• News
    • Celebrities
    • Realeza
    • Sociedad
    • Cine
    • Televisión
    • Música
  • Moda
    • Tendencias
    • Artículos
    • Looks
    • Diseñadores
    • Modelos & Iconos
    • Marcas
    • Complementos
    • Niños
    • Hombres
  • Belleza
    • Cara
    • Cabello
    • Cuerpo
    • Looks
    • Maquillaje
    • Tratamientos
    • Perfumes
    • Celebrities
    • Marcas
    • Hombres
  • Fit
    • Entrenamiento
    • Dietas
    • Nutrición
    • Cuerpo
    • Mente
  • Pareja
    • Amor
    • Sexualidad
    • Salud
    • Divorcio
    • Relatos
  • Padres
    • Alimentación
    • Salud
    • Psicología
    • Educación
    • Ocio
    • Calculadoras
    • Nombres
    • Canciones infantiles
    • Dibujos para colorear
    • Diccionario
  • Cocina
    • Recetas
    • Nutrición y dieta
    • Alimentos
    • Gastronomía
    • Restaurantes
  • Hogar
    • Bricolaje
    • Decoración
    • Jardinería
    • Manualidades
    • Ecología
    • Economía doméstica
  • Salud
  • Psicología
    • Terapia
    • Ansiedad
    • Depresión
    • Emociones
    • Coaching
    • Relaciones
  • Mascotas
    • Perros
    • Gatos
    • Peces
    • Pájaros
    • Roedores
    • Exóticos
  • Viajes
    • Destinos
    • Consejos
    • Vuelos
    • Hoteles
    • Guía de Japón
  • Horóscopo
    • Zodíaco
    • Horóscopo chino
    • Tarot
    • Numerología
    • Rituales
    • Test de compatibilidad
Buscar
CÁNCER

Qué es un neuroblastoma

Qué es un neuroblastoma
Lucía Mejuto de Villar
Última actualización: 5 Junio 2019
¡Comenta!
Este cáncer es poco frecuente pero la mayoría de los casos se dan en niños y bebés. Su origen está en el tejido nervioso y sus síntomas son muy variables.

El neuroblastoma es un tipo de cáncer poco frecuente que suele afectar principalmente a los niños y bebés, teniendo una mayor incidencia en el género masculino. Se trata de un tumor sólido que tiene su origen en las células nerviosas conocidas como 'neuroblastos'. Lo normal es que estas células vayan madurando y desarrollándose a medida que el niño crece hasta convertirse en células nerviosas. El problema ocurre cuando éstas se dividen de forma indiscriminada creado células cancerosas. El neuroblastoma se desarrolla en los tejidos del sistema nervioso simpático que es el encargado de realizar tareas tan importantes en el organismo como controlar la frecuencia cardíaca, la presión arterial o la digestión.

A pesar de que el tumor puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, lo más normal que se de en las glándulas suprarrenales. Éstas están localizadas en la zona del abdomen, en la parte superior de los riñones y a poca distancia de la médula espinal y del tórax. Sin embargo, este tumor también puede desarrollarse en otras zonas de tejido nervioso como el del cuello o el de la pelvis. Al igual que otro tipo de tumores, el neuroblastoma puede desarrollarse e invadir otras zonas del cuerpo como los huesos, los ganglios linfáticos, la piel, el hígado... Hay ocasiones en las que se ha podido comprobar que el neuroblastoma se ha desarrollado por una cuestión hereditaria, pero en el 98% de los casos se trata de un tumor esporádico.

El neuroblastoma es un tipo de cáncer poco frecuenteEl neuroblastoma es un tipo de cáncer poco frecuente

Síntomas del neuroblastoma

La sintomatología de este tumor varía según la parte del cuerpo en el cual se desarrolla el tumor y va evolucionando a medida que éste comienza a invadir otras partes del cuerpo como resultado de la presión que ejerce sobre los tejidos cercanos. Los primeros síntomas son los más confusos, ya que se podrían confundir fácilmente con los signos de varias enfermedades: fiebre, malestar y dolor general, pérdida de apetito y de peso, irritabilidad y diarrea. Otras señales que el pequeño puede mostrar como resultado de un neuroblastoma son:

  • Descubrimiento de un pequeño bulto bajo la piel en la zona del abdomen, además de presentar dolor en la zona. Estos síntomas son propios del tumor que crece en la zona abdominal y que también se puede manifestar en forma de diarrea, estreñimiento o cambios intestinales

  • Sibilancias, malestar en el pecho y cambios en los ojos como párpados caídos o tamaño desigual de la pupila en casos de neuroblastoma en el pech o

  • Si el tumor se expande hacia los huesos, el pequeño también podrá mostrar señales de dolor o sensibilidad ósea, ojeras bajo los ojos, aparición de moretones o tez pálida

  • En el caso de que el tumor esté ejerciendo presión sobre la médula espinal se podrá comprobar debilidad y cansancio, entumecimiento, parálisis de alguna zona del cuerpo o dificultad para caminar

Otros síntomas que también pueden manifestar la presencia de un neuroblastoma son:

  • Pérdida de peso repentina sin aparente explicación

  • Desplazamiento notable de los ojos fuera de la cavidad orbitaria, lo que se conoce como proptosis

  • Estómago hinchado a causa de un exceso de líquido o por la presencia del tumor en la zona

  • Falta de aire

  • Piel enrojecida y sudoración

  • Frecuencia cardíaca elevada

Diagnóstico y tratamiento del neuroblastoma

Hay ocasiones excepcionales en las que el tumor puede detectarse antes del nacimiento del bebé, pero lo más normal que es éste se detecte después cuando comienza a desarrollare y a invadir otras partes del cuerpo. Normalmente son los propios progenitores los que detectan un pequeño bulto bajo la piel en zonas como la del abdomen, del cuello o del pecho e informan de ello al médico. Y es que, como se indicaba, los primeros síntomas de este cáncer son bastante generales. Entre las pruebas y exámenes que requerirá el especialista sanitario para realizar el diagnóstico correcto se encuentran:

  • Examen físico para tratar de identificar la presencia de alguna masa extraña bajo la piel del pequeño. El examen neurológico también es muy común para comprobar el correcto funcionamiento del encéfalo, la médula espinal y los nervios.

  • Preguntas sobre los hábitos del paciente, sus comportamientos más comunes, el sometimiento a tratamientos anteriores o bien los antecedentes familiares.

  • Análisis de una muestra de tejido que se extraerá por medio de una biopsia y que se enviará al laboratorio para estudiar el tipo de células que conforman el tumor y sus características concretas. También se podrá solicitar una muestra de médula ósea para comprobar si el cáncer se ha desarrollado en la misma.

  • Pruebas por medio de imágenes como un TC, una ecografía, una readiografía o una resonancia magnética. Éstas permitirán al médico ver si hay alguna masa que confirme la presencia del tumor.

  • Análisis de orina o de sangre para comprobar, por ejemplo, el nivel de ciertas sustancias químicas que puede haber aumentado debido a la presencial del tumor.

Las etapas de un neuroblastoma se indican del 0 al IVLas etapas de un neuroblastoma se indican del 0 al IV

Una vez el médico haya diagnosticado el neuroblastoma y la zona en la que se ha desarrollado, deberá comprobar también si el tumor se ha desarrollado por otras partes del cuerpo a través de un proceso que se conoce como estadificación. Las etapas de un neuroblastoma se indican del 0 al IV, siendo éste el estado más avanzado del cáncer. Si el tumor es diagnosticado cuando el niño aún está en la etapa de lactancia, las probabilidades de erradicarlo son elevadas; de hecho hay algunos casos en los que algunas variedades de neuroblastoma desaparecen por sí solas. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones habrá que seguir el tratamiento prescrito por el médico que puede consistir en:

  • Quimioterapia, generalmente el paso previo a la cirugía, que consiste en el uso de sustancias químicas para tratar de destruir las células de rápido crecimiento del cuerpo. Éstas son las células cancerosas pero también otras células sanas que se pueden encontrar en los folículos pilosos o bien en el sistema gastrointestinal. Hay casos en los que se combina la quimioterapia con la administración de medicamentos para aumentan las posibilidades de que el tumor se pueda extirpar en una futura cirugía.

  • Tratamiento quirúrgico para tratar de extirpar el tumor. El procedimiento dependerá de la ubicación y del tamaño del tumor, ya que hay ocasiones en las que éste no se puede quitar por completo y en las que los médicos tratan de eliminar el máximo posible para no dañar órganos vitales. Luego se someterá al paciente a quimioterapia y a radioterapia para destruir el resto de las células cancerosas.

  • Radioterapia a partir del uso de rayos de alta energía que destruyen las células cancerosas. La radioterapia, a diferencia de la quimioterapia, se centra en una zona concreta de forma que se trate de dañar lo menos posible al resto de células sanas.

Artículos recomendados