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Varicocele: tratamiento y diagnóstico

AFECCIÓN DEL ESCROTO

Varicocele: tratamiento y diagnóstico

Esta afección se produce con la obstrucción de una vena en el testículo que desarrolla una masa que puede no tener ningún síntoma o producir dolor y riesgo de infertilidad.

Lucía Mejuto del Villar

El varicocele es una enfermedad de la zona escrotal que se produce cuando alguna de las venas situadas en la piel que sujeta los testículos se obstruye. La mayoría de las veces es una afección que no produce síntomas externos ni internos, por lo que no requiere tratamiento. Sin embargo, hay casos en los que el varicocele se agranda y se hace más visible produciendo la hinchazón de uno de los testículos, normalmente del izquierdo.

Esta afección suele darse en varones con una edad comprendida entre los 15 y 25 años, en los que la gravedad de la enfermedad suele ser mínima. El problema se produce cuando el varicocele se desarrolla en hombres de edad avanzada, pues puede ser síntoma de una afección mayor como un tumor en la zona escrotal que impida el flujo normal de la sangre.

Síntomas del varicocele

En la mayoría de los casos, esta afección no produce ningún síntoma, aunque hay casos en los que el paciente puede tener la sensación de la presencia una masa en la zona escrotal o, incluso, palpar un bulto. También se puede experimentar un dolor de distinta intensidad que empeora con el paso del día. El desarrollo anormal de los testículos, así como el encogimiento de los mismos, también puede estar directamente relacionado con esta enfermedad, lo mismo que ocurre con la infertilidad debido a la baja producción de esperma o a su baja calidad.

Diagnóstico de la enfermedad

Al ser una afección que en la mayoría de las veces no se manifiesta de forma externa, el varicocele se suele diagnosticar cuando el paciente se somete a una evaluación de fertilidad o bien durante una exploración rutinaria durante una visita al urólogo. Durante este examen físico, el médico pedirá al paciente que se eche o que permanezca de pie y palpará la zona de la ingle, así como el escroto y los testículos en busca de una masa, ya que si ésta es lo suficientemente grande podrá notarla fácilmente.

Durante este examen físico, el médico pedirá al paciente que se eche o que permanezca de pieDurante este examen físico, el médico pedirá al paciente que se eche o que permanezca de pie

En caso contrario, el urólogo recurrirá a la maniobra de Valsalva -inhalación profunda con posterior contención de la respiración al mismo tiempo que se hace fuerza en el abdomen- para provocar un agrandamiento de las venas y palpar así el bulto.

Tras la exploración física, el médico solicitará otras pruebas como una ecografía o un ultrasonido de la zona del escroto para confirmar o descartar la presencia de esa masa. En último lugar se someterá al paciente a un análisis de sangre y a un análisis de semen para conocer si el varicocele ha producido una alteración de la fertilidad.

Normalmente, esta afección no produce síntomas y se cura por sí sola, aunque cuando se experimentan cambios en los testículos o en la fertilidad habrá que recurrir a una cirugía para su tratamiento. A la hora de proceder al diagnóstico, el urólogo también deberá establecer el grado del varicocele, de cual se conoce hasta 3 fases:

  • Grado 1: la masa es pequeña, por lo que no es posible palparla si no se produce un aumento de la presión abdominal.
  • Grado 2: la masa tiene un tamaño mediano y el urólogo puede tocarla con facilidad sin que haya un aumento de la presión de la zona abdominal.
  • Grado 3: la masa es de gran tamaño y tanto paciente como médico pueden ver a simple vista la presencia de un bulto o de un agrandamiento en la zona sin necesidad de un examen físico.

Tratamiento del varicocele

Cuando la afección no reviste gravedad y no produce síntomas de dolor o infertilidad, lo normal es que ésta acabe curándose por sí sola. Para ello, el médico podrá prescribir el tratamiento con un fármaco vasoconstrictor y el uso de ropa interior ajustada o de un suspensorio para mantener la zona elevada y aliviar los posibles síntomas.

Normalmente, esta afección no produce síntomas Normalmente, esta afección no produce síntomas

En cambio, cuando el varicocele produce dolor, inflamación de los testículos o riesgo de infertilidad, el médico aconsejará al paciente que se someta a una operación para corregir la enfermedad. Esta operación puede ser de diferentes modalidades y en ella se tratará de ligar la vena afectada para que el flujo sanguíneo desemboque en las venas que funcionan de forma correcta. Los tipos de cirugía en el tratamiento del varicocele son:

El paso por quirófano es muy recomendableEl paso por quirófano es muy recomendable

  • Cirugía abierta o varicocelectomía: es la que se realiza de forma más común y mediante anestesia local o general. El médico realizará una incisión en al abdomen o en la ingle y recurrirá a instrumentos como un microscopio o una ecografía Doppler para poder guiarse por la vena obstruida y reparar la afección. No se trata de una intervención quirúrgica demasiado complicada, ya que no dura demasiado tiempo y en 24 horas el paciente ya recibe el alta. Además, las complicaciones postquirúrgicas son mínimas y, normalmente, se puede hacer vida normal un par de semanas después de la operación.
  • Cirugía laparoscópica: con el paciente dormido por anestesia general, el médico introducirá un laparoscopio a través de una inserción en el abdomen. Con la ayuda de este instrumento de dimensiones muy reducidas y nada invasivo, el doctor podrá ver el interior de la cavidad escrotal y reparar el varicocele.
  • Embolización percutánea: se trata de un procedimiento que no se realiza de forma tan común como la cirugía, pero que también tiene un porcentaje muy alto de éxito. El médico procederá a la inserción de un tubo conocido por catéter o sonda en una vena del cuello o de la ingle, a través de la cual se enviará un pequeño instrumento con forma de espiral hacia la zona donde se encuentra la masa producida por el varicocele. Éste bloqueará la vena afectada y redirigirá el riego de la sangre hacia las venas sanas para la reparación completa de la afección.

A pesar de que el paso por quirófano es muy recomendable en aquellos casos en los que el varicocele produce dolor o infertilidad, esta intervención también puede producir efectos secundarios. Su aparición es poco frecuente, pero entre ellos se encuentran:

  • Daños en la arteria
  • Infecciones
  • Posibilidad de atrofia de uno de los testículos
  • Formación de coágulos sanguíneos
  • Inflamación del testículo por la acumulación de líquido en la zona que lo rodea, afección conocida como hidrocele.
  • Reaparición del varicocele tiempo después de haberlo corregido por medio de la intervención.

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