. Si se presionan los músculos durante mucho tiempo estos se quedan dormidos. Una vez que nos despertemos y cambiemos de posición estos músculos volverán a activarse, normalmente con una sensación de hormigueo.

Causas más graves del brazo dormido

Aunque esto es poco probable, puede que mientras duermas se produzca algún tipo de daño en los nervios de los músculos al haber ejercido mucha presión contra el durante un periodo prolongado de tiempo.

Si tenemos una lesión en algún nervio esto puede hacer que nuestro brazo no funcione adecuadamente, normalmente porque el raquídeo se haya visto afectado. Normalmente esto ocurre cuando está oprimido por algo como una hernia discal o una vertebra que está presionando al nervio.

Otra causa de que una extremidad se te quede dormida puede ser la arterioesclerosis. Algunos de sus síntomas son el dolor y es causada por una mala circulación de la sangre. Sin embargo, la lista de las enfermedades que pueden causar este problema es muy amplia, va desde las migrañas y la esclerosis hasta la diabetes y la falta de vitamina B12. El momento en el que debes ir al médico es cuando comiences a notar que este problema se vuelve algo crónico.

En nuestra cama debemos estar lo más cómodos posibles En nuestra cama debemos estar lo más cómodos posibles

Cómo acabar con el problema

En el caso de que el adormecimiento del brazo venga acompañado a una mala postura o un aplastamiento de nuestro brazo mientras dormimos es una señal de que debemos cambiar algunos de nuestros hábitos y es que, aunque no es frecuente, un aplastamiento excesivo de un nervio durante un periodo prolongado de tiempo puede causar problemas mayores por lo que hay que intentar ponerle una situación.

Lo primero que debemos de hacer para asegurarnos que esto no nos ocurra es elegir un buen colchón y una buena almohada adaptada a nuestras necesidades y a la forma en la que estamos acostumbrados a dormir. Cambiar la postura en la que dormimos puede ser algo complejo si ya estamos acostumbrados a ella, e incluso puede provocarnos que nos cueste dormir o que atravesemos una etapa de insomnio. Es por esto por lo que lo ideal será mejorar el lugar donde dormimos antes de intentar otros métodos. En nuestra cama debemos estar lo más cómodos posibles y poder encontrar fácilmente una postura para dormir, cuanto más duro sea nuestro colchón mas presión ejerceremos sobre los nervios de nuestro cuerpo.

Asís mismo, hay que tener en cuenta que la mejor postura para dormir es boca arriba o boca abajo ya que así es como menos presión se ejerce a nuestras extremidades. Si estás acostumbrado a dormir de lado puedes probar a balancear tu cuerpo inclinándolo un poco hacia abajo poniendo una almohada para sentirte más cómodo, así no estarás del todo de lado y se ejercerá menos presión en tu brazo.

No obstante, si este no es el motivo por el que amaneces con tu brazo dormido deberás ir a un médico lo antes posible para detectar qué es lo que te ocurre.

Artículos recomendados