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Síndrome antifosfolípido o síndrome de la sangre pegajosa

SANGRE

Síndrome antifosfolípido o síndrome de la sangre pegajosa

Te vamos a hablar sobre un trastorno del sistema inmune que causa un mayor riesgo de coágulos sanguíneos.

Maria del Carmen Roldán Prieto

El síndrome antifosfolípidos, también conocido como síndrome de Hughes o síndrome de la sangre pegajosa, es un trastorno del sistema inmune que causa un mayor riesgo de coágulos sanguíneos. Esto significa que las personas con este síndrome tienen un mayor riesgo de desarrollar afecciones como las siguientes:

  • Trombosis venosa profunda, se trata de un coágulo de sangre que generalmente se desarrolla en la pierna.
  • Trombosis arterial o coágulo en una arteria, esta afección puede causar un derrame cerebral o un ataque cardíaco.
  • Coágulos de sangre en el cerebro, esto provoca problemas de equilibrio, movilidad, visión, del habla y de la memoria.
  • Las mujeres embarazadas con el síndrome antifosfolípido tienen un mayor riesgo de tener un aborto involuntario o espontáneo, aunque las razones para que esto suceda son todavía inciertas.

El síndrome antifosfolípido no siempre causa problemas importantes, pero algunas personas tienen síntomas generales que pueden ser similares a los de la esclerosis múltiple, una afección común que afecta al sistema nervioso central.

Las mujeres que tienen abortos espontáneos o las personas que sufren un accidente cerebrovascular antes de los 50 años a veces descubren que este síndrome fue una causa subyacente.

Síntomas del síndrome antifosfolípido

Los síntomas de este síndrome son difíciles de detectar ya que los coágulos de sangre no son algo que se pueda identificar fácilmente si no existen otras afecciones o complicaciones en la salud. A veces el síndrome antifosfolípido causa una erupción roja en forma de encaje en la piel o sangrado de la nariz y las encías.

Otros síntomas de que puedes padecer este síndrome son:

  • Abortos espontáneos recurrentes o muerte fetal
  • Coágulos de sangre en las venas
  • Ataque isquémico transitorio, es parecido a un accidente cerebrovascular pero sin efectos neurológicos permanentes
  • Accidente cerebrovascular, especialmente si se es menor de 50 años
  • Recuento bajo de plaquetas
  • Ataque al corazón
  • Las personas que tienen lupus pueden ser más propensas a tener este síndrome

En casos raros, el síndrome antifosfolípido no tratado puede aumentar si se tienen incidentes simultáneos de coagulación en todo el cuerpo. Esto se llama síndrome antifosfolípido catastrófico y puede causar daños graves a los órganos, así como la muerte.

En el síndrome antifosfolípido, el sistema inmune produce anticuerpos anormales llamados anticuerpos antifosfolípidosEn el síndrome antifosfolípido, el sistema inmune produce anticuerpos anormales llamados anticuerpos antifosfolípidos

Tipos de síndrome antifosfolípido

Existen dos tipos principales:

  • Síndrome antifosfolípido primario. No está relacionado con ninguna otra enfermedad o afección, sino que se desarrolla de forma aislada
  • Síndrome antifosfolípido secundario. Se desarrolla junto con otro trastorno autoinmune, como el lupus.

No está claro por qué ocurren los trastornos autoinmunes, y tampoco está claro por qué algunas personas con anticuerpos anormales nunca desarrollan síntomas.

Causas del síndrome antifosfolípido

Este síndrome es una condición autoinmune. Esto quiere decir que el sistema inmunitario, que por norma general protege al cuerpo de infecciones y enfermedades, ataca el tejido sano del cuerpo por error.

En el síndrome antifosfolípido, el sistema inmune produce anticuerpos anormales llamados anticuerpos antifosfolípidos. Estas proteínas se unen a las moléculas de grasa o fosfolípidos, lo que hace que la sangre sea más propensa a coagularse.

Los fosfolípidos son sustancias de la membrana celular que intervienen en el proceso de coagulación de la sangre. Si estos anticuerpos atacan los fosfolípidos aumenta el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos. La coagulación de la sangre es lo que evita que las personas sangren demasiado cuando tienen alguna herida.

Se cree que las grasas y proteínas atacadas son importantes para mantener la consistencia de la sangre.

Factores de riesgo

Realmente no se sabe qué causa que el sistema inmune produzca anticuerpos anormales. Al igual que con otras afecciones autoinmunes, se cree que los factores genéticos, hormonales y ambientales, tales como la dieta o el estilo de vida, juegan un papel importante.

Los investigadores siguen trabajando para comprender las causas de este síndrome. De momento han determinado que existe un factor genético en juego. El síndrome no se transmite directamente de un padre como otras afecciones de la sangre, como la hemofilia, pero tener un familiar con el síndrome significa que se tienen más posibilidades de desarrollar la afección.

Tener ciertas infecciones virales o bacterianas, como la E. Coli o el parvovirus B19, puede desencadenar el desarrollo del síndrome antifosfolípido después de que la primera infección haya desaparecido.

Otros factores de riesgo son:

Algunas personas tienen los anticuerpos pero no desarrollan síntomas. Sin embargo, ciertos factores desencadenantes pueden hacer que la condición se desarrolle en ciertas personas. Estos desencadenantes pueden ser:

  • La obesidad
  • El embarazo
  • Niveles altos de colesterol
  • Alta presión sanguínea
  • La terapia de reemplazo hormonal
  • Anticonceptivos orales
  • Fumar
  • Llevar una vida sedentaria, o permanecer quieto durante demasiado tiempo
  • Una operación quirúrjica

Las mujeres en edad fértil tienen más probabilidades de desarrollar este síndrome, pero puede afectar a ambos géneros y a cualquier edad.

La medicación para controlar la epilepsia, así como los anticonceptivos orales, también pueden desempeñar un papel importante en el desencadenamiento de la afección.

Estos factores ambientales también pueden interactuar con factores del estilo de vida, como no hacer suficiente ejercicio o comer una dieta alta en colesterol.

Sin embargo, los niños y adultos sin ninguna de estas infecciones, factores de estilo de vida o uso de medicamentos pueden contraer este síndrome en cualquier momento, por lo que se necesitan más estudios que resuelvan las causas que provoca este síndrome.

El síndrome antifosfolípido se diagnostica mediante una serie de análisis de sangreEl síndrome antifosfolípido se diagnostica mediante una serie de análisis de sangre

Diagnóstico del síndrome antifosfolípido

El síndrome antifosfolípido se diagnostica mediante una serie de análisis de sangre. Estos análisis de sangre analizan los anticuerpos que producen sus células inmunes para ver si se comportan normalmente o si se dirigen a otras células sanas.

Un análisis de sangre común que identifica el síndrome se llama inmunoensayo de anticuerpos, pero es posible que se deban realizan varios de estos análisis para descartar otras condiciones.

El síndrome antifosfolípido puede diagnosticarse erróneamente como esclerosis múltiple porque las dos afecciones tienen síntomas parecidos.

Tratamiento del síndrome antifosfolípido

Este síndrome puede tratarse con anticoagulantes. Sin embargo, algunas personas con el síndrome antifosfolípido no presentan los síntomas de coágulos sanguíneos y no requieren ningún tratamiento más allá de la aspirina para prevenir el riesgo de desarrollar coágulos.

Si tratas de quedarte embarazada y padeces este síndrome, es posible que te receten una dosis baja de aspirina o una dosis diaria del anticoagulante heparina. De hecho, las mujeres con este síndrome tienen un 80% más de probabilidades de llevar el embarazo a término si son diagnosticadas y comienzan un tratamiento simple.

Una dieta saludable puede reducir el riesgo de padecer posibles complicaciones, como un accidente cerebrovascular. Comer una dieta rica en frutas y verduras y baja en grasas y azúcares hace que sea menos probable que se formen coágulos sanguíneos ya que el sistema cardiovascular estará más sano.

Hacer ejercicio regularmente también puede ser fundamental para sobrellevar esta afección. Evitar el tabaco y mantener un peso saludable mantendrá tu corazón sano y tus venas fuertes y más resistentes al daño.

La perspectiva de vida para las personas afectadas

Para la mayoría de personas con el síndrome antifosfolípido, los signos y síntomas se pueden controlar con anticoagulantes. Hay algunos casos en los que estos tratamientos no son efectivos, y se necesitan otros métodos para evitar que la sangre se coagule.

No tratar este síndrome puede dañar tu sistema cardiovascular y aumentar el riesgo de otros problemas de salud, como el aborto espontáneo y el accidente cerebrovascular. El tratamiento de este síndrome es de por vida, ya que no existe una cura para esta afección.

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