Menú
Ptosis palpebral o párpados caídos en niños

PÁRPADOS

Ptosis palpebral o párpados caídos en niños

Se puede saber que un niño puede tener ptosis palpebral o párpados caídos cuando el párpado está más abajo de donde debería estar normalmente.

Marta Cabrera Benito

Hay veces que le vemos algo raro a un niño en el ojo y no sabemos qué es. En el caso de que lo que estamos apreciando es que tiene uno de los párpados o los dos más abajo de donde debería, llegando incluso a tapar la pupila, podemos estar hablando de un caso de ptosis palpebral o párpados caídos en el pequeño. Puede darse el caso en el que el párpado únicamente tape una parte del ojo o que directamente lo haga completamente.

Al igual que hay que hacer cuando se detecta alguna anomalía en un niño, en este caso en el párpado, lo primero que habrá que hacer será acudir al pediatra para que éste decida cuál es la mejor forma de actuar. Además, podrá decir si realmente estamos ante un caso de ptosis palpebral o párpados caídos o de otra patología. También es importante que, como padres, en caso de que los nervios hagan mella, no le traslademos a nuestro hijo la preocupación para que asuma esta visita al médico como una más de las rutinarias.

Existen causas que pueden provocar la aparición de ptosis palpebralExisten causas que pueden provocar la aparición de ptosis palpebral

Causas de ptosis palpebral o párpados caídos

Normalmente, en el caso de los niños la ptosis palpebral o párpados caídos aparece en él de manera congénita, es decir, nace con esta patología. En casos muy raros es posible que el párpado comience a caerse pasados unos días o unas semanas, pero en lo más pequeños lo más común es que, en caso de padecer esta patología, se haga desde el momento de nacer. Esto es así porque está relacionado con un mal desarrollo del músculo que se encarga de que el párpado pueda contraerse totalmente ayudando a la buena visión del niño. En esto también puede influir si hay antecedentes familiares.

Existen causas que pueden provocar la aparición de ptosis palpebral o párpados caídos en los niños sin necesidad de que sea congénita. En estos casos, hay una enfermedad que tiene como una de sus posibles consecuencias esta patología. Estamos hablando, por ejemplo de diferentes enfermedades musculares, traumatismos locales, la presencia de algún tumor o desórdenes neurológicos que causan un falta de estímulo nervioso del músculo elevador del párpado.

Síntomas de ptosis palpebral o párpados caídos

Como ya hemos dicho, se puede saber que un niño puede tener ptosis palpebral o párpados caídos cuando el párpado está más abajo de donde debería estar normalmente. En este tiene gran influencia la gravedad de la patología, ya que de eso dependerá la visión que puede tener el menor. Es decir, cuando se trata de un caso leve, el párpado apenas cubre la parte superior del ojo, aunque no deja de ser importante llevarle al pediatra igualmente. Por otro lado, en las situaciones más graves el párpado tapa por completo la pupila impidiendo que el menor pueda ver algo.

Normalmente, es algo que se aprecia simplemente con mirar a los ojos de un niño, pero también su conducta puede ayudarnos a identificar que algo está pasando. Por ejemplo cuando hace gestos para intentar ver bien tales como levantar el párpado con los dedos o echar la cabeza hacia atrás pensando que el párpado también lo hará y, de esta forma, podrá ver mejor.

¿Cómo se trata un caso de ptosis palpebral o párpados caídos?

Es muy importante acudir rápidamente al pediatra para que éste nos informe de cuál es la forma de poder ayudar a que nuestro hijo tenga una visión completa sin que el párpado se lo impida. Su diagnóstico dependerá del tiempo que tenga el niño y de la gravedad de los síntomas. Eso es así porque hay algunos casos, los más leves en concreto, en los que los párpados caídos pueden corregirse con el paso del tiempo, pasados uno o dos años.

Es muy importante acudir rápidamente al pediatra Es muy importante acudir rápidamente al pediatra

Una vez que ha pasado el tiempo en el que la ptosis palpebral tiene para remitir o cuando la gravedad de ésta hace que el niño tenga mala visión, la única solución para acabar con el problema es recurrir a la cirugía. Ésta, salvo en el caso de que el niño necesite una operación urgente, no se hace antes de los cinco años ya que hay que tener en cuenta que la zona es muy sensible y la postoperación, cuanto mayor sea, más fácil será controlar que se haga daño.

Existen varios tipos de cirugía, por ello el médico elegirá cuál es la técnica correcta teniendo en cuenta el estado del músculo del párpado o hasta qué punto está caído. De todos modos, gracias a la operación se podrá reparar el tendón que sirve para levantar el párpado, además de ayudar a que el músculo recupere su tono habitual. Igualmente no hay que olvidarse del objetivo principal de ésta que no es otro que darle una mayor calidad de vida a nuestro hijo que, en caso de no pasar por ella, tendrá problemas de visión o, en algún caso, es posible que derive en algo peor.

Por ello, aunque de primeras la palabra operación aplicada a un niño puede hacer que los padres se echen un poco para atrás, hay que pensar que es por su bien y como ya hemos dicho, afrontarlo de una manera calmada para que niño se enfrente a ello con la mayor normalidad y sin miedo.

Artículos recomendados