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Trastorno de rumiación

TRASTORNOS

Trastorno de rumiación

El trastorno de rumiación, conocido también como síndrome de rumiación, es una afección rara y puede llegar a ser crónica. Afecta tanto a bebés, como a niños y a adultos.

Maria del Carmen Roldán Prieto

Las personas con este trastorno regurgitan la comida después de la mayoría de comidas, por lo que en un primer momento las personas del entorno más cercano podrían pensar que se trata de un trastorno alimentario.

La regurgitación ocurre cuando los alimentos ingeridos recientemente se elevan hacia el esófago, la garganta y la boca, pero no se expulsan involuntaria o forzosamente de la boca, ya que entonces se trataría de vómito, pero en la regurgitación no se vomita.

Síntomas de este trastorno

El síntoma principal de este trastorno es la regurgitación repetida de alimentos no digeridos. La regurgitación generalmente ocurre entre la media hora y las dos horas después de haber comido. Las personas con esta afección regurgitan todos los días y después de casi todas las comidas.

Otros síntomas pueden ser:

  • Mal aliento
  • Pérdida de peso
  • Dolor de estómago o indigestión
  • Aparición de caries dental
  • Boca o labios secos
Las señales y síntomas del trastorno de rumiación son los mismos tanto en niños como en adultosLas señales y síntomas del trastorno de rumiación son los mismos tanto en niños como en adultos

Las señales y síntomas del trastorno de rumiación son los mismos tanto en niños como en adultos. Es más probable que los adultos escupan la comida regurgitada. En los niños, en cambio, es más frecuente que vuelvan a masticar y que vuelvan a comer la comida que ha sido regurgitada.

¿El trastorno de rumiación es un trastorno alimentario?

Este trastorno se ha relacionado con otros trastornos alimentarios, en concreto con la bulimia nerviosa, pero la relación entre estas dos afecciones no está clara. La quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) identifica los siguientes criterios de diagnóstico para el trastorno de rumiación:

  • Regurgitación recurrente de alimentos durante al menos un mes. La comida regurgitado se puede escupir, volver a masticar o volver a tragar.
  • La regurgitación no es causada por una afección médica, como un trastorno gastrointestinal.
  • La regurgitación no siempre ocurre en relación con otro trastorno alimentario, como la anorexia nerviosa, el trastorno por atracón o la bulimia nerviosa.
  • Cuando la regurgitación ocurre junto con otro trastorno intelectual o del desarrollo, los síntomas son los suficientemente graves como para requerir asistencia médica.

¿Trastorno de rumiación o reflujo?

Los síntomas del trastorno de rumiación son diferentes de los del reflujo ácido y la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE):

  • En el reflujo ácido, el ácido utilizado para descomponer los alimentos en el estómago sube al esófago. Esto puede causar una sensación de ardor en el pecho y un sabor agrio en la garganta o en la boca.
  • En el reflujo ácido, la comida se regurgita ocasionalmente, pero tiene un sabor agrio o amargo, cosa que no ocurre con la comida regurgitada del trastorno de rumiación.
  • El reflujo ácido ocurre con mayor frecuencia durante la noche, y especialmente en personas adultas. Esto se debe a que acostarse facilita que el contenido del estómago suba al esófago. En cambio, el trastorno de rumiación ocurre poco después de la ingestión de alimentos.
  • Los síntomas del trastorno de rumiación no responden a los tratamientos para el reflujo y la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

Causas de este trastorno

La causa de este trastorno no está completamente clara. Se piensa que la regurgitación no es intencional, pero la acción requerida para regurgitar probablemente es aprendida. Por ejemplo, una persona con trastorno de rumiación puede no haber aprendido nunca a relajar los músculos abdominales, sin ser consciente de ello. Y contraer los músculos del diafragma puede provocar la regurgitación.

Conocer el proceso de este trastorno necesita ser más investigado, con motivo de encontrar la causa y, en consecuencia, el tratamiento más adecuado para evitar que una persona regurgite.

Factores de riesgo

El trastorno de rumiación puede afectar a cualquier persona, pero se observa con mayor frecuencia en bebés y niños con discapacidad intelectual.

Otros factores que pueden aumentar el riesgo de trastorno de rumiación en niños y adultos son:

  • Tener una enfermedad aguda
  • Tener una enfermedad mental
  • Experimentar un trastorno psiquiátrico
  • Haberse sometido a una cirugía mayor
  • Haber sufrido una experiencia muy estresante
El trastorno de rumiación puede afectar a cualquier personaEl trastorno de rumiación puede afectar a cualquier persona

Sin embargo, se necesita investigar más para identificar cómo estos factores pueden contribuir al trastorno de rumiación.

Diagnóstico del trastorno de rumiación

No existe una prueba específica que diagnostique este trastorno. El médico te hará un examen físico y te pedirá que describas los síntomas que tienes y tu historial médico. Cuanto más detallas sean tus respuestas, mejor. Un diagnóstico se basa principalmente en los signos y síntomas que describes.

Las personas que padecen este trastorno a menudo no tienen otros síntomas, como vómitos reales o una sensación o sabor ácido en la boca o en la garganta. Sólo les sube la comida hacia la boca antes de haber llegado al estómago.

Ciertas pruebas pueden usarse para descartar otras afecciones médicas. Por ejemplo, los análisis de sangre y los estudios de imágenes podrían usarse para descartar trastorno gastrointestinales. El médico también puede buscar otros signos relacionados con otros problemas, como la deshidratación o las deficiencias nutricionales.

El trastorno de rumiación suele diagnosticarse erróneamente y confundirse con otras afecciones, como un trastorno alimentario. Se necesita más conciencia para ayudar a las personas con esta afección, y una mejor preparación médica para identificar los síntomas con mayor facilidad.

Tratamiento del trastorno de rumiación

El tratamiento para el trastorno de rumiación es el mismo tanto en niños como en adultos. El tratamiento se enfoca en cambiar el comportamiento aprendido responsable de la regurgitación. Se pueden usar diferentes enfoques. El médico adaptará el enfoque en función a la edad y las habilidades del paciente.

El tratamiento se enfoca en cambiar el comportamiento aprendido responsable de la regurgitaciónEl tratamiento se enfoca en cambiar el comportamiento aprendido responsable de la regurgitación

El tratamiento más simple y efectivo para el trastorno de rumiación en niños y adultos es el entrenamiento de la respiración diafragmática. Esta respiración consiste en aprender a respirar profundamente y relajar el diafragma. Este tipo de respiración ayuda porque la regurgitación no puede ocurrir cuando el diafragma está relajado.

Si se usan técnicas de respiración diafragmárica durante y después de las comidas, este trastorno debería desaparecer.

Otros tratamientos para el trastorno de rumiación pueden ser:

  • Cambios en la postura, tanto durante la comida como inmediatamente después de comer
  • Eliminar distracciones durante las comidas
  • Reducir el estrés durante las comidas
  • La psicoterapia

Hoy en día no hay disponible ningún medicamento para este trastorno.

Panorama del trastorno

El diagnóstico del trastorno de rumiación puede ser un proceso largo y difícil. Una vez que se ha hecho un diagnóstico, el pronóstico es excelente. El tratamiento para el trastorno de rumiación es efectivo en la gran mayoría de los pacientes. Incluso en algunos casos, este trastorno desaparece por sí solo.

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