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Cómo hacer dieta y no abandonarla

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Cómo hacer dieta y no abandonarla

Muchas personas que empiezan una dieta suelen abandonarla... ¡Descubre las claves para seguirla con éxito!

Eba

Con la llegada del buen tiempo, muchas personas se animan a llevar un estilo de vida más saludable para poder lucir bien durante la época de la primavera-verano. Como siempre se ha comentado, lo ideal para ponerse en forma, perder o ganar peso, es llevar una alimentación sana y equilibrada y practicar deporte. Aunque el ejercicio es muy necesario en cualquier hábito que implique un estilo de vida más saludable, la alimentación diaria que una persona lleve significará un 70% del proceso y resultado final.

En el día a día, una persona recibe constantemente estímulos procedentes de alimentos ultra procesados como la bollería, la comida de cadenas tipo fast food, refrescos, etc., y esto, unido a lo restrictivo que a veces se vuelve una dieta, acaba generando frustraciones y el posterior abandono de una dieta sana, natural y balanceada. Para evitar esto y hacer que tus ganas de llevar una alimentación más saludable no se vayan al traste a los pocos días de empezar el cambio, existen una serie de trucos y medidas que deberás aplicar.

No caigas en una restricción extrema

Uno de los mayores errores que comete la gente cada vez que hace dieta o que pretende empezar a llevar una alimentación más sana es eliminar, de un día para otro, todos los alimentos que se consideran 'malos' o poco sanos. Por ejemplo, a una persona acostumbrada a comer todos los días de su vida un croissant de chocolate, se le hará muy cuesta arriba eliminar esa pieza de bollería de la noche a la mañana y no solo esto le creará ansiedad, sino que abandonará sus propósitos iniciales a los pocos días.

En el día a día, una persona recibe constantemente estímulos procedentes de alimentos ultra procesadosEn el día a día, una persona recibe constantemente estímulos procedentes de alimentos ultra procesados

Para evitar esto, y siendo el anterior un solo ejemplo de entre otros millones posibles, lo ideal es hacer pequeños cambios en la dieta que no impliquen ningún descarte tajante. Una opción muy válida es, por ejemplo, si estás acostumbrada a comer pizza tres días a la semana, empieza tu nuevo estilo de vida comiéndola tan solo dos veces semanales hasta que te veas capaz de bajarlo a una vez por semana y luego, por último, hasta que lo hagas de vez en cuando. También puedes optar por buscar alimentos o alternativas más sanas que sustituyan a lo que antes comías y prepararte tú misma la comida en casa. Por ejemplo, en vez de comprar la lasaña en la sección de congelados que ya viene preparada, prueba a hacértela tú misma en casa y, por ejemplo, en vez de usar láminas de pasta, usa láminas de calabacín para incorporar más verduras a tu dieta.

Sé realista en tus metas

Es probable que, alguna vez en tu vida, hayas empezado una dieta con el objetivo en mente de perder muchos kilos en muy pocos días. Pues bien, metas de este estilo no solo son imposibles físicamente y perjudiciales para tu salud, sino que también son poco realistas. Si la dieta de por sí te resulta difícil de hacer, el hecho de no ver los resultados esperados hará que te frustres y que acabes abandonándola.

Para evitar esto, consulta a un especialista de la nutrición y marca con él los objetivos que quieres lograr. Si en realidad tan solo quieres perder un par de kilos, has de saber que un ritmo de pérdida de peso estándar y sano está situado en 1-2 kg por mes. Con un objetivo realista en mente, te será más fácil la dieta y tú estarás más motivada al ver que, aunque sea con avances lentos, vas cumpliendo con lo que te propusiste en un principio.

No te saltes ninguna comida

Uno de los puntos en los que más se incide cuando una persona quiere empezar una dieta es el de recomendar un total de 5 comidas diarias. Esta cantidad varía en función de la ansiedad por comer que uno mismo tenga y pueden, al final, haber más de 5 comidas siempre y cuando las calorías diarias se repartan entre esas comidas y no se sobrepasen.

Lo recomendable siempre será hacer un desayuno, una media mañana, un almuerzo, una merienda y una cena. La idea de repartir así las comidas es hacer que una persona no pase muchas horas sin comer para evitar que, en su siguiente comida, se deje llevar por la ansiedad acumulada y coma sin control. Lo ideal es, tras cada ingesta, esperar un total de 3-4 horas hasta la siguiente.

Intenta siempre que, en los snacks que hubiere entre las comidas principales, tomes alimentos que aporten nutrientes reales. Es decir, opta por alimentos de verdad y evita cualquier tipo de producto que se te intente vender para ayudarte en tu objetivo tipo barritas o demás snacks. Detrás de todos esos artículos se esconde una alta cantidad de azúcar y demás componentes nada sanos así que huye de ellos.

Puedes también ir tachando de un calendario que uses todos los días que has cumplido con tu objetivoPuedes también ir tachando de un calendario que uses todos los días que has cumplido con tu objetivo

Busca algo que te motive

Aplicado a una dieta o a cualquier otra cosa en la vida, encontrar una motivación puede marcar la diferencia entre triunfar o fracasar en tu objetivo. Si tienes algo claro que quieres hacer y quieres luchar por ello, motívate con cualquier cosa, ya sea con alguna nota en tu espejo, con una foto de cómo quieres lucir cuando acabes la dieta, etc. Puedes también ir tachando de un calendario que uses todos los días que has cumplido con tu objetivo para que así veas de lo que eres capaz y a lo que estás dispuesta a llegar.

También te puede resultar de gran ayuda hacer una especie de diario en el que vayas contando tus sensaciones, qué comidas o qué ejercicios has hecho ese día o cualquier otro tipo de cosa que se te ocurra y que te ayude a visualizar tu objetivo. Si luego, por otro lado, hay en tu casa otros miembros de la familia que no están interesados en una alimentación sana y, por tanto, tienen en la alacena ultra procesados y demás, puedes poner en la puerta de la despensa alguna foto o alguna frase que te haga abandonar la tentación de comer lo que no debes.

También puedes buscar motivación con otra persona, hacer dieta juntas y ayudaros la una a la otra a conseguir vuestros objetivos. Tampoco es cuestión de obsesionarse y que todas vuestras conversaciones giren en torno a la dieta, pero seguro que, entre vosotras, conseguís motivaros.

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