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Peligros de la anestesia general en los niños menores de dos años

ANESTESIA

Peligros de la anestesia general en los niños menores de dos años

Si tienen que operar a tu hijo y administrarle anestesia general, es normal que te sientas preocupado por los posibles peligros, ¡y más si tiene menos de dos años!

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

Cuando un niño debe pasar por una cirugía es algo aterrador para los niños pero también lo es para los padres. Todos los padres del mundo quieren que sus hijos estén sanos y pensar que deben pasar por quirófano es sin duda, un motivo enorme de preocupación y malestar emocional. En el caso de los niños pequeños, los procedimientos quirúrgicos más comunes generalmente se utilizan como último recurso.

Normalmente los procedimientos quirúrgicos más comunes en los niños son:

  • Cuando se extirpan las amígdalas en una amigdalectomía. Estos procedimientos generalmente se realizan para corregir la apnea del sueño en niños pequeños que roncan y que están en riesgo de otros problemas de salud relacionados con la enfermedad.
  • Tubos en el oído del niño. Estos tubos permiten que el líquido detrás de los tímpanos se drene. El procedimiento se realiza en niños que tienen infecciones crónicas del oído como una forma de reducir la tasa de infección y permitir que sus oídos funcionen normalmente. Además, los tubos se usan normalmente cuando las infecciones crónicas o recurrentes del oído medio afectan la audición lo suficiente como para afectar el desarrollo del habla y el lenguaje.

Existen otra multitud de razones por las que los médicos pueden recomendar a los padres que un pequeño se someta a cirugía, desde problemas cardíacos congénitos, hasta problemas ortopédicos. En casi todos los casos, un niño pequeño deberá recibir anestesia general, lo que le pondrá en un sueño profundo y cómodo para que no sienta ningún dolor durante la operación.

Como en los adultos, en los niños también existen riesgos asociados con la anestesiaComo en los adultos, en los niños también existen riesgos asociados con la anestesia

Los riesgos de la anestesia

Como en los adultos, en los niños también existen riesgos asociados con la anestesia. Existe una alta preocupación cuando los niños menores de 3 años se exponen a la anestesia, ya que se piensa que en el futuro pueden tener más problemas de aprendizaje. Existen estudios que muestran que existe un vínculo significativo entre los problemas del lenguaje y el deterioro cognitiva en los niños que se sometieron a procedimientos quirúrgicos donde se incluía anestesia general.

Esto ocurre porque su cerebro aún no está muy desarrollado, pero, es obvio que cuando un niño necesita un procedimiento quirúrgico urgente, se deberán valorar los riesgos y priorizar su salud por encima de todo. Aun se necesitan más estudios para saber si existen otros factores que aumentan el riesgo de problemas de aprendizaje en los niños que se someten a cirugía y se les administra anestesia general.

Qué pueden hacer los padres

Quizá solo de pensar en la cirugía que debe someterse tu hijo te haga tener el estómago revuelto de los nervios. Pero ten esto en mente; existe una gran posibilidad de que tu hijo se caiga, pero el hecho de que desarrolle fuerza física, equilibrio y confianza es una gran recompensa por correr ese riesgo de caerse.

Con la cirugía, los riesgos pueden ser mayores, pero en el caso de curar a un niño enfermo, las recompensas también son significativamente mayores. Cualquier médico calificado nunca recomendaría una cirugía innecesaria en un niño pequeño. Como padre, entonces, es tu función establecer la mayor cantidad posible de seguridad física y emocional a tu hijo.

Obtén siempre una segunda opiniónObtén siempre una segunda opinión

Protege a tu hijo

Existen algunas cosas que puedes hacer para proteger a tu hijo:

  • Obtén siempre una segunda opinión: consulta con tu compañía de seguro médico para poder evaluar a tu hijo con otro profesional. Si tienes dos opiniones médicas diferentes, deberás buscar una tercera opinión médica que te saque de dudas.

  • Pregunta sobre el anestesiólogo: probablemente no sabrá específicamente qué anestesiólogo estará en el quirófano hasta el día de la cirugía, pero puedes investigar el grupo de anestesiólogos que trabaja con el hospital. Está dentro de tus derechos solicitar un anestesiólogo con buena calificación.

  • Valorar el retraso de la cirugía: esto puede significar esperar unos meses para ver si un problema se resuelve por sí solo. Por ejemplo, si un médico recomienda que le inserten tubos en los oídos en abril, es posible que quieras hablar sobre esperar unos meses, ya que el cambio estacional a menudo conlleva menos infecciones y tu hijo puede superar el problema antes de que tenga otra infección. También puedes preguntar acerca de las opciones no quirúrgicas, como la terapia con medicamentos, que ofrecen formas seguras de tratar a un niño hasta que cumpla los tres años, cuando algunos de los riesgos de la anestesia podrían ser menores.

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