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Qué es enterocolitis necrosante

BEBÉS

Qué es enterocolitis necrosante

Los bebés recién nacidos son los más propensos a sufrir esta enfermedad cuya causa se desconoce pero que puede provocar fatales consecuencias como una posible perforación de los intestinos.

Lucía Mejuto de Villar

Cualquier tipo de enfermedad infantil es motivo de acudir a un médico, sobre todo en el caso de los recién nacidos. Y es que precisamente es en los bebés en quienes se desarrolla la enterocolitis necrosante, que también se puede conocer con el nombre de enterocolitis necrotizante o de ENC. Esta enfermedad se desarrolla cuando el tejido que reviste el colon se inflama y puede llegar a morir. Se trata, por lo tanto, de una enfermedad intestinal grave que de no diagnosticarse a tiempo y someterse al tratamiento adecuado puede producir consecuencias fatales como la perforación de los intestinos.

Estos orificios permitirían que la bacteria que normalmente se localiza en la zona del tracto intestinal llegase al abdomen y causara una infección de diferentes dimensiones que rápidamente se propagaría. Otras consecuencias que podrían derivar de la enterocolitis necrosante es el estrechamiento del intestino o problemas a la hora de absorber los alimentos y sus nutrientes.

En lo que se refiere a la incidencia de esta afección, todos los bebés recién nacidos pueden padecerla, pero los casos con mayor riesgo son:

  • Bebés prematuros, debido a que son más pequeños y más débiles, por lo que sus defensas contra las infecciones no son muy elevada.

  • Bebés que ya han estado enfermos con anterioridad o que han recibido exanguinotransfusiones

  • Bebés que están siendo alimentados con fórmula y no con leche materna

  • Bebés en guarderías donde se haya dado un brote de enterocolitis necrosante

  • Bebés que tuvieran dificultades en el parto o con niveles bajos de oxígeno. Este poco oxígeno llega a principalmente al cerebro y a la cabeza, provocando una disminución en el nivel de oxígeno en sangre que llega al tracto intestinal

  • Bebés que presentan bajos niveles de glóbulos rojos

La rapidez es clave, ya que se trata de una enfermedad grave La rapidez es clave, ya que se trata de una enfermedad grave

Síntomas de la enterocolitis necrosante

La sintomatología que indica la presencia de una enterocolitis necrosante puede ir apareciendo poco a poco o de manera súbita. Además, algunos de estos síntomas pueden coincidir con los de otras enfermedades o problemas digestivos. Entre ellos se encuentran:

  • Hinchazón del abdomen (distensión abdominal)
  • Problema a la hora de comer debido a que los alimentos no llegan a los intestinos como sería lo normal
  • Vómitos y diarrea
  • Presencia de sangre en las heces
  • Escasa energía
  • Temperatura corporal variable
  • Respiración o presión arterial inestable
  • Bajo ritmo cardíaco

Posibles causas y diagnóstico del profesional

Actualmente no se conoce cuáles son las causas que provocan el desarrollo de la enterocolitis necrostante. Una de las posibilidades es que llega poca sangre a los tejidos del intestino y, por añadido, en ella se puede comprobar un bajo nivel de oxígeno. En el momento en el que la comida llega a la zona afectada, las bacterias presentes en los alimentos pueden provocar aún más daño en el tejido ya de por sí debilitado y producir su muerte.

En caso de que un bebé muestre algunos de los síntomas relacionados con la enterocolitis necreosante, es imprescindible acudir a un médico para que lo examine. La rapidez es clave, ya que se trata de una enfermedad grave con un porcentaje de mortalidad del 40%. A la hora de llegar al diagnóstico correcto, lo primero que hará el profesional sanitario será examinar al bebé para ver si éste efectivamente presenta algún síntoma inequívoco de esta enfermedad. En caso de que así sea podrá solicitar algunas pruebas entre las que se incluyen:

  • Una radiografía de abdomen para examinar el estado del intestino y si hay algún indicio de aire o gas en las venas grandes del hígado. Hay casos en los que también se hace necesaria la introducción de una aguja en la cavidad abdominal para comprobar si hay presencia de líquido intestinal en el abdomen, lo que sería señal de que se han formado orificios en los intestinos

  • Un examen de heces para comprobar si hay presencia de sangre en las mismas

  • Un conteo sanguíneo completo (CSC) o hemograma: una prueba que sirve para medir, entre otros parámetros, el nivel de glóbulos blancos, de glóbulos rojos y de hemoglobina en la sangre

  • Comprobación de electrolitos y gases sanguíneos

Tratamiento para paliar la ENC

Una vez el médico haya establecido el diagnóstico también prescribirá un tratamiento para tratar de erradicar la enfermedad, una serie de pautas que suelen caracterizarse por ser bastante agresivas. Entre ellas se incluyen:

Esta enfermedad se desarrolla cuando el tejido que reviste el colon se inflama y puede llegar a morirEsta enfermedad se desarrolla cuando el tejido que reviste el colon se inflama y puede llegar a morir

  • Suspensión de la alimentación a través del tracto gastrointestinal

  • Administración de antibióticos por vía intravenosa para revertir la infección

  • Introducción de un tubo nasogástrico desde la nariz hasta el intestino del bebé para eliminar los gases presentes en el estómago

  • Administración de líquidos y nutrición por vía intravenosa

  • Administración de oxígeno o respiración asistida en caso de que la inflamación del abdomen impida la normal respiración del bebé.

  • Aislamiento del bebé para evitar que una posible infección se propagase entre el resto de los recién nacidos de la sala.

  • Vigilancia constante del estado del bebé mediante gasometría arterial y radiografías abdominales y exámenes de sangre rutinarios

En casos de bebés que presentan una enterocolitis necrosante grave -debido a una perforación en la zona del intestino o por una inflamación de la pared abdominal (peritonitis) puede que también se requieras otras medidas más severas como:

  • Cirugía para retirar el tejido intestinal muerto

  • Extracción quirúrgica de un extremo del intestino grueso (colostomía) o parte del intestino delgado (ileostomía)

  • Intervención para conectar una parte del intestino a una abertura en el abdomen situada entre los intestinos y la pared abdominal

  • Drenaje de la cavidad abdominal

Prevención de la enterocolitis necrosante

El hecho de que a día de hoy se desconozcan cuáles son las causas que producen el desarrollo de la enterocolitis necrosante también impide que haya unas medidas de prevención eficaces. Lo que sí se puede afirmar es que gracias a la realización de varios estudios se ha podido comprobar que aquellos bebés que han sido alimentados con leche materna tienen menos posibilidades de desarrollar esta afección que aquellos que han sido alimentados con leches maternizadas (fórmulas).

Esto se debe a que la leche materna contiene anticuerpos, factores de crecimiento y células inmunitarias que son esenciales para prevenir un posible desarrollo de enterocolitis necrosante en el bebé. Además del tipo de alimentación también se aconseja que la nutrición del bebé comience después de que éste se haya estabilizado y que las cantidades se vayan incrementando de poco a poco.

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