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Qué es y cómo afecta la vejiga hiperactiva

PROBLEMAS DE INCONTINENCIA

Qué es y cómo afecta la vejiga hiperactiva

Los trastornos del sistema urinario son más comunes de lo planeado, pero continúan envueltos en un aura de tabúes que no los deja salir a la luz.

Aroa Barranco Alcázar

¿Alguna vez has oído hablar sobre el síndrome de la vejiga hiperactiva? ¿No? Pues hoy te vamos a explicar lo que es, que síntomas ocasiona, las causas de tener vejiga hiperactiva y algunos de los tratamientos más usados por parte de los médicos.

Lo primero de lo que vamos a hablar es de las diferencias entre la incontinencia urinaria y el síndrome de la vejiga hiperactiva para evitar crear confusiones entre ambas. Sí es cierto que ambas suelen afectar a personas de edad avanzada y, en su mayoría, a las mujeres. La incontinencia urinaria se trata de una pérdida involuntaria de orina y está causada cuando la presión es superior en la vejiga y no en la uretra. Por lo contrario, la vejiga hiperactiva se trata de la necesidad urgente y de forma repentina de ir a orinar, que puede tener o no pérdidas de orina.

Prestando más atención al síndrome de la vejiga hiperactiva, consiste en un trastorno urinario que, como se ha dicho antes, afecta sobre todo a mujeres y a personas de mayor edad, aunque no es una característica del proceso de envejecimiento.

La vejiga hiperactiva se produce cuando los músculos de la vejiga empiezan a tensarse de manera involuntariaLa vejiga hiperactiva se produce cuando los músculos de la vejiga empiezan a tensarse de manera involuntaria

Síntomas

Algunos de los diferentes síntomas que causa la vejiga hiperactiva son la urgencia por miccionar, orinar muchas veces durante el día (más de seis), posibles episodios de incontinencia urinaria o despertarse varias veces en la noche para ir al baño.

¿Cuáles son sus principales causas?

El funcionamiento adecuado se da cuando los músculos de la vejiga se contraen y, de esta forma, expulsan la orina hacia el exterior. Esto no es lo que sucede en el síndrome que hoy estamos tratando; la vejiga hiperactiva se produce cuando los músculos de la vejiga empiezan a tensarse de manera involuntaria, aunque el nivel de orina almacenado dentro de la vejiga no sea elevado. Encontramos diferentes afecciones que pueden contribuir a que la vejiga hiperactiva aparezca:

  • Trastornos neurológicos, como accidentes cerebrovasculares o la esclerosis múltiple.
  • Diabetes.
  • Medicamentos que causen un aumento rápido de la producción de orina.
  • Infecciones agudas en las vías urinarias.
  • Anomalías en la vejiga, como pueden ser los tumores o los cálculos.
  • Obstrucción de la salida de la vejiga, como un agrandamiento de la próstata, estreñimiento o cirugías del pasado para tratar la incontinencia.
  • Vaciamiento incompleto de la vejiga.
  • La multiplicidad de partos.
  • Debilidad de los músculos del suelo pélvico.
  • Obesidad mórbida.
  • Enfermedades como el Parkinsom o el Alzheimer.
  • Anomalías congénitas.

¿Cómo prevenir esta dolencia?

Lo primero de lo que tenemos que estar seguros es de que nuestra vejiga hiperactiva no es a causa de un traumatismo o de una enfermedad, pues en ese caso no habría ningún tipo de prevención. Algunas de las recomendaciones que los médicos ofrecen y que pueden resultar eficaces es el mantener una alimentación adecuada, no consumir bebidas alcohólicas o con gas, hacer ejercicio de forma diaria o fortalecer los músculos del suelo pélvico.

Distintos diagnósticos

Si después de leer este artículo tienes alguna ligera idea de que puedas tener vejiga hiperactiva, lo que te recomendamos es que, sin precipitarte y sin activar el modo hipocondríaco, consultes a tu médico. Lo primero que va a hacer tu médico es comprobar que no se trata de una infección urinaria y asegurarse de que vacías completamente tu vejiga al orinar.

Tras comprobar que no se trata de ninguna de las dos anteriores causas, posiblemente te mande algunas pruebas especiales, de lo que se encargará otro médico especialista en el tema. Algunas de estas pruebas serían:

  • Inyecciones en la vejiga. Consiste en inyectar 'botox', en pequeñas dosis, en los tejidos de la vejiga para paralizar parcialmente los músculos. El efecto tiene una duración de unos cinco meses, por lo que sería necesario repetir las inyecciones. En el caso de que quieras recurrir a este tratamiento, te recomendamos que leas los efectos secundarios que ocasiona.
  • Estimulación nerviosa. En este procedimiento quirúrgico lo que se hace es implantar un electrodo permanente en la zona que posteriormente, a través de un dispositivo conectado al cable, trasmite impulsos eléctricos a la vejiga. En el caso de que la estimulación nerviosa funcione y mejore los síntomas de la vejiga hiperactiva, el cable del electrodo se conectará a un pequeño dispositivo con batería que irá colocado debajo de la piel. Este tratamiento es muy parecido a lo que hace un marcapasos en el corazón.
  • Cirugía. Estas cirugías están destinadas a pacientes que no han dado respuestas positivas a otros tratamientos. Su objetivo es el de mejorar la capacidad de almacenamiento de la orina y reducir la presión de la vejiga. A pesar de esto, este tratamiento no reduce los dolores en la vejiga. Encontramos dos intervenciones distintas:
  • Cirugía para aumentar la capacidad de la vejiga. Se usan partes del intestino para reemplazar una parte de la vejiga. Esta cirugía se utiliza únicamente en casos de incontinencia imperiosa grave que no responde a ningún otro tratamiento. Si te realizan esta cirugía, es posible que debas utilizar un catéter de forma intermitente para vaciar la vejiga.

  • Extracción de la vejiga. Este procedimiento, al que se recurre como último recurso, implica extraer la vejiga y construir quirúrgicamente una que la reemplace (neovejiga) o, por otro lado, crear una abertura en el cuerpo (estoma) para conectar una bolsa con el aparato urinario con el fin de recolectar la orina.

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