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El médico, ¿es el único capacitado para mejorar tu salud?

MEDICINA

El médico, ¿es el único capacitado para mejorar tu salud?

Para mejorar la salud del paciente, es imprescindible un trabajo multisciplinar y así, mejorar los hábitos saludables.

Rafael Peñafiel Rafael Peñafiel Médico especialista en Cardiología y Medicina Deportiva

Desde el inicio de la medicina en la época griega el médico ha sido una figura de culto dentro de las sociedades y civilizaciones con gran consideración entre los diferentes estamentos y clases sociales llegando a ser muy valorado y en ocasiones idolatrado por su capacidad de curación. Durante el siglo XX la medicina se desarrolló de una forma exponencial en muchos ámbitos como el de la investigación, tecnología, docencia... todos estos avances obligaron a los médicos a especializarse en diferentes campos para poder abarcar todos los nuevos ámbitos de la salud y la enfermedad.

Además aparecieron nuevos actores dentro del mundo sanitario que siempre han colaborado aunque de una forma más oficiosa hasta dicha fecha como enfermeros, fisioterapeutas y más profesiones que hoy en día tienen una titulación y unos conocimientos básicos para su práctica. Actualmente el médico es el único que puede mejorar nuestra salud o existen mas profesiones que ayudan y colaboran con él? Sigue siendo el médico el único capaz de resolver los problemas de salud?

Según la definición de la OMS sobre la Salud «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». La cita procede del Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, que fue adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de julio de 1946, la definición no ha sido modificada desde 1948. Con esta definición en la mano de entrada el Médico que siempre ha sido garante de la salud de los pacientes puede que no sea el único capacitado para ello y se deba redistribuir la responsabilidad en más profesionales.

El bienestar físico quizá sea la parte más relacionada con el ámbito de la medicina El bienestar físico quizá sea la parte más relacionada con el ámbito de la medicina

Bienestar social

En muchas ocasiones se plantean síntomas y cuadros clínicos en las consultas que realmente no tienen una base orgánica sino que está relacionado con posibles problemas socio-familiares en gran parte de los casos. Los pacientes con ahogo, palpitaciones, dolor de pecho... tras descartar enfermedades graves como dolencias cardiacas con pruebas normales, es necesario orientar el caso a otras causas que pueden no ser físicas. Incluso la falta de bienestar social puede condicionar situaciones como la obesidad que aunque en muchos casos no se aprecie como una enfermedad en nuestra sociedad, es un factor de riesgo fundamental para muchas patologías y la obesidad por tanto puede ser una forma de expresar una situación social complicada.

En este terreno el médico tiene poco que hacer mas allá de detectar una posible situación personal, familiar, laboral al hablar con el paciente en la consulta y derivarlo a otros profesionales que puedan ayudarlo. Se ha intentado medicalizar la sociedad y en muchos casos solucionar estos problemas sociales con consultas médicas cuando realmente hay que reconducirlos a asistentes sociales, ayudas a la dependencia, respiros familiares...

Bienestar mental

Este terreno puede estar algo mas relacionado con la medicina ya que el médico debe tener un mínimo de formación en diagnóstico y tratamiento de las diferentes patologías mentales. Los médicos de atención primaria, neurología y por supuesto la psiquiatría son especialidades que tienen mucho contacto con la enfermedad mental aunque hay que distinguir dos tipos de trastornos mentales. Por un lado están las enfermedades psiquiátricas clásicas como la esquizofrenia, la depresión mayor, la psicosis... que son trastornos graves y que precisarán un tratamiento y seguimiento médico. Estas son un porcentaje muy bajo de la población general, la mayor parte de trastornos mentales que afectan a la población general son patologías más banales o tendencias de personalidad que junto con una situación social inestable pueden desencadenar cuadros clínicos psicosomáticos que acaben en una consulta médica.

El bienestar físico quizá sea la parte más relacionada con el ámbito de la medicina trabajando con diagnóstico y tratamiento de enfermedades del paciente. En este sentido el médico actual tiene varios retos como son estar suficientemente actualizado para integrar el conocimiento, la tecnología y las terapias y por otro lado saber distinguir que parte de las enfermedades son realmente físicas u orgánicas de los síntomas psicosomá-ticos que aparecen por un desequilibrio social o mental.

El reto del médico

Por tanto el reto del médico hoy en día es que tras el intento de medicalización de la sociedad para responder a los problemas mas frecuentes, nos vemos inmersos en una falta de conocimiento para tratar y controlar problemas que realmente no son médicos. Durante la carrera nos enseñan muchos conceptos en un sinfín de asignaturas pero quedan fuera de este conocimiento algunas materias que hoy en día son muy interesantes. Por ejemplo, durante la carrera no tenemos de forma obligatoria ninguna formación en nutrición clínica o en prescripción de ejercicio físico y entrenamiento, cuando somos en teoría los que mas recomendamos la realización de dieta saludable y ejercicio como parte de las medidas generales en el tratamiento de los pacientes.

Es muy difícil hacer recomendaciones sin estar formado específicamente para ello en campos que no estamos formados y para los que hoy en día existen profesionales cualificados tanto sanitarios como no sanitarios. Veamos algunos de estas personas que pueden ser tanto o mas útiles que el médico y en quien no pensamos habitualmente.

Psicólogo

Son los profesionales que se encargan de la esfera mental, colaboran estrechamente con los psiquiatras y en general con todo tipo de médicos. Son capaces de ayudarnos en situaciones de depresión, ansiedad, estrés, trastornos alimentarios, deshabituación tabáquica o de drogas. La limitación fundamental que tienen estos profesionales es que la gente no busca activamente al psicólogo y niegan la necesidad de sus servicios a veces por vergüenza y otras veces por miedo. Realmente un buen psicólogo ayudaría mucho al colectivo médico en situaciones psicosomáticas o trastornos leves de personalidad que empeoran patologías como el alcohol, la alimentación, el tabaquismo... Por desgracia no hay una presencia de psicólogos acorde con las necesidades actuales de la población y quedan restringidos tan solo a unidades de salud mental y entorno hospitalario

Preparador físico

Es otro profesional cada vez mas cualificado y actualizado en campo de ejercicio físico con un interés mayor en prescripción de actividad física en "poblaciones especiales". Son los mejores en entrenamiento y pautas a la hora de aplicar cargas de actividad y descansos con gran presencia últimamente en terreno de la investigación de ejecicio y patologías. Se va observando más presencia de licenciados del deporte en gimnasios con especial interés en personas con hipertensión, artrosis, obesidad llevando a cabo entrenamientos específicos con resultados más que favorables.

Los psicólogos son los profesionales que se encargan de la esfera mentalLos psicólogos son los profesionales que se encargan de la esfera mental

A pacientes que antes solo se les transmitía por parte del médico una opción de ejercicio físico, ahora se adapta para ellos una serie de actividades que bien ejecutadas y combinadas son capaces de llegar a objetivos impensables en la prescripción de ejercicio por un sanitario. El problema es que no son considerados personal sanitario y su presencia en Hospitales es muy restringida a colaboraciones con investigación. En cualquier caso son personas que hoy en día realizan su trabajo bien de forma grupal en gimnasios o como entrenamiento más personalizado en centros específicos

Nutricionista

Es la tercera "pata" que augura el éxito en el control de los hábitos de vida saludables junto a los profesionales ya citados. El nutricionista además de ser el mejor en la valoración de las necesidades de un paciente es capaz de asesorar en función de los objetivos el camino a seguir. Dan alternativas culinarias, mejoran la motivación en el seguimiento de dietas y resuelven dudas con conocimiento actualizado que los médico no seríamos capaces en nuestra práctica clínica habitual.

Por desgracia los nutricionistas aunque considerados campo sanitario no están integrados en centros sanitarios más allá de la preparación de las dietas y comidas hospitalarias o alguna consulta más específica relacionada con la endocrinología y nutrición. Debería haber más nutricionistas en centros sanitarios que enseñen a la población a comer bien y de una forma saludable al igual que su presencia en colegios o centros de mayores podrían mejorar conceptos de alimentación donde habitualmente fallamos.

Existen muchos otros profesionales sanitarios capacitados para ayudarnos en mejorar nuestra salud como fisioterapeutas, podólogos, terapeutas ocupacionales... los que hemos comentado en este artículo son fundamentales en el campo de la prevención del riesgo cardiovascular y los buenos hábitos de vida. Si se necesita cambiar dichos hábitos además de un profesional médico capaz de valorar nuestro rendimiento y situación cardiovascular no debemos dudar en buscar a otros profesionales que nos aseguren el éxito en el cambio.

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