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Qué es un cultivo vaginal y para qué se hace

VAGINA

Qué es un cultivo vaginal y para qué se hace

Los cultivos vaginales son una prueba que se realiza en el laboratorio para detectar cualquier tipo de infección en el aparato reproductor femenino, pero hay mucho más.

María del Valle Mejías Morón

La visita al ginecólogo siempre es una de las más temidas y que produce una situación más incómoda, pero a la vez una de las más necesarias. Son muchos las enfermedades e infecciones que podemos tener en la zona genital y de las que no somos ni siquiera conscientes por no percibir los síntomas. Para ello existen pruebas ginecológicas como el cultivo vaginal.

El cultivo vaginal es una prueba de laboratorio que detecta cualquier tipo de infección que puede existir en el aparato genital femenino a través de la extracción de una muestra del interior del útero. También es conocido como cultivo endocervical por la zona de la que se extrae dicha muestra.

¿Cómo se realiza la prueba?

El cultivo vaginal o endocervical se realiza siempre a manos de un especialista ginecológico. Para comenzar se dan a la paciente unas recomendaciones con bastante anterioridad a la prueba que tendrán que tener en cuenta en los días anteriores al cultivo. Estas recomendaciones son las de no tener relaciones sexuales al menos en las 48 horas anteriores a la prueba, no utilizar medicamentos en los días previos que puedan alterar los resultados, no realizar lavados ni duchas vaginales antes del examen, y en particular se recomienda que en el momento en el que se va a realizar la prueba, se acuda en la medida de lo posible con la vejiga y los intestinos vaciados, ya que sobre todo una vejiga llena puede dificultar el análisis si existe por ejemplo algún tipo de infección relacionada con la orina.

Los cultivos vaginales son necesarios para detectar infeccionesLos cultivos vaginales son necesarios para detectar infecciones

Una vez estas recomendaciones se han seguido al pie de la letra, se lleva a cabo la prueba en cuestión del cultivo vaginal. Para ello el personal médico pedirá a la paciente que se desnude de cintura para abajo y que se coloque en la camilla con las piernas abiertas y apoyadas en los estribos, del mismo modo que se realizan los exámenes ginecológicos rutinarios. Esta situación resulta muy incómoda para algunas mujeres por la posición que se debe tomar frente al personal médico, por lo que para que el ambiente sea mucho más tranquilo, se colocará una sábana encima que cubrirá las piernas de la paciente.

Una vez tomada la posición adecuada para la prueba, el ginecólogo introduce el espéculo en la vagina de la paciente. En estos casos, a diferencias de los exámenes ginecológicos, no se podrán utilizar lubricantes para este paso, ya que podrían alterar los resultados de los análisis. Esto supone que pueda ser bastante molesto e incluso producir un poco de dolor, pero es una molestia pasajera que desaparece como mucho a las 24 horas. Tras el espéculo se introduce una especie de bastoncillo que es el que recogerá la muestra de las paredes del útero y que se colocarán en un portaobjetos o bandeja para cultivo. Esta muestra endocervical es la que se envía a los laboratorios para su posterior análisis y donde se podrá relevar si hay algún tipo de anomalía en los resultados que signifique algún tipo de infección por bacterias u hongos o enfermedad de transmisión sexual, entre otros problemas de salud.

¿Cuándo se debe realizar el cultivo vaginal?

Aunque el cultivo endocervical se parezca a un examen rutinario del ginecólogo, no se trata de una prueba rutinaria sino específica. Esto quiere decir que no se trata de una revisión que se haga cada año, sino que es una prueba que se pide una vez estudiados unos síntomas específicos.

Aunque todas las mujeres tenemos secreción vaginal, no siempre tienen el mismo aspecto. Se debe acudir al médico si el flujo vaginal tiene un color diferente y llamativo, o si tiene un olor muy fuerte. También puede ser una causa de infección el dolor pélvico, la vaginitis (inflamación de la vagina) o molestias en la zona vaginal, ya que puede ser síntoma de una enfermedad de transmisión sexual como candidiasis, hongos o incluso gonorrea.

El cultivo vaginal se realiza a todas las mujeres embarazadasEl cultivo vaginal se realiza a todas las mujeres embarazadas

Además de realizar en pacientes con alguna sintomatología, el cultivo vaginal o endocervical se realiza a todas las madres gestantes en el tercer trimestre de embarazo. En este caso se utilizan para estar a tiempo a detectar infecciones de estreptococos que puedan ser transmitidas al recién nacido, dado que estamos solo a unas semanas de dar a luz.

Pese a todos los rumores que podamos escuchar sobre el dolor que produce esta prueba, y las molestias reales que puede ocasionar, el mejor remedio antes de que nos realicen un cultivo vaginal es intentar estar lo más relajada posible, lo que hará todo más llevadero y fácil tanto para el ginecólogo como para la paciente.

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