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Qué es "la muerte dulce"

MUERTE

Qué es "la muerte dulce"

Existen multitud de personas que pierden la vida sin ser conscientes a causa de un escape de monóxido de carbono.

Lara Fernández Díaz

Muchas son las veces que en los medios de comunicación o incluso entre las personas, se oye la expresión "muerte dulce". Y aunque muchas personas creen que esta es algo similar a una muerte natural, nada tiene que ver con eso. En realidad, la muerte dulce es como se llama en la actualidad a la muerte por inhalación de monóxido de carbono. Su nombre, deriva del hecho de que esta manera de perder la vida no causa dolor ni sufrimiento a la persona. En definitiva, lo que sucede es que al respirar gas el susodicho va adormeciéndose de manera lenta y es incapaz de reaccionar ante la situación ni de moverse. Se podría comparar como a la sensación de la anestesia o incluso los somníferos, donde la persona va durmiéndose poco a poco sin ningún tipo de dolor.

Aun así, se han realizado muchos informes y algunos de ellos aseguran que en ciertos casos de intoxicaciones por monóxido de carbono, la víctima ha sido consciente de que no estaba bien, pero la desorientación y el adormecimiento que tal gas le ha producido en su interior le ha impedido salir del lugar donde se encontraba o incluso pedir auxilio. No obstante, el forense José Antonio García Andrade explicó a Efe que este tipo de muerte se produce fundamentalmente sin que los afectados se den cuenta del peligro al caer en un sopor. "Se trata de una muerte muy dulce que no da sensación de ahogo ni de asfixia", explicó. Además, añadió que en gas de darse cuenta, la inhalación del gas les provoca una parálisis de su cuerpo que, como se ha comentado antes, le impide salir del lugar.

 La muerte dulce es como se llama en la actualidad a la muerte por inhalación de monóxido de carbono La muerte dulce es como se llama en la actualidad a la muerte por inhalación de monóxido de carbono

De igual manera, la muerte dulce puede darse en distintas situaciones. Por ejemplo, algo común es que suceda mientras las personas duermen, y por lo tanto, fallecen sin haberse despertado. Esto suele tener lugar cuando se producen escapes de gas en los espacios cerrados, que no cuentan con ventilación, como por ejemplo los cuarto de baño. Es preciso recordar, que se hace complicado detectar un escape de CO ya que el monóxido de carbo es incoloro, inodoro e insípido. Esto provoca que sea indetectable para las personas y por lo tanto, los que lo respiran no son conscientes de que algo está yendo mal hasta que finalmente se produce el desastre que ya no pueden evitar y llega la muerte dulce.

En cuanto al monóxido de carbono, este gas se produce a consecuencia de una mala combustión. Esto ocurre debido a que el propio aparato está estropeado y no lleva a cabo una buena combustión o bien porque exista una mala ventilación y haya poco oxígeno. Esto puede producirse como se ha comentado previamente en distintas situaciones. Algunas de ellas son, por ejemplo, usando una chimenea, una estufa, un brasero, una caldera de calefacción, un motor u otros. Finalmente, es imprescindible tener en cuenta que no es lo mismo el CO que el CO2. Este último es un gas que producimos al respirar todos los seres vivos y que, a diferencia del anterior, no produce la muerte dulce ni ningún otro tipo.

Es imprescindible tener en cuenta que no es lo mismo el CO que el CO2Es imprescindible tener en cuenta que no es lo mismo el CO que el CO2

¿Cómo evitar la intoxicación?

Existen distintos aspectos a tener en cuenta para tomar precauciones y evitar una intoxicación de monóxido de carbono.

  • En primer lugar, es fundamental asegurarse de que la instalación de aquellos aparatos de combustión que haya en el hogar sea correcta. Estos deben de ser puestos por especialistas o personal autorizado, y a su vez, pasar las revisiones pertinentes.
  • Estar pendiente de las posibles evidencias o pistas del mal funcionamiento de estos aparatos. La disminución del abastecimiento de agua caliente, la tardanza de la calefacción a la hora de calentar, la detección de olores extraños o quemados, el aumento de la condensación dentro de las ventanas, etc.
  • En caso de detectar olor a gas es fundamental cerrar la llave de paso y ventilar la habitación o casa. No se deberán a su vez de encender llamas, interruptores, fumar, tapar los conductos de evacuación de gases, entre otras cosas.
  • Mantener siempre la habitación en la que haya una caldera, estufa, chimenea o motor funcionando ventilada con el fin de evitar estas intoxicaciones.
  • Poner un detector de CO. Este tendrá un sensor electrónico que pitará cuando note concentraciones muy inferiores a las perjudiciales para el ser humano y además, avisa con el tiempo suficiente, incluso si se está dormidos para ventilar la estancia. Además, su tamaño es pequeño por lo que estéticamente no desentona. También es sencillo de instalar y apenas requiere un mantenimiento.

En definitiva, son muchas las posibilidades que existen para tratar de evitar desastres que pueden acabar en grandes tragedias. Desgraciadamente, en la actualidad siguen sucediendo este tipo de situaciones, sobre todo, en aquellos hogares con sistemas de combustión más antiguos y que se encuentran en mal estado debido a la falta de revisiones y mantenimiento a lo largo del tiempo. Aunque los más vulnerables a este gas son los ancianos, los bebes, las embarazadas o los niños de corta edad, hay que tener en cuenta que todas las personas son sensibles al CO, por lo que habrá que poner especial atención en estos aspectos.

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