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¿Es lo mismo la artrosis que la artritis?

ARTICULACIONES

¿Es lo mismo la artrosis que la artritis?

Es fácil confundirlas porque son enfermedades muy parecidas. Te contamos las claves para identificar cada una de ellas.

Lucía Pérez Villoria

Resulta muy habitual asemejar la artrosis y la artritis, bien sea por desconocimiento, por su parecido sintáctico o por aquello que comparten. Ambas son patologías de las articulaciones con gran incidencia en la población, sobre todo en mujeres. Si bien, la artrosis es la enfermedad articular más frecuente en España que afecta a varias articulaciones: según los datos de la Sociedad Española de Reumatología, se estima que afecta al 43% de la población. La artrosis y la artritis son enfermedades reumáticas crónicas, degenerativas y producen dolor, además comparten que a mayor conocimiento de ellas mejor es su control y prevención. Ambas comparten un factor de riesgo que aumenta la probabilidad de sufrirlas: el exceso de peso, por ello es importante desarrollar hábitos de vida saludables de cara a su prevención: ejercicio frecuente y dieta equilibrada. Además, a pesar de que su causa es diferente, sus consecuencias son similares: disminución del rango de movimiento de las articulaciones, rigidez y dolor. Asimismo, existe un remedio que beneficia a ambas, que si bien no supone la cura, si mejora la calidad de vida de las personas que las padecen: el ejercicio físico.

La actividad física en pacientes de artritis y artrosis puede ayudar a retrasar el envejecimiento del cartílago y el dolor de las articulaciones, aumentar la fuerza muscular y la densidad ósea, mejorar el rango de movilidad de las articulaciones, disminuir la depresión y mejorar el estado de ánimo.

A pesar de estos denominadores comunes, la artrosis y la artritis se diferencian en cuanto a las causas que las originan, sus síntomas y su tratamiento. Vamos a abordarlas en esos tres aspectos para un mejor conocimiento y diferenciación.

ManosTanto la artrosis como la artritis pueden aparecer en una misma articulación.

Definición

Artrosis: Enfermedad de tipo degenerativo que produce un desgaste en el cartílago de las articulaciones (tejido que tiene un efecto amortiguador de los extremos de los huesos y que favorece el movimiento de la articulación). No muestra inflamación, empeora con el movimiento de la articulación y la carga de peso sobre la misma, y mejora con el reposo. Aparece generalmente en la tercera edad y afecta principalmente a la cadera, manos, columna, rodillas y pies.

Artritis: Enfermedad de tipo inflamatoria que generalmente comienza en las pequeñas articulaciones de los dedos y en las muñecas, aunque puede aparecer en cualquier articulación de nuestro cuerpo. Afecta a las articulaciones de forma simétrica (ambas manos) y a varias a la vez. Puede aparecer en cualquier momento de la vida de la persona y provoca inflamación y dolor en las articulaciones que puede ocasionar rigidez durante la mañana (tiempo breve). El dolor y la inflamación no mejoran con el reposo.

Pueden aparecer ambas enfermedades simultáneamente en la misma articulación.

Causas

En cuanto a la artrosis, el origen de la enfermedad se produce por la suma de factores mecánicos y bioquímicos.

-Deterioro físico provocado por la edad: el tejido del cartílago envejece, se desgasta y no cumple su función correctamente.

-El Sobrepeso: el sobreesfuerzo de rodillas y cadera por un exceso de peso incrementa el riesgo de sufrir artrosis.

-Un fallo en uno de los genes responsable del colágeno o pérdida del mismo. El colágeno es parte fundamental del cartílago. Esta causa suele ser hereditaria.

-Exceso de trabajo repetitivo: una tarea repetida muchas veces en el tiempo, y que suponga un esfuerzo importante para una articulación, puede ser determinante para desarrollar artrosis.

-Lesiones previas en la articulación.

En cuanto a la artritis, no están establecidas con exactitud las causas de la artritis pero parece ser que es más probable en mujeres con antecedentes familiares de artritis. Además, existen algunos factores de riesgo que favorecen su aparición:

-El exceso de peso puede contribuir a la deformidad de las mismas

-Un fallo del sistema inmunológico: el sistema inmunológico del cuerpo humano lo defiende de agresiones externas. Sin embargo, en ocasiones falla y ataca a los tejidos del propio cuerpo. En el caso de la artritis, nuestro sistema atacaría a los tejidos de las articulaciones.

-Una infección en cualquier parte del cuerpo, provocada por un hongo, virus o bacteria que posteriormente afecte a alguna articulación, causando fiebre, dolor e inflamación.

Síntomas

Los síntomas de la artrosis son variados, progresivos y dilatados en el tiempo.

-Zonas más afectadas: columna, cadera, manos, columna, rodillas y pies.

-Rigidez matutina de la articulación

-Deformidad de la articulación

-Crujido durante el movimiento de la articulación

-Intenso dolor: es el síntoma que más preocupa. Al inicio de la enfermedad aparece sólo con el movimiento de la articulación pero según avanza, aparece tanto durante el movimiento como en reposo. No siempre es constante, por lo que pueden pasar largos periodos de tiempo sin sufrir dolor.

-Descenso de la movilidad que puede derivar en atrofia muscular

E la artritis, la enfermedad comienza de forma lenta e insidiosa, a veces, acompañada de fiebre o astenia.

-Zonas más afectadas: manos, pies, rodillas y caderas.

-Rigidez matutina de la articulación.

-Intenso dolor.

-Inflamación de la articulación e hinchazón acompañada de enrojecimiento.

-Pueden aparecer abultamientos duros (nódulos reumatoides) en las zonas de roce de la piel como los codos, el dorso de los dedos de las manos y de los pies.

-Si la enfermedad está en un estadio avanzado, puede tener alguna deformidad debido al deterioro progresivo de las articulaciones.

-Descenso de la movilidad que puede derivar en atrofia muscular.

-Sequedad de la piel y las mucosas.

-Si la enfermedad progresa y se agrava puede producir una importante limitación en las actividades de la vida diaria tanto a nivel personal como laboral.

PatillasAmbas enfermedades no tienen cura, pero si existen tratamientos paliativos, que mejoran la calidad de vida.

Tratamiento

Ninguna de las dos enfermedades tiene cura. Todos los tratamientos son paliativos y buscan una mejora de la calidad de vida de las personas que las padecen. Así, el ejercicio físico y la dieta ayudan a reducir el dolor, mejorar la movilidad de las articulaciones y aliviar las molestias. También se llevan a cabo tratamientos quirúrgicos en los casos más extremos, cuando se ha agotado la efectividad de otro tipo de intervenciones. En cuanto al tratamiento farmacológico, se administran distintos medicamentos en función de la enfermedad.

Para la artrosis, los analgésicos suelen ser efectivos de cara a aliviar el dolor pero no paraliza la destrucción del cartílago. El reposo y el control del peso también reducen el dolor. Asimismo, existen en el mercado suplementos naturales que podrían ralentizar la destrucción del cartílago: La condrotina y la glucosamina favorecen la construcción del cartílago. Se suelen tomar en dosis de 1.200 y 1.500 mg respectivamente. Además, el metilsulfonilmetano, por ser rico en azufre puede ayudar al cartílago.

En la artritis, los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (metotrexato, leflunomida, sales de oro...) o corticoides (aunque es un fármaco con efectos secundarios), control del peso y de la dieta.

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