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Nódulos tiroideos

TIROIDES

Nódulos tiroideos

En las personas pueden aparecer unos bultos o quistes en la tiroides denominados nódulos tiroideos. Vamos a conocer más sobre ellos y de cuándo es conveniente tomar medidas.

Ana María Longo Silva

La tiroides es una glándula endocrina, cuya forma se asemeja a la silueta de una mariposa, y se sitúa en el cuello. Produce hormonas que intervienen en la regulación del metabolismo y gestionan la energía necesaria para el funcionamiento normal del organismo. Las enfermedades que tengan que ver con la tiroides se producen con más frecuencia en las mujeres, entre un 20-30%, que en los hombres.

Cuando se habla de tiroides se asocia con rapidez el cáncer de tiroides. En el caso de tener que proceder e intervenir quirúrgicamente, suele quitarse toda o casi toda la glándula. Con posterioridad el paciente deberá tomar las hormonas de reemplazo. Los nódulos tiroideos que pueden aparecer en la tiroides pueden verse de forma más fácil en personas jóvenes de constitución delgada.

Los nódulos tiroideos se forman en la tiroides y aparecen con frecuenciaLos nódulos tiroideos se forman en la tiroides y aparecen con frecuencia

¿Qué son los nódulos tiroideos?

Los nódulos tiroideos se forman en la tiroides y aparecen con frecuencia. Generalmente si su tamaño no es considerable no se detectan sin un control médico donde el profesional palpe algo, con lo cual debido al tamaño no suelen ser perceptibles. En otras ocasiones sí crecen y causan molestias. Existe un porcentaje más preocupante, aunque casi incontable, causante del cáncer de tiroides.

Cuando los nódulos tienen un tamaño importante, son duros e irregulares, pueden apreciarse a simple vista y palparse. Además su situación puede dificultar que la persona respire y coma con tranquilidad y normalidad. Respecto al diagnóstico de cáncer, no resulta fácil saber que nódulo es maligno, ni tampoco son frecuentes los casos. Sin embargo hay que estar atentos al crecimiento de los bultos, que por lo general comienzan con un pequeño tamaño.

Consultar con un especialista

Es importante acudir al médico ante la mínima sospecha de bulto, y descartar opciones. La inflamación en el cuello es poco común y el rápido crecimiento es preocupante. Los grupos que deben estar más al tanto son las personas cuya edad supera los 70 años, personas jóvenes y niños. Igualmente no deben esperar aquellos con antecedentes familiares de cáncer de tiroides. Con cambios en la voz o tras recibir radioterapia en cabeza y cuello es recomendable avisar al médico.

En mujeres que han tenido varios hijos también suele producirse. Pueden aparecer a causa de infecciones o por una falta de yodo en la alimentación. Cuando el profesional detecta nódulos tiroideos realiza pruebas. Gracias a la ecografía tiroidea se señalarán los bultos para analizar. Se les hará una punción para conocer más sobre ellos, y además es recomendable realizar una analítica de sangre, para comprobar si la cantidad de hormonas tiroideas producidas por la tiroides es la adecuada.

Hormona producida por los nódulos tiroideos

Los nódulos tiroideos pueden producir una hormona causante de síntomas que se vinculan al hipertiroidismo. Estos son los temblores, irritabilidad, problemas para dormir, sudoración excesiva o el adelgazamiento repentino. Tanto el hipertiroidismo como el hipotiroidismo pueden causar estas protuberancias. El yodo, que puede ser uno de los motivos de su aparición, es un componente utilizado para la producción de este tipo de hormonas.

En el caso de que la cantidad de hormonas que produce la tiroides es mayor de la habitual, se pedirá una gammagrafía para asegurar si el nódulo es caliente, es decir, si las hormonas tiroideas producidas en altas cantidades son benignas. Si es frío, no produce hormonas tiroideas, siendo necesaria la punción. La punción se hará a nódulos tiroideos de más de 1 cm, o de menos de 1 cm, cuya imagen de la ecografía no esté clara, o cuyos pacientes sean personas con alto riesgo de padecer el cáncer de tiroides.

La causa de la aparición de estos bultos no está claraLa causa de la aparición de estos bultos no está clara

Seguimiento e intervención

Tras estudiar las pruebas extraídas de la punción se puede confirmar si es benigno, un quiste (contiene líquido en su interior) o más serio. Debe seguirse un tratamiento durante los próximos meses, y controlar si aumenta el tamaño del mismo. Si de 4, a aproximadamente 10 años, no hay ningún cambio, o si el tamaño se reduce, lo más probable es que no sea perjudicial. Se puede inyectar etanol en los nódulos, o realizar ciertas ingestas de yodo radiactivo para reducir su tamaño.

La cirugía será la vía indicada para el paciente en el caso de que se vea afectado por el tamaño del nódulo y no pueda seguir un ritmo normal de vida, los resultados de la punción indiquen probable cáncer de tiroides, o existan dudas ante el resultado. El bulto se considera maligno cuando se halla una parte interna sólida y otra líquida. La sólida es la que no permite un pronóstico óptimo.

¿Qué hacer para prevenir los nódulos tiroideos?

La causa de la aparición de estos bultos no está clara, con lo que tampoco se puede decir un modo exacto de prevención. Sí se puede potenciar una alimentación más rica en yodo. La persona puede tomar marisco, sal de mesa, leche y derivados, carne..., que pueden ayudar a prevenir. El déficit de yodo puede además significar tener bocio.

La vida de quienes presentan nódulos tiroideos es bastante normal, sin demasiadas complicaciones. Estas personas tendrán que realizarse controles, y ante dolores consultar con el médico. Es importante exponer al profesional sanitario cualquier tipo de desconocimiento, si es nódulo es maligno, si los hijos pueden desarrollarlos, el mejor tratamiento, si existe posibilidad de prevención..., con tal de actuar de la mejor manera posible.

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