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Desafía a tus pensamientos para vivir con mejor salud mental

PENSAMIENTOS

Desafía a tus pensamientos para vivir con mejor salud mental

Si quieres tener una mejor salud mental, no dudes en desafiar a tus pensamientos y ¡controlarlos más!

Mª José Roldán Prieto Mª José Roldán Prieto Psicopedadoga experta en aprendizaje y salud

Las personas somos lo que pensamos, de hecho, nuestro cerebro no sabe distinguir el los pensamientos de cosas que nunca han sucedido (como preocupaciones) de lo que sí ha sucedido. Esto quiere decir que si piensas en algo que te preocupa puedes incluso encontrarte mal anímicamente a causa de las preocupaciones que tienes. Recuerda que mente y cuerpo están estrechamente conectados.

A continuación vamos a darte algunas estrategias para que seas capaz de desafiar tus pensamientos para vivir mejor y con mejor salud mental.

Las personas somos lo que pensamosLas personas somos lo que pensamos

Redirige tu atención

Si tu cerebro está a toda marcha, redirigir tu energía a una actividad centrada en el cuerpo podría ayudarte a salir de tu cabeza. Para ser claros, esta estrategia no consiste en evitar tus problema, si no en ocuparte de ellos.

La distracción deliberada es cuando sabes que estás pensando demasiado y no puedes ser claro, por lo que eres intencional con la forma en que moverás tu energía a otra parte, lo ideal es hacer algo creativo. Además, participar en actividades creativas como la escritura expresiva, las artes visuales, la música o la danza puede reducir la ansiedad y el estrés. Si las artes no son lo tuyo, intenta hacer ejercicio y así disminuirás tu ansiedad.

Desafía a tu lógica

A veces, puedes estar tan obsesionado con un pensamiento negativo, que ni siquiera te tomas un momento para considerar si está basado en la realidad o no. Eso se debe a que un exceso de pensamiento implica un exceso de preguntas de pánico... Una vez que entras en "la cueva" de "qué pasaría si...", es fácil perderse imaginando todas las cosas terribles que podrían suceder. El problema con la preocupación de "qué pasaría si" que no hay un problema real. Todo es algo hipotético que no existe en el presente.

En lugar de ser consumido por una preocupación teórica sin fin, es mejor que desafíes a tus pensamientos irracionales para probar tu lógica. Cuando el "qué pasaría si" te preocupa, es mejor que te hagas las siguientes preguntas para cuidar tu salud mental:

¿Existe el problema en el mundo que me rodea ahora? 

Si existe, ¿hay algo que pueda hacer para cambiar eso ahora?

Si respondes "sí" a ambas preguntas, puedes trabajar para tomar medidas concretas para resolver tu problema. Si no, no te preocupes porque tienes un problema real, ¡tu problema real es demasiado preocupante!

Ten un horario para las preocupaciones

Dedica un tiempo exclusivamente para pensar demasiado puede parecer contraproducente pero en realidad puede que sea lo único que necesitas. Así es como funciona: durante 10 minutos, te involucras en tu preocupación. Esto significa que no intentas resolver problemas, tranquilizarse, minimizar el problema, relajarse o tomar cualquier otro paso positivo con respecto a la preocupación o los problemas. Simplemente te preocupas, lo que significa recitar, repetidamente, muchos "¿qué pasaría si?" Preguntas sobre posibilidades desagradables.

La idea es contener conscientemente tu preocupación en lugar de dejarla correr por toda tu mente inconsciente durante el día. Al dedicar toda tu atención a la obsesión, es posible que descubras que se arrastra cada vez menos en el fondo de tus pensamientos. Además, también es buena idea que cojas un papel y boli para escribir lo que te preocupa y después escribir las posibles soluciones.

Un pequeño cambio en la percepción va muy lejosUn pequeño cambio en la percepción va muy lejos

Replantea el problema

Un pequeño cambio en la percepción va muy lejos. Mirar un problema desde otro ángulo puede darte la perspectiva que necesitas para dejar de pensar demasiado. En lugar de preguntar: "¿Por qué me está pasando esto?" Considera la alternativa: "¿Cómo me está pasando esto?" La mejor emoción o sentimiento cuando nos enfrentamos a un problema debe ser de curiosidad.

Ver tu preocupación a través de una nueva lente, una de interés e inquisición, puede iluminar las oportunidades de aprendizaje y crecimiento personal. Ser curioso abrirá un mundo de posibilidades que, de otro modo, permanecería oculto bajo tu ansiedad... con emoción cuidas tu salud mental. Es posible que te sorprendas gratamente al descubrir cosas nuevas sobre ti, como una fuerza interior que nunca supo que tenías.

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